La pluma de Victoria Vilchez es maravillosa, con su naturalidad y frescura te lleva a vivir la historia en lugar de leerla, por lo que tal acumulación de dolor entre sus páginas se hace complicado de asimilar pero muy interesante.
Él no sabe lo que quiere, ella lo tiene clarísimo, ambos se engañan y a ninguno le van a salir las cosas como espera pero el camino será muy interesante...
La relación de este par es intensa y entrañable, dos amigos que se sienten atraídos el uno por el otro pero que ninguno hace nada por remediarlo, si, creo que eso lo resume bien.
Me ha encantado ver a Sean caer rendido a los pies de una chica, tras Más que un verano, tenía ganas de ver al hermano juerguista hacerlo y Victoria me lo ha dado, porque el chico cuando cae lo hace con todo, de eso no hay duda.
Olivia me ha sorprendido por todo lo que se guardaba, sobre todo me ha dejado flipi el momento confesión, la realidad que esa niña ha tenido que vivir y asumir es escalofriante, dolorosa y hace su actitud comprensible.