La poesía de Buson es plástica y versátil. Sus haikus revelan un estilo más objetivo y pictórico que los de su maestro Bashô . Los poemas de Buson, de gran diversidad, son ricos en imágenes que describen con gran nitidez la belleza del movimiento y la sensualidad de los objetos; es una poesía dinámica sumergida en amplios paisajes, lírica, sensible con lo humano y llena de gracia y de romanticismo en sus historias ocultas. Eclipsado durante mucho tiempo por su faceta de pintor, el talento poético de Buson no pasó desapercibido en el siglo XX, siendo clave la figura de Masaoka Shiki, renovador del haiku moderno, en su redescubrimiento.
Yosa Buson or Yosa no Buson (与謝蕪村) was a Japanese poet and painter from the Edo period. Along with Matsuo Bashō and Kobayashi Issa, Buson is considered among the greatest poets of the Edo Period.
Ante todo hay que agradecer a SATORI la cuidada edición de esta colección.
Buson además es uno de los grandes haijines clásicos que hay que conocer, aunque probablemente su aproximación poética tiene una cantidad de componente personal propio ya de una segunda época, que lo aleja de Basho y a mí me emociona menos.
Por último, la tarea del traductor, que en una poesía tan alejada de nosotros lingüística y culturalmente es crucial, quizá tan importante como la tarea del autor.
El profesor Rodríguez Izquierdo es una autoridad indiscutida y realiza una cuidada tarea, en la selección, exposición bilingüe (incluido el romanji, que facilita la cosa), detalles de la traducción y comentario. Una edición por tanto impecable. Sin embargo don Fernando, haijin él mismo, toma decisiones poéticas que, en mi ignorante opinión, no favorecen el disfrute del poema. Por lo general tiende a "enriquecerlo"más allá de lo estrictamente necesario y subvierte la construcción y el orden quizá en pos de una hispanización que puede no ser necesaria.
Una gran antología, bellamente traducida y editada por el maestro Fernando Rodríguez-Izquierdo, de uno de los cuatro grandes del haiku clásico: Yosa Buson.
Para Buson el haiku no es una experiencia apolínea —como aspiraba Bashō—, sino una herramienta cargada de humildad y contacto con la tierra.
Lo único malo de este libro es que solo sean 70 haikus; pero de ahí en más se trata de un librito excepcional.
Una edición impecable con notas del traductor (Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala) que enriquecen la comprensión del significado temático, estilístico y lingüístico de los haiku.
Simplemente hermoso. Impresiona el nivel de detalle, tanto de la naturaleza, como de las sensaciones, el tiempo a la escala universal y personal. Una poesía que hay que sentir, más que leer.
4 a 5 estrellas para Buson. 3 estrellas para la traducción. Al pie de pagina el traductor nos explica un poco que significan "literalmente" los conceptos en japones y cómo decide él traducirlo finalmente. Muchas veces la traduccion final me suena con un lenguaje más forzosamente poético o arcaico. Es una visión defendible, solo que no de mi gusto al menos. Nada que hacer. Pero, por ejemplo:
binboo ni oitsukare keri kesa no aki
Pobreza amaga, con peristente acoso. Alba de otoño
Sin saber japones me hace dudar de que esta versión esté cerca de ser el mejor puerto.
Simplemente bella selección de los haikus de Buson, me gustó mucho la dinámica de las notas del traductor y así comprender mejor la complejidad de este estilo.
Los primeros haikus de este tomo son muy profundos y contundentes. Luego no me asombraron mucho y los últimos nuevamente me asombraron. Pero algo que me sorprendió mucho fue la musicalidad que tienen en japonés, muchos de los haikus están construidos con palabras que comparten las mismas sílabas iniciales o que finalizaban, haciendo que parezcan juegos de palabras y que aun así los significados de esas palabras funcionan. Se nota el esfuerzo del autor para encontrar grafías o palabras antiguas o en desuso que encajasen con las demás palabras. Eso no lo había visto en tal cantidad en otros autores, algunos autores lo hacen en algunos haikus pero aquí eran casi todos. Muy sorprendente.
Yosa Buson reconocido por ser pintor que poeta. En este pequeño libro se manifiesta la belleza del Haiku que consiste en la contemplación de lo hermoso de la naturaleza que pasa percibida para aquel que no es Hajin o poeta.
Aunque hubo algunos haikus que me gustaron, no sentí que la mayoría del libro conectará especialmente conmigo a diferencia de otros compilados que, haciendo un uso de las imágenes naturales, transmitieran belleza y emoción con solo leerlos.
Los haikus son literalmente una cura para el alma, sacándome de la burbuja urbanita en la que vivo y abriéndome los ojos a nuevas perspectivas de aires bucólicos. Yosa Buson era pupilo de Bashō y eso se nota en la inocencia de sus haikus y en su amor a la naturaleza. También fue muy hermoso y divertido de leer los comentarios añadidos del traductor, detallando cada haiku para una mayor comprensión.