«Dejaba atrás casi once años de trabajo para la Revolución Cubana al lado de Fidel, un hogar feliz y un montón de hijos que apenas sabían de mi cariño». Así escribió el Che Guevara, en 1965, tras tomar la decisión de abandonar Cuba y emprender la aventura revolucionaria que lo llevaría al Congo, a Bolivia y finalmente a la muerte. Con este tomo, El sacrificio necesario, se cierra la trilogía de novelas gráficas basada en la biografía de Ernesto Che Guevara escrita por Jon Lee Anderson. En él se narran los últimos dos años del revolucionario argentino en su constante búsqueda por un nuevo orden mundial basado en la «revolución socialista». Búsqueda marcada por su convicción constante y su certeza absoluta de que «en una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera».
Jon Lee Anderson has been a staff writer for The New Yorker since 1998. He has covered numerous conflicts in the Middle East and Africa, reported frequently from Latin America and the Caribbean, and written profiles of Augusto Pinochet, Fidel Castro, Hugo Chávez, and Gabriel García Márquez. He is the author of several books, including The Lion’s Grave: Dispatches from Afghanistan, Che Guevara: A Revolutionary Life, Guerillas: Journeys in the Insurgent World, and The Fall of Baghdad.
Esta novela gráfica que habla de los últimos años de vida del Che, nos da a conocer mucha información de quién era como persona. Tiene unas ilustraciones preciosas, y muestra una historia (aunque simplificada y resumida) muy apegada a la realidad, da ciertos matices de la vida de Guevara y muestra algunas de sus acciones más heroicas. Lo que no me terminó de convencer del libro es que primero, romantiza un poco la vida y muerte de este revolucionario, que a pesar de ser un referente para las luchas socialistas a nivel mundial, sigue teniendo sus errores como persona, además del hecho de que asesinó decenas si no cientos de soldados. Y tampoco me gustó que sólo resumieran el final de su vida, ya que para poder entender el libro o entrar en contexto se necesita bastante información previa de la mayoría de la vida del Che, y pienso que hubiera sido mejor añadir más información o historia desde el principio de su vida.
Los dibujos son muy buenos, pero el texto que los acompaña es escaso. Si uno conoce de antemano la historia resultará fácil entender lo que ocurre en las viñetas, de lo contrario se quedará uno con muchas interrogantes.
"Hice la amarga reflexión de que quedábamos 13. Uno más que los que tuvo Fidel tras el desembarco del 'Granma'... Pero no era el mismo jefe." --Che, libro 3
La novela gráfica de José Hernández basada en la exitosa biografía de John Lee Anderson y narra en 3 tomos la mayor parte de la vida del revolucionario argentino Ernesto Guevara, comúnmente conocido como El Ché.
Primero que nada habría que decir que aunque la biografía escrita por Anderson es un trabajo de periodismo riguroso con fechas y referencias específicas, la intención de Hernández era más bien hacer una interpretación más libre con mayor dramatismo con la idea de hacer más fluida la historia. Hernández basado en su pasado estudiantil como cineasta procura involucrar una secuencia de planos y métodos narrativos que proporcionan una experiencia en algunos momentos bastante interesantes aunque constantemente despegado de la historia estricta del Che. Los capítulos, nos muestran 3 etapas y facetas del Ché. Primero, “Doctor Guevara” es Ernesto Guevara antes de convertirse en “El Ché”: Un egresado de medicina que viaja por Latinoamérica para conocer mundo y encontrar aventuras. Ahí, lo mismo ejerce como ayudante de médico, vende santos falsos e incluso saca fotos a parejas amorosas en la alameda para poder sobrevivir. Todo esto hasta encontrar a Fidel Castro, que le da un nuevo propósito en su vida y unirlo a la causa de la Revolución en Cuba. El segundo tomo “Los años de Cuba” nos muestra al Ché ya empezando a destacar como la figura que reconocemos hoy en día. Con la barba, el puro y su uniforme guerrillero, nos cuenta sus años combatiendo en la revolución, así como sus días como funcionario del gobierno emergente. Aquí se muestra la consolidación y desencanto del sueño comunista en el que Guevara en el que los revolucionarios tienen poco qué hacer. Por último, “Sacrificio necesario” nos muestra tal vez la más debatible de las etapas del Ché, donde después de varios fracasos, es capturado en Bolivia y el cómic transcurre durante sus últimos días en los cuales espera su destino. Creo que lo más notable de esta adaptación son los inicios y finales de cada tomo. El primero abriendo con Ernesto soñando con un futuro de él mismo anunciándole su final, el segundo abriendo con una carta a Fidel y último con su captor preguntando a su superior qué deberían hacer con “El Ché” ahora que esta capturado. El dibujo de José Hernández que parecieran ser carboncillos o lápices finos con unos excelentes colores digitales, le dan una suerte de realismo a la novela que te ayuda a imaginar que realmente estás viendo una película actuada por el mismo Fidel dando alguno de sus famosos discursos. Sin embargo, a pesar de la belleza de su trazo, se ve que aun cuando José Hernández es uno de los mejores caricaturistas de México, como narrador gráfico aún le falta mucho por aprender. Esto se nota fácilmente en las transiciones entre historias, las cuales son torpes y sin fluidez, lo que nos hace dar la impresión de que en realidad estamos viendo más un compendio de “historias anecdóticas” del Ché que una historia adaptada. Es decir, pareciera que va de historia en historia sin un hilo conductor claro entre la mayoría de ellas. Entre sus fallas narrativas quiero destacar también la dificultad que le supone narrar los enfrentamientos bélicos, y es que en verdad se nota que la dinámica en el dibujo no es el fuerte de Hernández, haciendo que todas las escenas de batallas parezcan carentes de fuerza y velocidad. Y sé bien a qué se debe: La cantidad de referencias fotográficas que usa en favor de ser lo más realista posible, hace parecer que esto podría ser un collage de fotos cortadas y pegadas en diferentes fondos para contar una historia cual fotonovela. Así que las escenas en las que no hay fotos qué duplicar (como en las batallas), se ven desprovistas de realismo y hace que sus defectos narrativos se noten más. A mí, en lo personal, son defectos que estoy dispuesto a aceptar y dejar de lado, en vista del trabajo tan bonito de dibujo y adaptación que ha hecho. La novela gráfica es de fácil lectura, aún en el capítulo uno, que es el que tiene menos anécdotas interesantes. Pero si eres una de esas personas que aborrecen a dibujantes como Greg Land o Alex Ross por su uso de referencias fotográficas, entonces seguro que vas a odiar el dibujo de esta novela gráfica. Concluyendo, diría que es una buena adaptación novelizada de la biografía hecha por John Lee Anderson y cumple en ser fácil de observar, contando además muchas de las anécdotas importantes sobre el mito de El Ché Guevara. Pero si deseas algo más profundo y exacto definitivamente deberías leer el libro.