La fama es un arma de doble filo. El reconocimiento está guapo y el saberse importante es un subidón para el ego, pero la falta de privacidad y el ser un eterno ejemplo público puede convertirse en una carga muy pesada. Ya no digamos si, además, no somos capaces de hacer los necesarios malabares con el hecho de que ya no se nos trate como a personas, sino como divinidades. Y en parte, de eso trata
X-Force: Famous, Mutant & Mortal
. De qué pasa cuando tu vida se rige por las audiencias.
Con guión de Peter Milligan y dibujo de Mike Allred, con la colección atesorando 115 números a sus espaldas, deciden hacer lo mejor que podrían hacer con todo ese bagaje: dejarlo en el pasado. Y para hacerlo toman la decisión más lógica en el mundo de los superhéroes: matando a todos los antiguos miembros de Fuerza X.
Esto da lugar a un primer número confuso, convulso y un tanto extraño para el neófito. Pensado como un borrón y cuenta nueva, a la vez que el comienzo de un nuevo arco, es un inicio que, más que ágil, resulta precipitado y extraño. Algo que salva lo excelente de todo lo demás.
En términos de guión resulta brillante. Ahondando en la vida de los personajes, especialmente del trío protagonista (Mister Sensible, El anarquista y U-Go), y haciendo una indisimulada crítica al capitalismo, a la par que una punzante parodia de las historias de superhéroes, la fama y los reality show, su lectura resulta refrescante y contemporánea casi veinte años después. Algo a lo que ayuda un dibujo cartoon, de colores vibrantes, que más que de dibujos animados parece una muy inteligente actualización de lo que los artistas pop interpretaron que era el cómic de los 50s.
Eso no quita para que, como hemos señalado, no tenga sus problemas para los neófitos. Mata personajes con tanta ligereza que la perplejidad pronto deja paso a la indiferencia o a la suspicacia. Además, sus escenas de pelea son, en el mejor de los casos, confusas y muy poco interesantes. Algo que, si bien puede ser paródico —a fin de cuentas, la representación de la acción no es el fuerte del cómic americano—, no quita que sea confuso y muy interesante.
Al final, lo mejor de X-Force: Famous, Mutant & Mortal es su carga emocional. Los ribetes políticos. Sus reflexiones sangrantes y sus comentarios mordaces. Es decir, el factor humano. Ahí donde, independientemente de la fama de los muties, Peter Milligan y Mike Allred descubren cómo sacarles punta.