Este es un libro realmente innovador que nos relata la vida de Francisco Pizarro, el conquistador de Perú, en el marco de una visión más realista de la conquista, que no se limita a glosar las hazañas de los vencedores, sino que cuenta también sus miserias y no olvida recordar la triste suerte de los vencidos. Esteban Mira Caballos, autor de una extensa obra de investigación sobre la conquista, estudia aquí la vida y personalidad de Francisco Pizarro, rescatándolo de una literatura sesgada que o lo convierte en un héroe intachable o lo denigra como un tirano, y a la vez que nos relata la gesta que le permitió conquistar el imperio Inca del Tahuantinsuyu al frente de una reducida hueste, nos cuenta también la forma en que las ambiciones de mando y la codicia del botín condujeron a sangrientos enfrentamientos entre los vencedores.
ESTEBAN MIRA CABALLOS es natural de Carmona, se licenció en Historia de América en 1990 y se doctoró en la misma especialidad en 1995, obteniendo la máxima calificación de sobresaliente Cum Laude por unanimidad. Ha sido Becario de Formación de Personal Investigador de la Junta de Andalucía y profesor visitante en el Instituto de Historia de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Es miembro correspondiente extranjero de la Academia Dominicana de la Historia y del Instituto de Estudios Heráldicos y Genealógicos de Chile. Ha sido galardonado con varios premios, como el de la Fundación Xavier de Salas, el de la Obra Pía de los Pizarro y el José María Pérez de Herrasti y Narváez. En el año 2008 fue finalista del premio Algaba de investigación histórica.
Está especializado en las relaciones entre España y América en el siglo XVI, habiendo publicado diecisiete libros así como diversas colaboraciones en obras colectivas, congresos y revistas de investigación españolas, alemanas, dominicanas, ecuatorianas, estadounidenses, chilenas, etc.
Entre sus publicaciones recientes, figura su colaboración en el Diccionario Biográfico Español, editado por la Academia de la Historia, y en el Vol. I de una Historia General de la Nación Dominicana, editada por la Academia Dominicana de la Historia. Asimismo, ha colaborado en el Vol. II de una nueva Historia Militar de España, editado recientemente por el Instituto de Historia Militar de Madrid.
La conquista del Perú es una cadena de desaciertos y asesinatos de hombres guiados por la codicia y la ambición. Francisco Pizarro era un hombre adinerado antes de conquistar el Perú. Liderando a centenares de hombres capturó al Inca que venía con un ejército de miles. Las circunstancias ayudaron a Pizarro, quien al llegar al Perú encontró a un pueblo sometido por los Incas, con muchos resentimientos en contra de los conquistadores Incas y a su vez una guerra civil interna entre Huáscar y Atahualpa. Cuando muere Huayna Capac, tras una pandemia que termina diezmando a la población indígena, no dejó claro quién lo sucedería, con lo cual Huáscar en el Cusco se enfrenta a Atahualpa en Quito. Atahualpa vence a Huáscar, lo captura y lo mata. Pizarro, sin encontrar mayor utilidad en el Inca Atahualpa y con el riesgo de que sus generales lo fueran a liberar lo mata. Pizarro continúa con la conquista del Perú para luego acabar en una guerra con su socio Diego de Almagro, quien sostenía (sin conocer de las riquezas de Potosí) que el Cusco se encontraba dentro de su Gobernación. La guerra estalla entre Pizarro y Almagro, siendo éste último vencido y matado por Hernando Pizarro, hermano de Francisco. Hernando Pizarro viaja de vuelta a España a enfrentar cargos por haber matado a un gobernador de la corona dejando a Franscico Pizarro en Lima. Este último es asesinado por Diego de Almagro, el mozo, en venganza del asesinato de su padre. La corona española envía al primer virrey quien toma control de la situación y captura a Diego de Almagro.
En mi opinión, uno de los grandes problemas de cualquier aficionado a la historia es la ver hasta que punto ciertos tratados, ensayos y monografías de historia están contaminados de ideolgía. Esto es especialmente notable, por ejemplo, con la Guerra Civil española de 1936, apenas hace falta leer unas pocas páginas de cualquier tratado que aborde el tema para ver de qué pie cojea el autor y hacia donde se inclinan sus simpatías. Pero no es el único ejemplo: vemos como episodios remotos de nuestra historia como fueron el Reino Visigodo de Toledo, La Reconquista o la formación de los entidades políticas peninsulares en la edad media son utilizados, más o menos toriticeramente, como herramientas legitimizadoras de posiciones políticas y nacionalistas actuales de distinto signo y pelaje.
Y, desafortunadamente, la historia del descubrimiento y posterior formación de un Imperio Hispánico en las américas no es ajena a dicha polarización: en este caso en concreto tenemos de un lado a aquellos que defienden una leyenda "rosa" que pone en relieve la valentía y la épica, el progreso y la humanidad de las inistituciones frente a una leyenda "negra" que nos pinta un cuadro de genocidio y expolio de un continente entero.
El autor de esta biografia de Pizarro, Esteban Mira Caballos es bien consciente de la problemática y de cuan divisiva puede ser la figura del conquistador del imperio Inca y nos ofrece una biografía equilibrada y con profuso aparato de notas trazando un retrato, crítico sí, pero no denigrante, de una de las grandes figuras de la historia española.
Un completo relato de la vida de Pizarro, incluyendo fuentes antagónicas: los historiadores oficiales y típicos, tanto como otros menos tradicionales. Incluye una larga lista de bibliografía tan larga como la tercera parte del libro.
Muy bien escrito, fruto de una investigación impresionante. Sin embargo, las opiniones del final me parecen decepcionantes. Da la impresión de que Pizarro es responsable de la situación actual del Perú. Y los pueblos masacrados por los incas, ¿a quién deben pedir explicaciones?
Francisco Pizarro: Una nueva visión de la conquista del Perú, de Esteban Mira Caballos
Tengo que decir que ya conocía al autor al haberme acercado a publicaciones suyas antiguas sobre su ciudad natal, Carmona, pero este libro me ha descubierto al que ya considero un gran divulgador de temas de historia. Porque es eso, divulgar hechos, datos y personas de manera amena para el lector.
Con Mira Caballos se acabaron los autores pizarristas, almagristas o cualquier tipo de ista. Nos retrata a Francisco Pizarro tal y como debió ser, un tipo de su tiempo, un hombre duro, hecho a sí mismo, y que no tuvo demasiados escrúpulos en un momento dado para sacrificar a amigos o enemigos en busca de su sueño de riqueza y poder, porque es así, la empresa de Pizarro fue mayormente una iniciativa privada donde él, su socio Almagro y otros pusieron toda la carne en el asador, y tuvieron éxito. El éxito de entonces, que no es el de ahora de pegar un pelotazo vendiendo en internet. Pegaron el pelotazo que se podía pegar en su época viniendo de la baja nobleza que se comía los mocos. Y ahí está el mérito.
Mal haríamos en juzgar a Pizarro o a Atahualpa por los estándares de ahora, y es lo que, en mi opinión, tampoco hace Mira Caballos, que nos presenta muchos datos siempre respaldados por fuentes, algunos incluso basados en sus propias visitas al archivo. Algo que cada vez es más raro en la divulgación histórica, en la que los autores a menudo se ciñen a resumir lo que han publicado otros.