Los veintidos cuentos de este volumen están dispuestos como si formaran parte de distintas secciones orquestales: cada uno de ellos contiene una voz propia y desarrolla sus líneas particulares, pero al mismo tiempo todos están conectados entre sí, alimentando un conjunto que se va revelando gradualmente.
Baeza obtuvo la licenciatura en Literatura en la Universidad Autónoma de Campeche en México y cursó estudios de Narratología y Literatura Comparada en la Universidad Autónoma de Barcelona.1
En 2012 publicó Margaritas en la boca, su primer libro de cuentos. Al año siguiente su poemario Al fondo se ve el mar ganó los Juegos Florales Nacionales Universitarios de la Universidad Autónoma de Campeche.
En 2017 ganó el Premio Nacional de Cuento Breve Julio Torri con el libro Ensayo de orquesta y el Premio Nacional de Narrativa Gerardo Cornejo con el libro Época de cerezos. Al año siguiente fue seleccionada por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara como parte del programa «Al ruedo: ocho talentos mexicanos».
En 2022 publicó Niebla ardiente, su primera novela.4 Su obra también forma parte de la Antología de cuentos del Concurso Polichinela en Argentina, Ruta 80 (2019) y Sin mayoría de edad (2019).
Narraciones concisas, bien orquestadas, con sentido del humor y buen conocimiento del tema. Lo disfruté mucho. Me recordó mis tiempos en la escuela de música.
Fue un libro que comencé y detuve en varias ocasiones por meses, pero me suele ocurrir este tipo de situaciones con los libros de cuentos, tal vez por ello me gustan tanto.
De este me acuerdo mucho el momento en el que lo obtuvimos, nos tocó estar para la premiación de cuento breve en 2017. Ya en casa vi la portada y era algo que me llamaba, lo tomó primero Agustín y después de unos años, yo. Estuvo al lado de mi cama hasta que finalmente la semana pasada me dediqué a terminarlo.
Los cuentos me recordaban al estilo de Keret, iban por un lado y yo me imaginaba que iban a terminar en cierto punto (mi punto siempre era fantástico y sobrenatural) y Laura lo regresaba a la realidad nuevamente, algunas veces de golpe, otras muy suavemente y dejando la ilusión de que posiblemente ahí seguía el deje fantástico pero... son cuentos reales. Le decía a Agus que parecía que con cada cuento obtenía dos: el que ella me contaba y el que yo me hacía en mi cabeza.
Y finalmente me llamó la atención tanta información sobre la música. Yo que nunca me he acercado a ella de otra forma que no sea torpemente, el saber tantos detalles sobre la forma en que se forma una orquesta, porque cada cuento parte de un instrumento, fue una forma distinta de englobar un todo.
Que un libro de cuentos te enganche, está bien. Pero que un libro de cuentos tenga su playlist y que cada historia tenga música de fondo, eso lo hace simplemente genial.
Los sueños que más logramos asir al despertar, son aquellos en los que recordamos estaban involucrados más sentidos en esa experiencia onírica. Lo mismo ocurre en la lectura. Ensayo de orquesta está compuesto de 22 historias que deben ¿leerse, escucharse? Ambas, y eso lo hace una experiencia verdaderamente singular. Es un libro que se disfruta de principio a fin, como un concierto.
Cada uno de los relatos son buenísimos, con un gran potencial que engancha pero tristemente, acaban de inmediato. Tal vez un poco más de extensión en los relatos hubiera sido top. Pero en general, muy catchy, en especial si eres músico, te identificas rápido.
Los relatos en torno a la música, orquestas e instrumentos me parecen un tema innovador, sobre todo el cómo de forma muy natural entremezcla los temas en cada uno.
Algunos finales son demasiado abiertos y abruptos, por lo que me quedé con la impresión de que me faltaba información para darle el sentido a la historia completa.
Mis relatos favoritos: Muñecas Televisiones El cielo de Lima Salón de Música