Un libro juvenil que me hubiera encantado leer en mi adolescencia!! Es precioso y las ilustraciones ni se digan ya muchas pasaran a estar de fondo de pantalla o pegadas en mi cuarto.
Nuevamente, Ana Romero busca siempre dejarnos algo más allá de una historia. Tenemos mucha ciencia ficción y romance, pero más allá de eso, están los temas principales que tanto le gusta tocar y lo hace de excelente manera: el duelo, el dolor, la nostalgia.
Los vemos desde el principio, y obviamente durante todo el libro. Julia y su padre se van a vivir a una casa en un pueblo, que después se enteran que está "embrujada", pero bueno se van porque su madre los abandonó dejándoles un post-it en el refri con un "lo siento". Vemos el proceso de ambos por el abandono, y cómo Julia no tiene problema en de la nada mencionar "Ah si, Carolina, mi mamá, no estaría tan traumada si no me hubiera abandonado de la nada y sin respuestas" o "Ah sí, eso me hace mas sentido que el ABANDONO de Carolina" y da mucha risa, porque justamente, así es el duelo cuando alguien se va sin decir mucho y también lo ves seguir su vida sin ti, como ella ve a su mamá en San Pettersburgo como si nada.
"—Antes que tu mamá, Carolina es una persona con ideas, prioridades y querencias propias.
—Ya. La teoría la conozco bien, es la práctica lo que no se me da. A lo mejor algún día cambio de idea, pero de momento, que Carolina se vaya mucho al carajo."
"No es que me encantara ninguna de las opciones, pero la duda, como bien me lo enseñó Carolina, es el noveno círculo del infierno."
También su padre el duelo lo tenia irreconocible, ido y desorganizado, hasta que se dió cuenta que tenía que ver por su hija y por eso compra esta casa, después de reaccionar que la tenía viviendo en una van, sin estudiar, ni cubiertos.
Tenemos otro narrador que efectivamente, es el fantasma del lago y va tomando forma porque llega nuevamente alguien a la casa que hace que su vida en el hoyo y después, siendo fantasma, tenga sentido. Julia y Matias hacen una amistad bellísima, y bueno, mucho más, pero que como todo, acaba, y más porque es un fantasma. Es ahí donde vemos nuevamente el duelo, el dejar ir, las dificultades que tiene Matias(el fantasma) en dejar esa casa, ya que es completamente parte de él. Julia nuevamente tiene que pasar por desapegarse de alguien a quien llegó a amar, y saber que a veces lo correcto es dejar ir, aunque se quiera morir. "Matías ya no está y no hay mucho que pueda decir de estos cuatro meses porque han transcurrido como en un limbo. Soy incapaz de decir dos frases seguidas de la Navidad y tampoco del Año Nuevo. Lo único que recuerdo es un vacío triste. La ausencia definitiva del fantasma de la casa del lago."
Es una historia como ya dije, que nos enseña un proceso de duelo pero con mucho amor. Tampoco es que sea la historia de amor del siglo pero es un libro juvenil bastante bello y fresco y que te hace sentir acompañada en los dolores que dejan las personas cuando se van, y también, la superación de ello. Julia nos dice al final: "Ahora vivimos en una casa acogedora. Sin porches ni balcones que se asomen al lago. Ese mejor de lejos. Igual que Carolina, en quien sigo pensando seguido aunque ya casi sin dolor. Incluso he dejado de odiarla un poco. Creo que le dicen olvido." Y también su padre, siguiendo adelante e inclusive enamorándose!!:
"—Me da igual, pero me extraña que no me dijeras. ¿Por qué no lo hiciste?
—Porque la odiaba y no la había perdonado.
—¿Y ya lo hiciste?
—Supongo que sí. Ya puedo hablar de ella y hasta decir su nombre: Carolina. ¿Ves?
—Veo."
Es precioso la verdad, estoy diciendo mucho menos de lo que realmente es leerlo y OTRA VEZ las ilustraciones!! Ojalá pudiera poner alguna aquí. Hay escenas hermosas, donde Matias puede convertirse en cualquier objeto que quiera, y es asi como la acompaña, inclusive como gotas de la regadera. De verdad creo que en todo el libro te sientes acompañada como si también existiera un Matias por ahí ofreciéndote consuelo en manera de viento que se siente cerca.
Lo recomiendo mucho y más si uno tiene como 13-17 años!!! Pero mi yo adolescente lo disfrutó eternamente y lloré.
Ni hablo de Nostradamus, su perro porque me quedaría corta. (Las ilustraciones me recuerdan un poco a Coraline, porque también tiene su impermeable amarillo y un perro negro (en caso de Coraline; gato) que la sigue a todas partes y también parece ser de todos los universos posibles y guía espiritual y mil cosas y solo me hizo quererlos mas!!)
Le pongo 4 estrellas xq el final sí estuvo muy de la nada y te dan como 30 páginas para el desenlace. Pero léanlo!!!