Con estos veintitrés relatos Manuel Mujica Lainez nos brinda la imaginaria "biografía" de un lugar de los alrededores de Buenos Aires, trazada de acuerdo con una técnica que no ha sido utilizada aun entre nosotros. Con estos veintitrés relatos Manuel Mujica Lainez nos brinda la imaginaria "biografía" de un lugar de los alrededores de Buenos Aires, trazada de acuerdo con una técnica que no ha sido utilizada aun entre nosotros. Para construirla, el erudito autor de las "vidas" de Miguel Cané (padre), Ascasubi y Estanislao del campo ha sumado el conocimiento de nuestro pasado que ellas evidencian, con la poética intuición que exalta su "Canto a Buenos Aires" y con la psicológica penetración de lo mas nuestro que caracteriza su obra de porteño de varias generaciones. Hombres apasionados o burlones, mujeres amargas o frivolas desfilan por los relatos de rigurosa reconstrucción de época, y en los que las descripciones líricas prestan su fondo a las estampas de realismo robusto y las autenticas creaciones de "atmósfera" establecidas por una prosa de invariable belleza.
Manuel Bernabé Mújica Láinez fue un escritor, biógrafo, crítico de arte y periodista argentino.
En 1936, publicó Glosas castellanas, una serie de ensayos centrados en su mayor parte en el Quijote.
Tres años después, publicó Don Galaz de Buenos Aires. Le siguen las biografías de su antepasado Miguel Cané (padre), en 1942, más las de Hilario Ascasubi (Aniceto, el Gallo, 1943) y de Estanislao del Campo (Anastasio, el Pollo, 1947).
En 1949, publicó un libro de cuentos, Aquí vivieron, en torno a una quinta de San Isidro.
Su segundo libro de cuentos, Misteriosa Buenos Aires, se ambientó también en la capital de la Argentina y su historia desde la fundación, en la que mezcla personajes típicos ficticios con hechos y personajes reales.
Le siguieron una serie de libros sobre la sociedad porteña de su época, con un tinte que algunos consideraron decadente: Los ídolos, La casa, Los viajeros, Invitados en el Paraíso.
Con Bomarzo, inició un nuevo ciclo de obras eruditas y fantásticas en el género de la novela histórica. Es una historia sobre el Renacimiento italiano narrada por un muerto, Pier Francesco Orsini, el noble jorobado que dio nombre a los famosos y extravagantes jardines italianos de Bomarzo. En esta novela se asiste a la coronación de Carlos I de España, a la batalla de Lepanto, pasando por las poco edificantes costumbres de papas y personajes de la época y crímenes de copa y puñal.
La obra ha dado argumento a una ópera con música de Alberto Ginastera, cuyo libreto compuso el mismo Mujica Lainez. Se estrenó en Washington en 1967 y fue prohibida por la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, por lo que en la Argentina no se estrenó hasta 1972.
El unicornio está ambientada en la Edad Media francesa de los trovadores. Su protagonista es el hada Melusina, víctima de una maldición por la que, todos los sábados, adopta cuerpo de serpiente y alas de murciélago; testigo de los avatares de la época de las Cruzadas, sigue las peripecias de su prole de Lusignan hasta la toma de Jerusalén por Saladino.
Le suceden Crónicas reales, y De milagros y melancolías.
Ya en La Cumbre, Córdoba, escribió Cecil, relato autobiográfico narrado por su perro, el wipet Cecil, y El laberinto, otra novela histórica protagonizada por "Ginés de Silva", el chico que, en la parte inferior del cuadro El entierro del Conde de Orgaz de El Greco sostiene un cirio encendido, mira al espectador y presenta la escena al espectador, en el que según algunos autores, estaría retratado Juan Manuel Theotocopuli, el hijo de El Greco.
Esta novela presenta la sociedad española en tiempos de Felipe II, su esplendor y su miseria, antes de que el protagonista partiera hacia América. Éste declara ser hijo de la La ilustre fregona cervantina, y sobrino del Caballero de la mano en el pecho, y con esos mimbres presentará a personajes que van desde Lope de Vega al Inca Garcilaso, pasando por Fray Martín de Porres o Juan Espera-en-Dios, el Judío Errante (que, de una forma u otra, aparece en todas las obras de la trilogía formada por Bomarzo, El unicornio y El escarabajo).
Otros libros son El viaje de los siete demonios, Sergio, Los cisnes, El brazalete, El Gran Teatro y Un novelista en el Museo del Prado.
Todavía publicó otra novela histórica, El escarabajo, sobre un anillo egipcio que es, a la vez, el narrador de la historia de todos sus posesores, desde la reina Nefertari hasta una millonaria estadounidense, pasando por la mano de uno de los asesinos de Julio César o la de Miguel Ángel, entre otros.
Sus libros han sido traducidos a más de quince idiomas.
Se le deben, además, traducciones de los Sonetos de William Shakespeare y de piezas de Racine, Molière y Marivaux.
Me resultó una lectura amena. Los relatos están hilvanados unos con otros a partir del lugar donde se desarrollan -una quinta de San Isidro, a las afueras de Buenos Aires- y también por la permanencia de ciertos personajes y sus descendientes. Las temáticas y el modo de abordarlas generan una atmósfera con ciertos rasgos románticos que, por momentos, se vuelve fantástica y un poco macabra.
He sonreído apenada. Así resumo como me hizo sentir este libro. Vi un reportaje que le hicieron al autor en los 70, en el que cuenta su vida... hay detalles de su vida en estos cuentos. Manucho, hermosa prosa. Hermoso y triste San Isidro, y la historia de esa casa.