3,5
La primera parte de esta serie no me gustó en lo más mínimo y por eso tardé tanto en ponerme con su continuación, incluso me planteé abandonarla. Estoy muy feliz de no haberlo hecho porque esta historia me gusto mucho, la manera en que se desarrolla la relación de Jud y Victor es sencilla, creíble y preciosa a la vez. Sí, es predecible, sí, muchas cosas ocurren demasiado rápido y hubiese preferido que el final no hubiese sido tan abrupto. Sin embargo, tiene una magia especial y es que muchas veces lo más simple es lo que más engancha.