Otro gran éxito de la Reina de Harlequin.
Cuando la madrastra de Elvi Cartwright, Sally, es acusada de un crimen que no cometió, Elvi intercede por ella ante Xan Ziakis, el jefe de Sally y quien la reportó ante la policía. Xan, que ha deseado a Elvi desde que la vio por primera vez, la chantajea en respuesta: Elvi debe ser su amante por tres meses y él retirará los cargos contra su madre. Lo que Xan no sabe es qué sucedió realmente en el supuesto crimen y que Elvi es virgen...
La trama está desarrollada de manera fluida. Nos presenta a dos personajes fuertes, opuestos y hasta obstinados. Con una infancia disfuncional, Xan es un obseso del control, el orden, y la estabilidad, estos dos últimos los busca porque nunca los tuvo en su hogar. También se muestra vulnerable e inseguro (aparte de celoso) ante Elvi, lo que lo hace un héroe fascinante por lo contrastante que puede ser. Elvi, por otro lado, tuvo una infancia relativamente feliz, pero la muerte de su padre provocó ciertos eventos que la dejaron a ella, su madre (es su madrastra pero es la única madre que conoce pues la suya murió cuando Elvi era un bebé y la quiere como tal) y a su hermano en un precario estado económico. Sus experiencias de vida la hacen una mujer con altos valores (los cuales se ven amenazados por el chantaje de Xan) y sumamenteleal con los que ama, toda una chica adorable. Sin embargo, tan pronto se conocen, conectan de inmediato. La química es fantástica y la tensión sexual es latente. Más importante, ellos aprenden el uno del otro y son mejores gracias a ello.
Los personajes secundarios son muy buenos. Dimitri me recuerda a Taylor, el guardaespaldas de Christian Grey, hehehe. Sally vive atormentada por la culpa que acarrean los errores del pasado y Daniel y Ariadne (hermano de Elvi y madre de Xan, respectivamente) tienen personalidades muy definidas.
Para estar en récord, Lynne Graham es mi autora fetiche número uno. Dicho esto, puedo ser objetiva y mencionar que la señora Graham tiene unos patrones de escritura constantes en sus historias. Vamos a algunos de los números (porque los números no mienten, o eso dicen):
1. El 100% de las heroínas son vírgenes.
2. El 95% de los héroes tienen los ojos dorados y un 98% son machos alfa.
3. Un 80% de los nombres de las heroínas son diminutivos (Betsy, Letty, etc.)
4. El nivel de drama en sus historias es ALTO. MUY. ALTO. Enredos por doquier...
A pesar de esos —y algunos más— de esos patrones, la señora Graham siempre logra traer historias refrescantes y acordes a la época. No inserta la tecnología ultra moderna (entiéndase las redes sociales), pero no la necesita; su forma de relatar la historia es exquisita por sí sola.
Aunque no hay un alto nivel de angustia, sí hay una trama bien escrita y escenas creadas a conciencia. Además, el mayor activo de esta autora está presente: el extremo cuidado que pone a los detalles, sin dejar nada al azar. No hay nada que esté en la historia que no tenga su justa razón, así como tampoco hay nada escrito para rellenar páginas. Añade una lectura fácil, sencilla y con ritmo perfecto y podrás saber por qué Lynne Graham es, sin lugar a dudas, es la total y absoluta REINA de Harlequin.