Como muchas otras personas, llegué a esta novela a raíz de la conocida película de Alfred Hitchcock, que me gusta mucho, si bien no es, ni de lejos, de mis preferidas del director.
Y la verdad es que me parece mucho más perturbadora, inquietante y redonda que la película. Después, informándome, entendí por qué: porque le obligaron a cambiar el final (aunque Hitchcock tampoco quería darle el mismo final de la novela, al menos era más coherente con el resto de la trama).
Y, efectivamente, el final del libro difiere bastante del final de la película. Pero yo iría más lejos todavía: todo el tono del libro y gran parte de la trama difiere de la película, que es bastante más amable y "luminosa" que el libro.
La novela de Iles es muy oscura, perturbadora, con dos protagonistas que resultan desagradables (sí, no solamente produce rechazo Johnny Aysgarth por razones obvias, sino que Linda McLaidlaw -apellido de soltera- también es un personaje que resulta desagradable en muchas ocasiones y está muy lejos de ser la pánfila inocentona que encarnaba Joane Fontaine en el film).
Y pese a todo, pese a tratarse de un relato en el que no pude empatizar con ninguno de los personajes, me ha parecido una obra soberbia, de esas que te dejan el cuerpo "removido" y que me han dejado un poso difícil de olvidar.
No entendía muy bien por qué Anthony Berkeley, afamado autor de novelas de misterio (de esos "murder misteries" que tanto me gustan) había adoptado un seudónimo para publicar estas y otras novelas que yo creía que eran del mismo género, a saber, el clásico "whodunnit", pero después de leerla lo he entendido perfectamente: el autor cambia completamente de registro y de tono.
Aquí no se trata tanto de saber "quién lo hizo", pues desde el principio se deja claro al lector con ese genial inicio de la novela: "Algunas mujeres dan a luz asesinos, algunas se meten en sus camas y otras se casan con ellos. Linda Aysgarth llevaba viviendo casi ocho años con su marido el día que se dio cuenta de que estaba casada con un asesino". Más bien lo que hace Berkeley (o Iles, como se prefiera) es hacer un retrato psicológico fantástico de un psicópata narcicista de manual que, además, es un ludópata y mentiroso irrendento, y de el poder de influencia que puede ejercer sobre determinadas víctimas.
Y, por otro lado, demuestra que, por muy inteligente, independiente y autónoma que sea una persona, eso no la salva de acabar cayendo en las garras de este tipo de seres, porque son capaces de identificar los puntos débiles de esas personas, y actuar en consecuencia para mantenerlos agarrados en sus redes, "enganchados" a ellos, como si de una droga dura se tratara. Porque al final, el punto débil de Linda, era el complejo de inferioridad respecto de su hermana menor, era el ego: cansada de que todo el mundo la tome por "la lista", se derrite cuando por primera vez alguien le dice que es guapa (cosa que por otro lado no es exactamente así, ya que es más bien una chica normal, del montón), y cuando, pese a todos los consejos de las personas que la quieren, sigue adelante con la relación, su ego y su engreimiento es tan fuerte, que es capaz de negar cualquier evidencia o, incluso, una vez reconocida, de autoengañarse y engañar y mentir a los demás, con tal de no verse "humillada" por haber caído ante alguien así.
Pero Linda solo tiene ese punto flaco respecto de Johnny... porque ella también puede ser "verdugo" y manipuladora cuando es la que tiene "el poder"... como digo, estamos ante una víctima "compleja" y no ante la típica santita y algo tontorrona que se mueve únicamente por el amor.
Y luego estamos ante ese soberbio final... que te da rabia, que te remueve toda, y que sin embargo yo no cambiaría por nada, porque me parece brillante, impactante y muy coherente con todo el razonamiento psicológico de la novela. Por cierto, si alguien quiere saber el final que había planeado Hitchcock para la película, lo puede encontrar en los diálogos que mantuvo con Truffaut: un final también satisfactorio (de hecho, para el lector justiciero puede que sea el final más satisfactorio) que, a mi juicio, si bien es mejor que el que le impusieron desde los estudios, no llega a ser del todo coherente con el retrato psicológico de Linda.
En definitiva: una novela que no es agradable, y que sin embargo me ha fascinado, de ahí que le haya dado la máxima puntuación