Mi padre fue muy claro. Debo casarme o perderlo todo. Antes de la reunión con los inversores. En un mes.
¡UN MES! Las mujeres me duran una noche. Una semana, máximo. El sexo te da la vida. El matrimonio te la quita.
No tenía ni p*ta idea de qué hacer. Así que llamé a mi mejor amiga… … y lo arreglé como se arregla todo. Con tequila. Mucho tequila.
A la mañana siguiente ha cambiado. Tengo una resaca que te c*gas. Estoy desnudo al lado de mi mejor amiga. Y ambos tenemos un pedrolo en el anular. El anillo de bodas de mi abuelo.
Acabo de casarme con mi mejor amiga. Hermosa. Divertida. Sexy. Cariñosa. Ahora sólo debo convencerla. Un mes. Eso es todo lo que debe aguantar.
Pero… ¿y si aguanta toda la vida?
Una comedia romántica con abundante sexo explícito, dosis de humor y final feliz garantizado.
Es que directamente no voy a ponerle ninguna estrella. Primero porque ni libro lo considero, una historia más, sin pena ni gloria que te puede contar cualquier persona, fulano se ha casado, ella lo deja, ella tiene un accidente y él vuelve. ¿Cliché? Ni eso es catalogable. ¿Diálogos? Brillan por su ausencia. ¿Escenas de sexo? Decir que alguien se mansturba o que alguien se la mete a otro alguien no se puede ni catalogar como escena erótica. Y la culpa es mía por haberlo leído a pesar de que en la primer capítulo sabía que sería una bazofia. Sorry, por la autora, necesita mejorar mucho. Pero mucho mucho. Y desarrollar mejor una historia.