A través de los diez cuentos que conforman "Yonque", el escritor regiomontano Alejandro Vázquez Ortiz demuestra su talento como narrador, haciendo gala de una aguda mirada crítica y un digno despliegue de recursos narrativos. A primera vista pareciera que los relatos aquí contenidos giran todos en torno al tema de los automóviles, y en cierta manera es así, aunque eso sería sólo hablar de la "carrocería" del libro; la construcción de ambientes, diálogos realistas y acertados, montes de chatarra, autopartes, el inclemente sol sobre la nuca, y un recurrente aroma a aceite de motor, a llanta quemada. No obstante, lo verdaderamente sustancial se encuentra al abrir el cofre y adentrarse en el trasfondo de la maquinaria que da vida a este conjunto de relatos: la violencia desgarradora en sus múltiples formas. Accidentes automovilísticos, tráfico ilícito de migrantes, injusticia laboral, enfermedad, violencia de género, extorsión, secuestro; todo apunta a que las vidas de los personajes habitan la realidad como la chatarra puebla los baldíos en los yonques.
Alejandro Vázquez Ortiz (1984) (@Oolooloon) editor y narrador. Miembro del consejo en Editorial An.alfa.beta. Ha publicado la novela "El emisario o la lección de los animales" (Caballo de Troya, 2017) y los libros de cuentos "Artefactos" (An.alfa.beta, 2012) y "La virtud de la impotencia" (FETA, 2015) libro ganador del Premio Nacional de Cuento Joven Comala 2015. Becario del Centro de Escritores de Nuevo León generación 2015. También en ese año ganó el XXXI Concurso Nacional de Cuento Fantástico y de Ciencia Ficción. En 2017 gana el Premio Nuevo León de Literatura con el libro de cuentos "Yonque", de próxima aparición.
Yonque es un libro interesante, es algo distinto. El simple hecho de utilizar el “Palacio del Fierro” como el lugar donde se relacionan las 10 historias me pareció interesante. La forma narrativa cambia en cada historia, la forma de contar suele ser a veces confusa, sobre todo cuando ya te has enganchado sucede que de pronto acaba la historia, supongo que ello te deja espacio a la imaginación. Un libro que te deja muchas experiencias, que te deja pensando sobre la situación que se vive en ciertas ciudades o algunas personas.
Muy buena compilación de cuentos, hubo varios textos que me sorprendieron por sus giros. La forma en que todos se correlacionaban y la repetición de ciertas imágenes y personajes me pareció una serie de detalles muy chida. Creo que me gusta el enfoque que tiene para hablar de la violencia en México: más alejado y menos impactante, hay un sentimiento de opresión...