Forma parte la regulación heterosexual normativa del proceso de acumulación capitalista hasta el punto de resultar imprescindible para su propia supervivencia? Esta puede ser la pregunta en torno a la cual se organiza el debate entre estas dos importantes teóricas feministas a finales de los años noventa del siglo XX. Se trata de una pregunta eminentemente política. La discusión comienza con la propuesta de Nancy Fraser de distinguir entre dos polos analíticos presentes en las luchas del momento: las luchas por el reconocimiento (prototípicamente, las luchas LGTB) y las luchas por la redistribución (protípicamente, las luchas de clase). La aguda contestación de Judith Butler a Fraser, inspirada en la crítica feminista y marxista a la familia, plantea una serie de cuestiones que todavía siguen presentes en el debate contemporáneo. Se trata del complejo problema de la relación entre lo económico y lo cultural en las formaciones capitalistas y de la hibridación de estas dos dimensiones en lo que se refiere a la producción del género y la sexualidad en esas mismas sociedades.
Judith Butler is an American philosopher, feminist, and queer theorist whose work has profoundly shaped gender studies, political philosophy, ethics, psychoanalysis, and literary theory. Born in Cleveland, Ohio, to a Hungarian-Jewish and Russian-Jewish family, Butler was raised in a Jewish cultural and ethical environment that fostered an early engagement with philosophy, ethics, and questions of identity, attending Hebrew school and specialized ethics classes as a teenager. They studied philosophy at Bennington College before transferring to Yale University, where they earned a BA in 1978 and a PhD in 1984, focusing on German idealism, phenomenology, and French theory, including Hegel, Sartre, and Kojève. Butler taught at Wesleyan University, George Washington University, and Johns Hopkins University before joining the University of California, Berkeley in 1993, where they co-founded the Program in Critical Theory, served as Maxine Elliot Professor, directed the International Consortium of Critical Theory, and also hold the Hannah Arendt Chair at the European Graduate School. Butler is best known for Gender Trouble and Bodies That Matter, works in which they introduced the theory of gender performativity, arguing that gender is constituted through repeated social acts rather than a fixed identity, a concept that became foundational in feminist and queer theory. They have also published Excitable Speech, examining hate speech and censorship, Precarious Life, analyzing vulnerability and political violence, Undoing Gender, on the social construction of sexual norms, Giving an Account of Oneself, exploring ethical responsibility and the limits of self-knowledge, and Notes Toward a Performative Theory of Assembly, addressing public protest and collective action, while their 2020 book, The Force of Nonviolence, emphasizes ethical engagement in social and political struggles. Butler has engaged in global activism, supporting LGBTQIA rights, opposing anti-gender ideology, advocating for Palestinian rights, critiquing aspects of contemporary Israeli policy, and participating in movements such as Occupy Wall Street, while navigating controversies including critiques of their comments on Hamas and Hezbollah, debates over TERF ideology, and disputes over the Adorno Prize, illustrating the intersections of their scholarship and public interventions. Their work extends into ethical theory, exploring vulnerability, interdependence, mourning, and the recognition of marginalized lives, as well as the performative dimensions of identity and the social construction of sex and gender. They have influenced contemporary feminist, queer, and critical theory, cultural studies, and continental philosophy, shaping debates on gender, sexuality, power, and social justice, while also participating in public discourse and advocacy around education, political violence, and anti-discrimination. Butler is legally non-binary in California, uses they/them pronouns, identifies as a lesbian, and lives in Berkeley with their partner Wendy Brown and their son.
Tremenda Fraser como siempre (aunque aquí tampoco es muy distinto a lo que se ve en el libro con Honneth). Otra cosa que decir, académica con la que interactúa Butler, académica que medio que la sube y la baja. Es verdad que Fraser no muestra mala onda, pero después de leer Profesor paradox de Nussbawm, es imposible no notar las características de mal debate de Butler aquí.
Bueno, Fraser ya se las apunta en su respuesta. Solo agregar que la idea de Butler de que la teoría queer y la deconstrucción como política son intrínsecamentes desafiantes al capitalismo, con los años ha quedado muy desacreditada.
Le doy 5 estrellas porque me parece muy útil para situarse en los ejes de la discusión. Nancy Fraser expone sus ideas con mucha claridad, y el diálogo con Judith Butler es enriquecedor independientemente de con quién estés de acuerdo.
Sobre el contenido, no voy a decir nada que no diga la sinopsis de Goodreads.
Es interesante y está en abierto en la web de Traficantes de Sueños, ¡leedlo si os interesa el tema!
Molt interessant llegir un debat entre dues teòriques feministes contemporànies: curiosament, divergeixo de la resta d'opinions, que pensen que Fraser, d'alguna manera, s'ha imposat al debat. La primera aportació de Fraser és plena de faltes d'atenció, però la més greu és el seu posicionament idealista, que la porta a operar una distinció analítica entre problemes "culturals" i problemes "materials", tot i saber que ambdos estan entrellaçats. Suposo que és una falta més d'un academicisme que no sap sortir de sí mateix, no sap trascendir certs marcs epistemològics: davant d'aquest idealisme, el coneixement situat i encarnat de Haraway. Estic més aprop de Butler i l'admiro en tant que parla des de la comunitat queer, no per aquesta, com ho pot fer Fraser. Però a més a més, coincideixo amb Butler que pensar en un capitalisme desposseït d'un règim heterosexual és impensable, i que el manteniment de les diferències jerarquitzades és necessari pel manteniment del sistema econòmic. El que em pregunto jo és com Fraser, que ha escrit Capitalisme caníbal en què demostra com el capitalisme se sustenta a partir d'extractivisme, racisme i sexisme, no està d'acord amb la idea butleriana del règim heterosexual intrínsec al capitalisme. Fraser repeteix un i altre cop que la comunitat homosexual no està exclosa econòmicament i posa d'exemple les grans multinacionals: sembla no haver sentit a parlar del pinkwashing, ni del fet que si es permet l'homosexualitat és perquè és minoritària en aquest règim heterosexual.
Este libro se sintió como una tiradera o una sesión de bzrp jaja si bien Fraser es la que se impone desde el principio, se me hizo muy difícil de seguir. Su pluma se siente lenta y pesada, lo que me hizo demorar bastante la lectura de este pequeño libro. Por otro lado, me hizo falta más contenido de Butler, más que nada para que se defienda en algo. La discusión me pareció muy dispar y ya en las primeras 30 páginas ya sabes como va a terminar el libro.
El debate que se plantea en ahondar sobre los movimientos identitarios y su etiqueta como izquierda cultural es realmente ilustrativo desde las posiciones de Frasser y Buttler. Pero más allá, realmente de identificar en qué marco conceptual se desarrolla, la pregunta del cómo las necesidades identitarias de los grupos, también es una apuesta redistributiva, y debe estar dentro de las líneas de acción de la izquierda económica.
Socialism is the ONLY way to erradicate all forms of discrimination. Race, gender, nationality, sexuality and all the other battles that occur in the superstructure can only be solved through class struggle.
If you can't grasp this, fascism is the other alternative. Choose wisely.
Tres misivas para entender el conflicto entre la teoría queer y el materialismo. Nancy Fraser y Judith Butler en un duelo que arroja luz sobre la polémica de la izquierda entre identidad y clase.