Termille era una comunidad feliz. Ubicada en la montaña, rodeada por un robusto muro metálico de tres metros y medio de alto, oculta por un bosque de cedros y con un precipicio protegiendo sus espaldas. Una comunidad segura. O eso creían sus habitantes hasta el día del ataque. No estaban preparados para recibir un ataque tan destructivo y, a la vez, sorprendentemente coordinado por parte de los drenados, esos seres violentos que en otra época fueron humanos y que en muy raras ocasiones se movían en grupo, aunque nunca en un grupo tan amplio como el que arrasaba con la comunidad. Oscar, el líder de Termille, no puede más que observar a través de la mira de su rifle cómo van cayendo uno a uno sus compañeros y amigos. Incapaz de salvarlos a todos, se verá obligado a refugiarse junto al resto de supervivientes en el sótano de una de las casas de Termille, preparado para resistir en casos de emergencia, bajo la falsa creencia de que, con el tiempo, los drenados abandonarán la comunidad. www.cristianbellot.com @ccbellot
Angustia, claustrofóbia, ansiedad, miedo y dentro de toda esa combinación estresante, humor, mucho humor. Si esos son los sentimientos que quería transmitir Cristian en su obra... ¡Enhorabuena! lo consigue.
Es difícil conseguir una innovar en este género "Zombi", pero el punto de vista que el autor le da a la obra la convierte en algo que quieres devorar hasta el final. Partiendo de que los drenados guardan ciertas diferencias con los zombis clásicos, hay situaciones y personalidades que creemos habernos encontrado ya antes, pero lo que me ha llamado la atención y me ha gustado son los pensamientos en primera persona que cada uno de los protagonistas hacen llegar al lector. Hay algunos pensamientos ácidos, otros sarcásticos, algunos muy agudos, pero todos sinceros. Cada personaje piensa en cómo sobrevivir a situaciones límite en base a sus vivencias previas y a su caracter. Es interesante ver cómo evolucionan y las acciones que van tomando. Creo que en esta obra son los personajes los que enganchan dejando a un lado la trama.
Realmente no sé lo que me esperaba al final del libro, mi imaginación había creado otros desenlaces, quizá más apoteósicos. No obstante es ese suspense hasta el final lo que he valorado también de la obra.
Una obra con la que pasas un buen rato dentro de la angustia, gracias a unos personajes muy logrados. Animo a los lectores a que se adentren en Termille y traten de escapar con vida.
Mención especial a un curioso personaje que se llama Cristian cuyo épico final no pasará desapercibido.
En un futuro distóp En un futuro distópico, existe Termille, un pequeño bastión en lo alto de una montaña que todavía resiste a los Drenados, una especie de zombies convertidos a causa de un parásito. Sin embargo, esta dimunta resistencia no tarda mucho en caer (tranquilos, no es spoiler pasa en la primera página).
Durante la novela vemos a los habitantes de Termille intentando sobrevivir a través de cualquier medio. Ha sido una lectura rápida, entretenida, y la verdad es que me ha venido bien como un pequeño descanso entre clásicos. Pero si no llega a ser por esta disyuntiva lectora, no es un libro recomendable. A los personajes les falta definición y el tema, aunque no son los típicos zombies, les falta profundidad. Pero si quiero destacar el clima de desasosiego y claustrofobia que te trasmite, además del personaje de Ruy, para mí el mejor construido en comparación con los demás.