Interesante relato para conocer desde adentro la guerrilla urbana de Guatemala en los ochenta, su espírito heroico revolucionario, su capacidad de organización y de combate contra un Ejército profesionalizado en la contrainsurgencia. Payeras describe en detalle la estrategia guerrillera y lo que entiende por sus errores, como manera de dejar constancia del valor de sus compañeros muertos en la lucha y al mismo tiempo servir de aprendizaje para las próximas generaciones de militantes. Es difícil ubicar el género del texto, que a veces suena a informe militar, con la descripción de batallas, tácticas y armamentos y en otros momentos está cargado de una emocionalidad febril, dolorosa frente a la muerte de compañeros, heroica en la creencia de que cada uno que dio su vida por la revolución lo hizo a consciencia, en nombre de un objetivo colectivo, mayor que la suma de las vidas individuales:
“Era la decisión, meditada y profunda, de quitarnos la vida antes que caer en manos del enemigo. Las ideas filosóficas en que nos habíamos formado, la ciencia que enseña que todo fluye, que todo cambia, nos llevaba a concluir, paradójicamente, que la afirmación de la vida pasa con frecuencia por su viejo contrario. La transformación revolucionaria del mundo es un hecho colectivo y no ha de detenerse por la caída de cualquiera de nosotros.”
No solo para Guatemala, es un testimonio valioso para la comprensión del escenario político en que se dio la ola revolucionaria de Centroamérica en los 70 y 80. Y, además, nos concede un acercamiento a la visión interna de los militantes de la guerra de guerrillas, fenómeno político clave para la Historia del continente, como una respuesta a demandas de democratización y derechos cansadas de verse ignoradas por el sistema político representativo.
A Mario lo conocí por su poesía hace años y ahora finalmente me aventuré a leer sus memorias y reflexiones en torno a su militancia dentro de la guerrilla urbana. Esta obra es un homenaje, pero también una crítica y disección de los fallos de la izquierda citadina combatiente a comienzos de los ochenta. Lo valioso de este libro es que las palabras de Payeras pueden interpretarse hoy en día como quien interpreta un libro espiritual escrito hace más de dos mil años. Sin duda, nuestra tarea, fuera del lenguaje bélico, sigue siendo la de proporcionarle al pueblo los instrumentos para desarrollar su lucha de forma más organizada, ya que estos no surgen de la espontaneidad de los estallidos sociales. Me quedo pensando en cómo se puede acelerar el trabajo de hormiga - que es el más acuciante dentro de la lucha organizada - en estos tiempos de colapso ambiental ocasionado por el sueño del crecimiento económico infinito.
Una impresionante, cruda y bella narración de Mario Payeras. Un recuento donde el poeta tiene pocos espacios para soltar su capacidad de descripción, de entendimiento de la complejidad ser humano/naturaleza. Aquí, con una aceptación sin excusa ni encono, expone los sueños, los errores y fracasos revolucionarios, siempre con la esperanza encendida, aunque sea allá, en algún rincón de las posibilidades.