Albert Monteys es el responsable de escribir y dibujar El show de Albert Monteys, un cómic protagonizado por Albert Monteys. El autor de Tato y coautor de ¡Para ti, que eres joven! saca a la luz lo mejor (y también un poco de lo peor) de sí mismo en este volumen, que recopila todas las páginas de esta serie publicadas originalmente por entregas en la revista digital Orgullo y Satisfacción entre 2014 y 2017. Sesiones de firmas, fechas de entrega y el miedo a la página en blanco son algunos de los temas presentes en esta autobiografía de uno de nuestros humoristas gráficos más destacados.
Ay. ¡Me siento tan identificado! Con la pequeña salvedad de que yo no me gano la vida con mis relatos. Apenas da para un capricho. Aún así me he visto reflejado en muchas de sus tiras. La ternura, la mala leche, la procrastinación, pasar del síndrome de "soy un fraude" a "no entiendo por qué no me han dado ya el nivel de literatura"; llegar, sentarte y que el ordenador se burle de ti. ¿Qué haces aquí payaso? Si no sabes escribir, dibujar, guionizar, crear... Nada. El show de Albert Monteys me genera mucha filia porque estoy en el ajo, pero si no lo estás, también te va gustar porque explora su día a día (eso sí, desde la perspectiva de creador de tebeos) con ternura y mala leche a partes iguales. Se despliega como un ser vulnerable, cretino, orgulloso, depre, convencido (aunque no sepa de qué), trabajador y vago al mismo tiempo. Pasa por la vida sin temor a decir que vive. Lo que es lo mismo que tener la valentía de reconocer que se equivoca, que tiene errores y que vive en la paradoja sin morir de vergüenza por ello. Es un cómic adulto y para adultos que me ha venido muy bien.
Monteys hace de la autoficción autoparodia y convierte la burla de su día a día en una demencial comedia de costumbres. Sus actividades cotidianas funcionan como una delirante sátira de las penurias del autónomo, los desequilibrios del fan, el proceso creativo, el afán de trascendencia, el complicado encaje en las costumbres dominantes... Antológico.
Si sempre has volgut saber què hi havia dins el cap de l'Albert Monteys, aquest és el teu còmic. El senyor Monteys no defrauda. A més, amb un seguit de situacions totalment quotidianes amb les que em sento bastant identificat. Sí, senyor.
No era consciente de que echaba tanto de menos las viñetas de Monteys hasta que me he puesto con este libro suyo y me he reencontrado con su dibujo que me es tan familiar, su ironía y su sentido del humor tan autorreferencial. Ganas de más ahora.
Me ha encantado. Me he reído muchísimo, cosa que no me suele pasar casi nunca. Es un humor fantasioso y autoparódico, pero a la vez muy cercano. Lo recomiendo.
Monteys és divertit quan parla, a través del seu personatge autobiografiat, sobre la creació de guions, la por a la pàgina en blanc, les temudes converses sobre futbol, la ganduleria, les sessions de signatura d'àlbums, les diferents veus que té al cap, l'addicció a les xarxes socials... l'autoparodia en la que, a vegades (i salvant les distàncies) ens podem veure reflectits, sempre des de l'exageració de l'ego i la degradació exacerbada de la voluntat. Però es perd en excuses i justificacions quan mira d'abordar alguns temes que se li escapen, com la política o el terrorisme. Està bé que vulgui anar més enllà del seu univers, però llavors perd la frescor i la militància en l'absurditat radical per mirar de quedar bé, potser amb la intenció de que no se'l critiqui gaire (tot i que en els temps en què estem, qualsevol persona, i més algú amb el seu talent, ha de saber que serà objecte de crítica, tant si aquesta és raonada com si és absolutament descerebrada, o les dues al mateix temps, com la que esteu llegint ara mateix). Pel que fa al dibuix, la línia senzilla, la manca de fons o de detalls que distreguin de l'argumentació de la tira, són totalment adequades. I el color és blau: clar, fosc, més fosc, encara més fosc... però com ell mateix diu, posar color al dibuix és molt poc estimulant i l'Albert es va ficar en això per a vibrar amb l'energia de la creació, no per a omplir el seu autoretrat de blau. Així, en conclusió, cal dir que en general és una bona lectura per passar l'estona, lleuger però amb el cuquet de posar-nos sovint davant del mirall i mirar perquè fem (o no fem) allò que fem (o no).
No sé si sabéis que en El show de Monteys, Monteys cree que habla de él pero en realidad está hablando de mí: https://amzn.to/2K4jzlH Muy divertido, muy ingenioso y con mucha capacidad de identificarte. (Más allá de que me parezco físicamente a la caricatura de Monteys, me dicen muchas veces que la personalidad y el estilo de humor del personaje son los míos). Me parece bastante ajustado a la verdad. Muy recomendable, en fin.
Hay historietas más divertidas que otras, pero en general es ameno de leer aunque no de golpe, para evitar saturarse. Imagino que no todas las situaciones serán realidad, pero te deja entrever la vida cotidiana de un dibujante como Monteys.