La brillantez de los relatos que componen Avísenle que sigo en Tenochtitlan proviene de sus elecciones estilísticas y temáticas, que exhiben la agudeza de un periodista que elige qué debe decir y cómo sobre el México contemporáneo. Cada detalle de los cuentos, que ha sido visto y tocado y olido por el autor, representa un atisbo a la identidad mexicana, al machismo y al abuso de poder. Con una prosa deslumbrante, Avísenle que sigo en Tenochtitlan constituye una de las más profundas reflexiones desde la ficción sobre los desafíos por los que atraviesa México en el siglo XXI.