Hay iglesias y ministerios que quieren cambiar el mundo y se sienten estancados porque no saben por dónde empezar. Este es el momento para ser emprendedores, elaborar proyectos sobre la base de una visión y arrebatar nuestras ciudades para el Señor. Es tiempo de construir un ecosistema de pioneros que nos permita incorporarnos activamente en todas las esferas de influencia de la sociedad, y así poder transformarla.
Acompáñanos en este viaje, aprenderemos a ser como Nehemías cuando impulsó la reconstrucción de los muros caídos de Israel. Es hora de que la Iglesia cambie, se transforme para poder, a su vez, transformar al mundo. Es tiempo de levantar el liderazgo porque si no corremos el riesgo de ir en pos de la transformación de otros ¿cuál será el futuro que estamos escribiendo?