Esta es obra que expresa el desencanto y la tristeza de tener que hacerse adulto, y no porque el paso del tiempo actúe inexorablemente sobre los seres humanos, sino por el doloroso trance que supone tener que dejar atrás tantas cosas, circunstancias e individuos que fueron motivos de felicidad. Cargado de expresiones coloquiales, de intenso lirismo, directo, vivencial, muy cercano a una tradición de poesía de enorme calado biográfico, escrita desde la verdad de la vida, y en la que poeticidad y emoción se iluminan mutuamente.
mi padre me regaló este libro en 2018, un año después de que la autora recibiera el accésit del premio adonais. en aquel momento yo era una muchacha de dieciséis y estaba empezando a leer poesía. recuerdo leer este libro y pensar “esta poesía no es como otras, es más difícil, pero como mola como mola como mola!!!”. a partir de ahí vinieron muchos libros más.
hace un par de fines de semana volví a la casa de mi madre y encontré el libro entre las estanterías (quizás lo busqué conscientemente porque llevaba tiempo teniéndolo en mente).
lo he releído ahora que soy una muchacha de casi veintitrés años a punto de terminar la universidad y me ha parecido que cada poema me hablaba directamente a mi y a lo que estoy viviendo ahora mismo.
me ha parecido bonito dialogar no solo con los poemas si no también con la interpretación de mi yo de dieciséis años.
// ya creciste, pero no sufras. ¿Acaso no crecen también los árboles y no lloran? //
“y entonces tampoco esta vez ni en mi ciudad ni en tu ciudad había nevado todavía”
La sensación que obtengo al leer “Digan adiós a la muchacha” es parecida a la de abrir un álbum de fotos de familia que te muestra a los protagonistas haciendo sus cosas, en movimiento. Es asomarse a unas imágenes que se arman como un mosaico, formando una idea más grande, más completa. Me ha gustado especialmente la sensibilidad de la autora en los poemas “Diciembre” y “Casas viejas con almas viejas” ❤️
"pero para mi/crecer es sobretodo imaginar/dónde me gustaría verte llorar/cuando yo desaparezca" Un poemario muy delicado sobre el crecer y el dejar atrás. Me lo han regalado en un momento en el que me ha calado mucho (dicen que soy una lachosa nostálgica) y siento que lo volveré a releer cada cierto tiempo.
Tenía el poemario rondando por ahí pendiente y lo cogí hace dos noches porque el otro libro que me estaba leyendo me lo había dejado en otro cuarto y quería leer lo que fuera. Ahora acabo de terminar el último poema y estoy con lagrimitas en los ojos, qué libro tan bonico, todos mis dieces❤️🩹
Digan adiós a la muchacha es el mejor poemario de una de las mejores voces de su generación. Y si el hecho de que lea a Alba desde hace ya unos cuantos años empaña la objetividad de mi opinión, pues no pasa nada; ahí queda ese merecido premio Adonáis para despejar cualquier tipo de duda sobre talento y autenticidad, precisamente las materias primas de esta autora.
esto es para la gente de provincia con un pueblo de 4 personas q se han ido a madrid a vivir en sus 20 y a diario nos acordamos del pueblo y de que será de esa vida si nos quedamos en Madrid. se ha sentido personal :( preciosa manera de poner el pasado el presente y la preocupación por el futuro la nostalgia la resignación ante el paso del tiempo :(( y si lo dejo todo y me voy al pueblo??
«Mientras no me quedaba de otra, yo pensaba con tristeza en toda la gente que, como yo, había encontrado un hueco entre las hojas, un resquicio azul, y te había mirado».
Encuentro en muchos de estos versos de Alba Flores momentos que resuenan conmigo cuando habla de la despedida de la infancia, y transita entre las incertidumbres que supone crecer y todo aquello que se espera de ti como una persona adulta (« ¿no estáis orgullosos?»). Hay una visión triste, quizá por esa imagen de una pérdida definitiva de la infancia, de este lugar irrepetible y ya pasado, y me gusta especialmente el prisma desde el que la cuenta: el recuerdo de la amiga, los amores con fecha de caducidad, la propia muchacha que piensa ya en el nicho en el que la enterrarán, y la presencia de ese interlocutor al que se dirige en segunda persona (que a veces parece ella misma, a veces el amado y, otras, el lector).
«Ya creciste, pero no sufras. ¿Acaso no crecen también los árboles y no lloran?».
retratando la experiencia del joven adulto promedio y qué bien lo consigue
«Ya creciste, ya tienes el armario ordenado por estaciones y los libros colocados por autores. Tus amigos te sonríen desde el corcho, tienen los cuerpos prendidos con chinchetas y no se quejan. Hay una agenda sobre la mesa —ahora es importante no olvidar jamás las cosas—, las tapas de cuero, las hojas con fechas, las citas con el dentista, los exámenes, el casero que viene dentro de dos días. Productos para el cuidado del cabello en la bañera, botecitos de crema para cuidar la corteza. Ya creciste, pero no sufras. ¿Acaso no crecen también los árboles y no lloran?»
"Lo repito como un mantra para tenerte a mi lado. Todos los veranos digo verano, verano, verano como si fuera un secreto o estuviera prohibido este verano tendrá que ser el último verano. Hasta cuándo crees que podremos hacer esto. Siempre que sea verano. Es que acaso vendremos también aquí cuando tengamos familia y cincuenta años. Dices sí pero sabes no y como si el mentir nos fuera a evitar la lluvia de los ojos a mí me mientes a los ojos y a ti te mientes a ti mismo."- Lo repito como un mantra, Alba Flores Robla.
No soy lector habitual de poesía, esta colección de poemas llego a mí de casualidad, todo lo importante se acerca a uno de esa manera, y leerlo ha sido una maravilla. No sabría decir el motivo, la razón, si la hay en un poema, pero leerlo y releerlo fue mi mejor ocupación durante una temporada... y no será la última, www.preferirianotenerquehacerlo.wordp... www.enbuscadeaquellanoche.wordpress.com
ayer fui al teatro y pensé mucho en lo que era crecer, escoger un camino, comunicarme con mis padres, decepcionar(me) o no. hoy leo este poemario de camino a casa, sintiendo que he crecido, que voy tomando decisiones. pero llena de nostalgia. se puede sentir nostalgia por las cosas que aún no han pasado? siento nostalgia de lo que soy ahora, siento nostalgia por todo lo que me falta por crecer.
un libro bastante bonito, pero un poco corto, un poco a medias a ratos, un poco repetitivo a ratos, pero sí que es bonito y sí se lo regalaría a mi propia irene
«¿Acaso no crecen también los árboles y no lloran?»
a alguien más le pasa que lee frases que NECESITA aprenderse coserse tatuarse hacerlas tan suyas como una sombra agarrarse a ellas y abrazarlas toda la noche… o puede que sólo me pase a mí con todas las de este poemario ❤️🩹
"He crecido como me pedisteis no he protestado ni una sola vez ¿no oísteis cómo me quedaba en silencio?" ..... "Ya creciste, pero no sufras. ¿Acaso no crecen también los árboles y no lloran?"