Editorial Resistencia presenta sus famosas novelas gráficas en ebook. Luis Fernando pertenece a este canon de autores cuya labor sistemática a veces ha sido tildada de pequeña, a veces ignorada por sus contemporáneos. Tuve la fortuna y la vocación de leer todas las piezas incluidas en este libro cuando aparecieron originalmente en distintas publicaciones que configuran entre todas el rompecabezas de la historia de la edición independiente mexicana.Sin embargo, es sólo ahora que me enfrento a su obra en un solo empaque que, como todavía decimos en México, me cayó el 20. ¡Ting! Un momento de los que llaman querido lector, ante nosotros tenemos oro puro.
Comixtlán es una antología que realmente merece ese nombre y es un libro imprescindible para conocer el pasado y vislumbrar el futuro del cómic mexicano contemporáneo. Este libro incluye una muestra de las mejores obras de Luis Fernando durante las décadas de 1980 y 1990, publicadas en varias de las revistas y suplementos periodísticos más destacados de esas décadas. Los trazos precisos y dinámicos van de la mano con el magnífico equilibrio entre blancos, negros y grises, así como la prosa pulida e inteligente y se inspiran y recrean tanto la influencia del cómic estadounidense y europeo, como de la historieta, el arte y la cultura popular mexicana, sin caer en lugares comunes y chabacanerías simplonas.
Admito que esta lectura fue demasiado experimental para mi gusto. El arte no es malo, pero sentía pero no conecté con casi ninguna de las historias.
Mi tira comica favorita de toda la compilación fue la que nos cuenta la historia de una niña chiquitita, todo un digno cuento de hadas mexicano.
A pesar de todo, creo que este libro sirve para adentrarnos en los orígenes de la historieta mexicana, si la temática es lomsuyo, entonces es una lectura imprescindible.
La escandalosa y verdadera historia del paso del monero Luis Fernando por el bajo mundo de la histerieta mexicana. Contiene la brillante hostorieta "Duelo en el Oeste" que recibió una fuerte protesta de la Santa y Pederasta Madre Iglesia (que envidia, ya quisiera yo eso).