Interesante relato largo, donde en unas horas, se investiga un asesinato cometido en un colegio de élite. Martín es un fotógrafo, tío de uno de los niños que debe ir al día de padres debido a que su hermano se está muriendo, y se ve involucrado en la investigación por parte de Lorenzo, el inspector del caso.
La trama no está del todo mal, se lee rápido, pero me han sobrado la mayoría de las divagaciones de Martín.