Primera reacción: precioso artísticamente pero durísimo emocionalmente. Los lagrimones que tengo ahora mismo en los ojos, lol.
Reseña:
Desde que descubrí a Roger Olmos tenía pendiente echarle un ojo a Calando, un libro ilustrado que llamó mi atención por la temática de la que trataba.
Los protagonistas de esta historia son los abuelitos que tenemos en la portada. Uno de ellos, él, padece alzhéimer; enfermedad que se retrata a través del libro ilustrado de una forma muy metafórica y que casi destila inocencia, dulzura, la regresión que el paso del tiempo y que el avance de la enfermedad provoca en el cuerpo de aquel que la padece. El alzhéimer aparece retratado como una figura inofensiva que acecha la sombra del anciano, que siempre se cierne sobre la tranquilidad del hogar de la más imperceptible de las maneras. Y mientras está ella, la acompañante, la que es testigo de cómo su acompañante de vida va haciéndose cada vez más pequeño.
Calando es una historia que se centra en esa compañía, en la experiencia de la persona que va observando en tercera persona cómo esta sombra se va haciendo cada vez más grande. De la persona que va percibiendo los síntomas, que va viendo cómo se pierde el norte y el paso del tiempo, de cómo cada vez más rostros acaban por desconocerse. Todo este proceso se refleja de forma muy metafórica, por medio de ilustraciones que a pesar de entenderse de forma sencilla están cargadas de significado, y creo que esto es lo que hace que, a pesar de tratarse de un libro cortito, la historia llegue tanto y tan rápido. Los detalles de la ilustración son increíbles y le aportan a todo un toque extra de emoción que hace que acabes siendo una magdalena de cara a las últimas páginas del libro, que a mí me han dejado destrozada.
Es la primera vez que leo (¿hojeo?, porque realmente no tiene texto) un libro de esta temática y creo, desde mi experiencia personal, que es una muy buena forma de acercarse a lo que es esta enfermedad y a cómo afecta al individuo y a los seres queridos de este. Es dura, es cruda, pero la he sentido superrealista y ha hecho que divague mucho entre mis propios recuerdos.
Totalmente recomendado.