Hasta hace unos días, cada vez que se mencionaba algo de Asia Central sólo podía pensar en lo poco que sabía de la región, lo cual me generaba cierta vergüenza, al pensar que mi directora de tesis de universidad es tal vez la principal centroasianista de México y la autora de este libro. Entonces decidí leerlo. En términos breves, me parece una gran introducción al entendimiento antropológico de la metamorfosis social en marcha en esta región, la cual avanza a una velocidad apresurada desde la caída de la Unión Soviética. Tal vez me hubiera gustado leer un poco más sobre religión e historia, pero en términos generales disfruté mucho de esta lectura. Ahora, creo que calificar un libro de consulta siempre es complicado, porque puede haber capítulos que te fascinan y otros que te disgustan; así pasó aquí: muchos capítulos me parecieron brillantes (en especial los escritos por Jiménez Tovar, Bellér-Hann, Pritchard y Waldt), pero hubo otros con los que simplemente no conecté. Pero culpo a mi lejanía de la antropología, a nadie más.