La publicación de su libro El espacio de acá en 1980, junto a la de Cuerpo correccional de Nelly Richard, marca la consolidación de una escena artística formada en las nuevas circunstancias históricas. Junto a otros autores, delimitó un campo de prácticas en las artes visuales que creó sus propias condiciones de validación, guardando independencia con respecto a la oficialidad cultural del régimen militar y a las debilitadas orgánicas partidarias de la oposición. Fueron prácticas críticas que mantuvieron una posición equidistante a las estructuras de poder y señalaron una salida desde el campo cultural.