Una misión, un pasado y una oportunidad para conseguir la felicidad.
Una historia con una trama bastante interesante, que a ratos he sentido que iba lenta, pero aun así no podía parar de leer, con capítulos cortos narrados por ambos protagonistas, eso hace que sepamos que sienten y piensan los dos; con salseo, drama y algo de acción, cosa que agradezco.
He conectado con Olivia a ratos, quiero decir que entiendo toda la situación en la que está y empatizo con ella por todo lo que le ha tocado vivir, pero eso de que fuera tan cabezota y no arriesgara cuando era el momento, me cabreaba un poco. Hugo en cambio es un amor, qué voy a decir de él sino, un poco cabezota también, pero sí sabe arriesgar por lo que realmente quiere. María, la hija de Olivia, me ha encantado, es la hija perfecta sin más; Laura la hermana de corazón que cualquiera quisiera tener en su vida, al igual que Daniel, es el compañero y amigo más extraordinario que se pueda tener, aunque para extraordinarios ya están Andrés y Óscar, que ¿quiénes son? Tendréis que leerlo para averiguarlo. No puedo no dejar de hablar de Vicenta, la madre de Hugo, una mujer muy peculiar a la que se le coge mucho cariño y me hubiera gustado conocer más y ya de Rafa mejor no hablo, porque… ¿Para qué vamos a hablar del maloro de la historia?
Se lee muy rápido y es una historia súper amena, como la pluma de la autora, que para ser lo primero que leo de ella, me ha gustado, así que espero volver a leerla pronto. El final con esa acción que tiene te deja con ganas morderte todas las uñas, pero se queda cerrado y “seguro que un bonito final”… jajajaja… Y sin duda, lo más importante es esa amistad o esa familia que se une por cosas del destino.
¿Os gustan las historias con trama policiaca y con buen romance? Si es así, no dudéis en darle una oportunidad y averiguar el por qué Olivia no es ninguna princesa, ni necesita a ningún príncipe llamado Hugo que la salve.