Lo que parecía ser solo otro trabajo más para la joven Rylee, resultará ser la mayor de las aventuras.
Recuperar una mítica reliquia de manos de los rebeldes, no solo significará saldar finalmente su deuda con Stinge y obtener su tan anhelada libertad, sino también sobrevivir a la terrible maldición que la consume día a día. Para lograrlo, Rylee y su compañera Ánuk deberán ocultar sus secretos más preciados y enfrentarse no solo a sus adversarios, sino también a sus nuevos amigos. ¿Serán capaces de traicionar los o podrán dejar todo egoísmo de lado y sacrificar sus vidas para derrotar el Yuiddhas?
Solo el tiempo lo dirá... pero a Rylee no le queda demasiado.
Admito que lo mío no es la fantasía, no es que no me guste pero digamos que me cuesta un poco engancharme con lo que es en sí, quizás leí mucho a Tolkien cuando mas joven y terminé no odiándolo pero si tomándome un break del género en sí.
Pues bien, mis compañeras de La Ventana del Sur me dijeron que lo leyera y la verdad es que fue la mejor recomendación (¡gracias bellas!). Primero porque es fácil de leer, es rápido y la prosa contiene mucha información en pocas palabras.
Nina Rose nos inserta de manera muy acertada en su mundo, un tipo de mundo medieval en donde (según sus propias palabras), “es Chile al revés”, osea el frío en el norte y el calorcito en el sur. Las descripciones de todo el mundo están bien armadas, en un momento te sientes inserta en una especie de RPG con personajes ágiles que te acompañan constantemente. Ni hablar de Rylee, su protagonista, que está constantemente acompañada por Anuk una loba de fuego, (que es la segunda protagonista de esta historia). La forma en que Nina narra la relación entre estas dos hermosas protagonistas es el enganche inicial para adentrarnos en la historia en sí, te encuentras con un vínculo indisoluble, una amistad a toda prueba y una complicidad que no necesita palabras para ser expresada.
Elfos, enanos, golems, piedras mágicas y muchas cosas más encontrarás dentro de este libro en donde todo fluye y funciona de manera libre. Quiero hacer hincapié en que la autora se dio el lujo de hacer un Dossier de su mundo al final del libro, en donde encontrarás las descripciones del mundo, sus criaturas y muchas cosas que aportan más “realidad” la novela en sí.