«El prado de Rosinka.» Ese era el nombre con el que los lugareños conocían un pedazo de tierra pantanosa situada en pleno corazón de los Sudetes, en la cual los padres de Gudrun Pausewang hicieron realidad, a principios de los años veinte, el sueño de vivir y dejar vivir, adoptando una vida alternativa en los bosques, aun a costa de grandes privaciones. Allí, en una sólida casa de madera que la pareja construyó sin ayuda de nadie, nacieron Gudrun y sus cinco hermanos. Y allí vivieron hasta que, en 1945, el final de la guerra puso fin abruptamente a su experimento. Treinta años después, Elfriede, la anciana madre de Gudrun, recibe una carta de Michael, un joven que, decidido a seguir sus pasos, busca su consejo… Así empieza una relación epistolar en la que Elfriede le relatará su experiencia en el apartado enclave donde emprendieron aquel apasionante viaje en busca de la utopía, la libertad y la independencia. Una oda al amor por la naturaleza, un alegato a favor de una vida alternativa, ajena a la superficialidad de la modernidad, y un sincero relato que aboga por retornar al origen para emprender, esta vez de forma distinta, la búsqueda de la felicidad.
Gudrun Pausewang (1928 - 2020) was a German writer of children's and teen fiction, also noted in science fiction for young-adult novels like The Last Children of Schewenborn.
Pausewang was born in Eastern Bohemia of German ancestry and after World War II her family settled in the former West Germany. She later became a teacher and taught in Germany's foreign school services in South America. She has written 86 novels with many of them involving the Third World and environmental concerns.
She has won several awards, including the German Federal Cross of Merit, the Deutscher Jugendliteraturpreis and the Kurd-Laßwitz-Preis for The Cloud in 1988.
📬Novela epistolar ,muestra la relación epistolar entre Michael y su tía Elfriede.Inserta fotos compartiendo su estilo de vida alternativa,basada en la autosuficiencia y en el entorno rural.Es un alegato sincero ,una utopia de la vuelta a la naturaleza.
🖇El libro inculca valores como la tolerancia,quizás la parte que más me ha gustado es la carta de la hija Gudrum.Pero en general se me ha hecho “bola” me ha parecido tan respetable como inconsciente.Para muestra el párrafo siguiente:
📌”En cuanto a las pequeñas,no siempre encontrábamos tiempo para supervisar lo que las niñas hacían ,ni donde estaban .A veces alguna se extraviaba,y la búsqueda podía ser desesperante.Una vez Sieglinde desapareció sin dejar rastro(...).La niña contaba entonces con 2 años(...)”.
No soy muy fan de las novelas epistolares pero esta me ha sorprendido gratamente. Quizá sea su estructura “unidireccional” en la que sólo conocemos las cartas de Elfriede lo que consigue mantener mejor el interés y el ritmo sin la distracción que supondrían las respuestas de Michael, por otra parte innecesarias.
La vida en Rosinkawiese era forma una vida austera, sin lujos, en plena naturaleza, un proyecto hacia la autosuficiencia; una tarea muy complicada en sí misma. Descubrimos la importancia de la constancia y del sacrificio, de la libertad de ser siempre uno mismo aunque eso signifique ser diferente al resto (y dar de qué hablar a los vecinos) y de la búsqueda de la satisfacción en las pequeñas cosas.
Es un relato que desprende ternura y nostalgia en cada una de sus páginas y es que queda claro que toda la felicidad de las experiencias vividas supera con creces cada una de las penas y momentos duros a los que deben enfrentarse. Es un proyecto de vida un poco idealizado pero, al fin y al cabo, era su sueño y ¿por qué no podemos luchar por aquello en lo que creemos contra viento y marea? Salga bien o salga mal, lo importante es intentarlo.
Solo dos días me ha llevado terminar El Prado de Rosinka que me enganchó desde su prólogo con su narrativa ágil, descriptiva y evocadora. El planteamiento de una vida en el campo renunciando al bienestar y dando prioridad a la Naturaleza, la libertad y el valor del esfuerzo y sacrificio se describe de una forma increíblemente envolvente. Sin intención de revelar nada sobre la trama, recomiendo esta lectura como una ventana a otro modo de estar en el mudo y de formarse como persona en una sociedad que jamás se uniría a un estilo de vida incómodo e incomprensible. Es posible vivir de otro modo diferente al establecido. Es posible ser libre, con sus costes y su riqueza. Esta novela demuestra que nada que parezca imposible tiene por qué serlo, al mismo tiempo que arroja luz sobre las utopías. Otra joyita para mí estantería.
Esta es la historia de una utopía hecha realidad. Y claro, es lo que ocurre, cuando la utopía se lleva a la realidad resulta que ya no es tan perfecta ni tan idílica. Gudrun se pone en la piel de su madre para narrar a su sobrino sus aventuras tratando de ser autosuficientes en Rosinkawiese (una parcela de en una tierra poco amable y difícil de trabajar, aunque hermosa y no exenta de encanto). Lo mejor de esta historia es que se narra desde el cariño, desde el amor profundo a un lugar y a una forma de vida, pero se intenta hacer de una forma crítica y también educativa: "pues de todo corazón te confesaré que se trata de una forma de vida estupenda para pasar un verano. Pero has de saber que tiene un precio. Y hay que pagarlo, haciendo frente a muchas estrecheces y a los duros inviernos." Elfriede responde así a la petición de su sobrino Michael de explicarlo cómo era el modo de vida en Rosinkawiese. Durante un puñado de cartas, Elfriede le cuenta lo bueno, pero también lo duro, exigente y frustrante de ese modo de vida. En ocasiones se nota que la voz no es suyo, sino que es su hija Gudrun la que se intenta poner en la piel de su madre, pero, como he dicho, se hace desde el cariño y el afán educativo, así que no molesta. Sin ser un modo de vida perfecto, me parece que este libro es muy relevante hoy en día, cuando ya nos hemos dejado de cuestionar la tecnología y las comodidades, y la "slow life" nos la planteamos de una forma bastante ligera. Al principo se me hizo un poco pesado, contando cómo habían llegado allí con detalles pormenorizados que no eran del todo necesarios para la narración, pero luego le he cogido el gusto y me ha transportado a esa vida utópica (que no ideal), que ha arrojado nueva luz sobre mi propio estilo de vida burgués y consumista, y lo ha hecho explicando los más y los menos de una forma de vida alternativa.
Probablemente lo más valioso de esta historia es el testimonio en sí. Pasa de puntillas por cosas que realmente tenía interés en conocer su opinión (nada más y nada menos que la II Guerra Mundial). En el libro no llega a pasar nada trepidante, lo cual no es ningún problema pero sí que me lo parece que su estilo narrativo es bastante soso.
A pesar de que la historia del libro me parece super interesante, no me lo ha parecido tanto el cómo se ha contado, me ha faltado sentimiento en la manera de ser relatado. Lo mejor la parte de gudrum : )
Estas cartas de una señora alemana a su sobrino, en un libro escrito por su hija, narran su intento, junto con su marido, de vivir una vida autosuficiente en el campo entre los años 20 y 40, donde construyen su propia casa en una campo llamado ´Rosinkawiese´ (campo de las uvas pasas, un nombre irónico, dado que era campo de mala calidad). Narra como conoció a su marido en la organización ´Wandervogel´ - una asociación de jóvenes que creían en vivir una vida sencilla y sin lujos en el campo, de hacer senderismo y vivir de forma comunal - y luego las fases y dificultades de construir su casa y establecerse en el campo de los 'Sudetes' en lo que ahora es parte de la República Checa y que entonces estaba ocupada por alemanes. Durante el proceso tienen seis hijos y experimentan algo de hostilidad por sus formas poco convencionales (bañarse desnudos etc). La narración es sencilla, bonita y fácil de leer, y todo parece superficialmente progresista, por su época, en cuanto a las actitudes hacia el medio ambiente, algo más de igualdad de género. Sin embargo, lo que faltaba, para mí, era más reconocimiento del contexto político en que se desarrolló esa historia bucólica: el enlace de la asociación Wandervogel más tarde con las juventudes de Hitler, que compartían ideología relacionada con la vuelta al campo; la historia de los Sudetes en relación a la ocupación nazi y el papel del marido, quien fue a luchar en la guerra; más crítica sobre el hecho de que la familia (además de las demás del pueblo) tuvieron a un prisionero de guerra trabajando en su campo... Se menciona el enlace de la Wandervogel con el nazismo en la introducción, pero brevemente y de forma bastante defensiva. Personalmente, creo que no se puede hablar de una historia de escapar de la sociedad en tal contexto histórico sin reconocer ese contexto y tener algo más de autocrítica. Así que, a pesar de que disfruté la experiencia de leer el libro y me parecía muy bien escrito (la traducción parece muy fluida), ese aspecto me dejó algo fria.