Libelo de varia necrología suma tres libros de poesía: De Madame La Loca y sus noches gáticas, un himno a la urbe nocturna en voz de un dionisiaco personaje felino-femenino “porque inmortal es la ciudad en su más honda felinura…”; De la lengua del cardo ya más muerto, serie de poemas en prosa léxica y morfológicamente audaces en que el poeta paladea las palabras precisas de la muerte “del dulcísimo cadáver de la muerte” y De los ebrios cazadores de luz, un homenaje a los fotógrafos a partir de la obra de Joseph Koudelka, pues “tactar la cicatriz que deja la luz en el papel y en la pupila, es un festín de pocos”.
Buenas imagenes del gótico, sobretodo en Madame la Loca, dónde hay una linea conductiva mas sólida alrededor de la cual giran imagenes del sobrenatural en el urbano, en el femenino y en el felino. No doy una mejor avaliación pues pienso que ya no hay espacio para el gótico per se en la literatura contemporanea.
Me encanta lo sombrío y luminoso de su mirada, me gustan sus imágenes, me sorprende el vasto uso de léxico inaccesible que se sostiene en la belleza del sonido sin imposibilitar la comunicación de su mensaje, aunque, sin duda la obstaculiza. Ritmazo y buen tino para las imágenes. Gran poemario, variado, tristón y oscuro. Vagabundas, lunas, muerte y fotografía ¿Se puede pedir más?