Los textos reunidos en este libro nos permiten abordar la relación entre alimentación y cultura a distintos niveles, desde temas más generales que nos llevan a reflexionar sobre fenómenos actuales de alcance social amplio (las biotecnologías, los alimentos transgénicos, las migraciones…) hasta reflexiones de carácter más específico que nos conducen hacia aspectos tales como las preferencias alimentarias, la lengua y los giros idiomáticos o la historia de productos específicos, pasando por aspectos que afectan especialmente a los individuos en tanto que seres sociales (género, edad, medicina, trastornos alimentarios…). Porque, si alguna cosa está clara, es que alimentarnos significa mucho más que aportar al cuerpo, nutricionalmente, los elementos necesarios para su funcionamiento.
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Sociologist, philosopher and lawyer by profession. Holloway is closely associated with Open or Autonomous Marxism and anti-globalisation movements such as the Zapatistas.
His 2002 book, Change the World Without Taking Power, has been the subject of much debate and brought him to a wider audience.
Me apetecía leer algo de ensayo político que no fuera el típico libro de agoreros de la derecha sobre lo mal que está el mundo, y este libro me ha sorprendido para bien.
La idea de Holloway me ha parecido súper interesante. Básicamente dice que no hay que esperar a que un partido político gane las elecciones o a que haya una gran revolución para cambiar las cosas, sino que el capitalismo se puede ir rompiendo desde abajo a través de lo que él llama "grietas".
Una grieta es cualquier espacio donde decidimos funcionar con otra lógica que no sea la del dinero o el beneficio personal: desde un huerto urbano comunitario hasta cooperar con los vecinos o hacer algo por puro placer. Su teoría es que si estas grietas se multiplican y se empiezan a conectar entre sí, el sistema se desestabiliza.
Lo que más me ha gustado es que te hace cuestionar mucho el concepto del "trabajo" obligatorio frente al "hacer" libremente. Te da una perspectiva bastante optimista porque te devuelve el control y te demuestra que lo que haces en tu día a día sí que tiene un impacto político, aunque parezca pequeño.
Como punto negativo, reconozco que el autor a veces da un poco de vueltas sobre lo mismo y se pone algo denso en la mitad del libro, pero la idea principal es tan potente que compensa leerlo.
Si te gustan los ensayos de sociología o política y buscas una perspectiva fresca que te deje pensando unos días, merece mucho la pena.