Llévame al cielo, que es la primera incursión de Carla Guelfenbein en la literatura juvenil. Tuve la oportunidad de leerlo y, motivada por los comentarios de la misma autora, y por el genial booktrailer que compartieron. Como dice la sinopsis tenemos la historia de Emilia quién intentó suicidarse luego de que su padre muriera y es internada en un centro llamado Las Flores. Allí encuentra amigos y el amor, en Gabriel, un genio de las matemáticas. La novela es contada desde el presente de Emilia (saliendo de Las Flores) y el pasado (cuando está recién ingresando).
Primero quiero destacar la habilidad de reflejar a la perfección el estado mental de Emilia. En los primeros capítulos se da vuelta en lo mismo, repite mucho palabras e ideas, pero con el avance de las páginas sus ideas se vuelven más consistentes y coherentes. Otro punto es la forma en que describe sensaciones que pueden ser muy difícil de retratar, pero aun así, yo teniendo la fortuna de nunca haber perdido a alguien, pude llegar a imaginar el dolor que estaba sintiendo. No recurre a figuras literarias complejas, citas de libros o palabras y expresiones complicadas; para nada. Todo es muy natural, sin embargo llega directamente al corazón. Es sorprendente que un libro tan corto logre tanto con respecto a la protagonista.
En la presentación Carla comentó que todavía tenía ese espíritu juvenil y que los adultos nunca crecen. Retrata muy bien la sensación de los adolescentes de que son mirados en menos solo por la edad, más allá de lo mucho que puedan saber o entender. Eso sí, el libro cae en cientos de clichés que he leído en otro libros. Da la sensación de que la autora no leyó los miles de libros como quienes conocemos este tipo de literatura (que ni siquiera es un tipo en sí) porque: Emilia es una chica tímida y algo torpe, Gabriel es el más guapo del lugar y que nunca mostró interés en nadie más que Gogo (su mejor amigo) hasta que llegó Emilia, es instalove (aunque mucho más sutil, en lo personal se lo perdono); Domi es la más guapa y estaba "enamorada" de Gabriel así que se porta como la clásica abeja reina con Emilia; Gogo y Clara cumplen con sus roles de mejores amigos de Gabriel y Emilia, respectivamente. Es más, la relación Gabriel y Gogo me recordó a la de Hache y Pollo de 3 metros sobre el cielo (la película, nunca leí los libros). Otro punto en contra es el vocabulario, por momentos los personajes usaban palabras que ningún adolescente usaría, palabras que son de adultos, es más, adultos de cierta clase social. Incluso hay un hashtag mal usado.
A pesar de tocar temas tan fuertes como el suicidio, las drogas y enfermedades mentales, el libro mantiene ese toque mágico gracias a la posible existencia de Lemuria y Amelia Earhart que es lo que logra mantener a Emilia cuerda con todo lo que le va pasando. Esto se vuelve su salvavidas. No sé si me gustó que llegara al punto que lo hizo, porque literalmente se aleja de la realidad que presentó todo el tiempo, pero le da un toque especial.
Llévame al cielo es una novela cruda, que muestra una verdad que no siempre queremos ver sobre la adolescencia y cómo los adultos tienen cierta responsabilidad en ella. A pesar de la crueldad, tiene un aire tierno y esperanzador que te hace querer seguir leyendo en la búsqueda de ese final feliz o, al menos, satisfactorio. Es una novela corta, bien cuidada, con personajes que logran llegar y una protagonista muy bien retratada. Les recomiendo que le den una oportunidad.