Dora es, como siempre, una manera interesante de abordar los restos de la Alemania nazi. Este número aborda desde el aborto, hasta la complicidad nunca inocente, los despertares de conciencia y la importancia de conocer nuestra identidad. De cómo es posible guardar recuerdos en el inconsciente que despiertan ante una canción (Malenki Sukole), de cómo y cuán importante es descubrir la verdad y asumir el compromiso de romper vínculos que nos coartan nuestras libertades.