Deseos de nunca acabar es un bellísimo álbum ilustrado que incluye relatos cortos, leyendas, poemas y las increíbles ilustraciones de Fernando Vicente.
Pídeme lo que quieras.
Soy el azul del fuego de la vela, la visión imprevista de una estrella fugaz, el engañoso brillo de esa fuente a la que lanzarás una moneda.
¿Oyes la música?
Has llegado al lugar donde se cruzan la esperanza y la magia.
Acércate, da un paso, pide un deseo y verás al soplar cómo te elevas, chispa de luz, entre todos tus sueños.
Todos deseamos algo: la felicidad, el amor, la sabiduría, la eterna juventud, lo prohibido, el poder... Este libro se adentra en lo más profundo de nosotros y recorre de forma poética, inteligente y bella el mundo de los deseos humanos.
❝El deseo tiene mucho que ver con los sentidos. Es algo que clavamos y, a la vez, algo que se nos clava ❞.
Conocí este libro ilustrado a partir de un vídeo de Javier Ruescas y solo por las pocas ilustraciones que enseñó de él, ya supe que debía comprarlo. Por otro lado, soy una gran fanática de Fernando Vicente y de su trabajo, así que cuando tengo la oportunidad de hacerme con alguno de los libros que ilustra y que me interesan, no lo dudo ni un instante. “Deseos de nunca acabar” es un libro misterioso, de esos en los que ni la portada ni la sinopsis te revelan nada, pero, al mismo tiempo, te atrapan como si de una tela de araña se trataran. Por eso, creo que varía mucho lo que cada persona pueda esperar de él. En mi caso, me imaginaba una historia lineal, con varios personajes —teniendo en cuenta que el libro es relativamente gordito para lo que suelen ser los ilustrados—, en la que se hablara de los deseos en diferentes variantes a través de los ojos de la niña rubia que aparece en la portada. Pues bien, no me he encontrado nada de eso. He descubierto algo mejor. No quiero explicar mucho el contenido del libro porque creo que perdería toda su magia, pero sí voy a destacar el grandísimo trabajo que ha hecho la escritora, Vanesa Pérez-Sauquillo, al recopilar todas esas pequeñas historias y creencias reales, y, al mismo tiempo, crear unas nuevas y muy personales. Siguiendo con la autora, me gustaría mencionar que es la primera vez que la leo. Su pluma me ha sorprendido como pocas. La manera en la que utiliza las palabras, las entremezcla, las une, las deshace, juega con ellas, les da musicalidad… Su escritura es inaudita y maravillosa. Los deseos dan más juego de lo que parece y ella ha sabido sacarles provecho. Paso ahora a comentar las ilustraciones de Fernando. Como ya he mencionado, sigo con fervor todo lo que hace el artista, y en este volumen tampoco me ha decepcionado. La mayoría de los dibujos son a página completa, muchos, de personas y rostros humanos. Pero, que sigan todos un mismo patrón, no les hace menos únicos. Cada página es diferente a la anterior en cuanto a temática, enfoque, luz y color. Y eso convierte a “Deseos de nunca acabar” en un pequeño tesoro digno de toda biblioteca amante de los libros ilustrados. Para terminar, quiero contar algunas cosas sobre los personajes de las diferentes historietas. Porque sí, a partir de cierto punto, el libro se compone de pequeños relatos. En ellos encontramos los deseos en todas sus variantes: desde aquellas personalidades u objetos que los conceden, pasando por su origen, el efecto que tienen en las vidas humanas o cómo existen muchos tipos de deseos. De todos ellos, los que más he disfrutado han sido los de los Espíritus de los Deseos. Agua, Tierra, Fuego y Aire, los cuatro elementos tienen su personificación, y cada uno de los espíritus —junto con sus aprendices menores—, se encarga de hacer los deseos realidad según del lugar donde hayan sido pedidos. Por ejemplo, si una persona tira una moneda de bronce a una fuente, Fontana escuchará su anhelo y tratará de hacerlo realidad; si se soplan las velas de cumpleaños, Fosco hará que tus sueños crezcan como una brillante hoguera; si pides al viento que arrastra los dientes de león que esa persona especial te quiera, Árex hará que suceda; si rindes culto a los antiguos menhires en busca de salud y prosperidad, Threia te las otorgará. Pero, cuidado, porque los Espíritus no siempre te conceden lo que anhelas de la misma forma que tú quieres. En resumen, un albúm ilustrado precioso tanto en escritura como en ilustración, con pequeñas historias muy variadas que mezclan realidad y fantasía. Perfecto para leer en una tarde de verano.
“Deseos de nunca acabar” es un precioso álbum escrito por Vanesa Pérez-Sauquillo e ilustrado por Fernando Vicente.
Todos hemos pedido deseos alguna vez, ¿verdad? Tirando monedas a un pozo, soplando un diente de león… El libro nos cuenta otras formas de conseguir que nuestros anhelos se hagan realidad a través de los objetos más insospechados.
La autora también nos habla de lugares mágicos habitados por genios y espíritus y de antiguas leyendas que os invito a descubrir en este precioso libro de la editorial Lumen.
Roald Dahl dijo “El que no cree en la magia nunca la encontrará”. Si creéis en ella, este libro os ayudará a encontrarla.