Alcmena, desterrada de Micenas, espera bajo la protección del rey de Tebas el regreso de Anfitrión, quien ha partido a la guerra para ejecutar una antigua venganza. Una noche, cuando los rumores sobre la victorla ya llenan las calles de la ciudad, Alcmena recibe a su esposo en la intimidad de sus aposentos, consumando por fin el matrimonio. Pero ella percibe algo extraño, aunque no sabe todavía que su amante no es quien dice ser. En su vientre crecerá ahora el fruto divino de aquella noche eterna. Este será el principio de la aventura vital de uno de los héroes más conocidos de todos los tiempos, Hércules, quien desde su concepción tendrá que luchar por encontrar su destino.
Bernardo Souvirón Guijo. Escritor, profesor de lenguas clásicas, divulgador de cultura helénica, músico, locutor de radio durante años y colaborador en diversos medios culturales.
El joven Hércules nos cuenta la historia de Hércules, uno de los héroes más sobresalientes de la mitología griega.
La historia comienza cuando los hijos de Pterelao visitan Electrión, rey de Micenas, para exigirle que renuncie a su reino, pues argumentan que pertenece a su padre al ser bisnieto de Méstor, quien ocupó el trono antes que Electrión (Méstor y Electrión eran hermanos). Los visitantes se proponen robar el ganado antes de irse, pero son descubiertos y los hijos de Electrión y su sobrino Anfitrión van tras ellos, lo cual termina en una masacre en donde mueren todos excepto Anfitrión.
Electrión toma la decisión de ir al norte en busca de Pterelao para vengar la muerte de sus hijos, pero antes de irse le entrega su reino y la mano de su hija Alcmena a Anfitrión debido a que no sabe si sobrevivirá. Esténalo, hermano del rey, no parece muy contento con lo ordenado por su hermano.
Antes de que Electrión parta a la guerra, Anfitrión lo mata por accidente al intentarlo salvar del ataque de una vaca recién parida. Esténelo aprovecha las desafortunadas circunstancias de la muerte del rey para echar a Anfitrión y Alcmena de Micenas y cumplir su deseo tan anhelado de ser rey. El rey de Tebas purifica a Anfitrión de su involuntario crimen y los recibe a ambos en su ciudad.
Anfitrión continúa en su lucha contra Pterelao, mientras Alcmena lo extraña y anhela tenerlo cerca. Durante la noche Anfitrión aparece en la habitación de su esposa y tienen relaciones sexuales durante toda la noche, la cual parece haber durado más de lo normal. Sin embargo, no fue Anfitrión con quien Alcmena pasó la noche, sino Zeus con la imagen de su esposo, quien tenía la intención de engendrar en Alcmena al que sería su último hijo con una mortal. Por este motivo hizo que se prolongara la noche al triple para engendrar a un hijo fuerte, superior a sus hijos anteriores con mortales.
Anfitrión regresa a Tebas y tras descubrir que su esposa ha estado con otro hombre la acusa de adulterio y la condena a muerte. Un adivino le había explicado a Anfitrión que Zeus había tomado su imagen para que Alcmena creyera que se trataba de él, por lo que ella no es culpable de nada, pero Anfitrión se niega a creerle. Cuando Alcmena va a ser quemada, Zeus lo impide y de esa manera Alcmena finalmente entiende que lleva en su vientre al hijo de un dios y Anfitrión comprende que su esposa es inocente.
En el Olimpo, Zeus anuncia que su último hijo está por nacer y hace el juramento de que el próximo descendiente de Perseo en nacer gobernará Argos para siempre y sus descendientes después de él. Zeus está convencido de que será su hijo quien nacerá, pero Hera decidida a arruinar los planes de su esposo decide retrasar el nacimiento del hijo de su esposo y adelantar el nacimiento del hijo de Esténelo, a quien llaman Euristeo.
Cuando finalmente nace el hijo de Zeus recibe el nombre de Alcides. Sin embargo, Alcmena da a luz a un segundo hijo a quien llaman Ificles. Mientras Alcides es hijo de Zeus, Ificles es hijo de Anfitrión, quien está dispuesto a aceptar a Alcides como su hijo y luchar por sus dos hijos para protegerlos de todo peligro.
Desde que Alcides tiene tan sólo unos meses de edad, Hera intenta deshacerse de él enviando dos serpientes a las que Alcides mata sin complicación. Entonces Hera comprende que su venganza tardará un tiempo en cumplirse.
Conforme Alcides va creciendo se da cuenta de su fuerza superior y de que todo lo que implique habilidad física se le da mejor que a los demás, por lo anterior Alcides empieza a desarrollar un carácter soberbio y cree que todos están a su servicio. Muchas veces debido a su falta de control termina dañando a los demás. Sin embargo, tras asesinar a uno de sus maestros, Anfitrión toma la decisión de enviar a Alcides al campo con Téutaro, con quien pasa años y le enseña muchas cosas convirtiéndose en su mejor maestro, pero al cumplir la edad de 20 años Alcides regresa a Tebas.
Tras su regreso a Tebas, Anfitrión le revela que él no es su padre y que es hijo de Zeus, Alcides ya lo sabía, pero hace tiempo esperaba oír esas palabras de Anfitrión, quien además le advierte que tenga cuidado porque aunque su padre es Zeus, su madre no es Hera y ella intentará dificultarle el camino. Alcides está convencido de que al ser el hijo de Zeus puede superar las pruebas de su esposa.
Alcides va en busca del león de Citerón que lleva años asesinando al ganado de su padre y a todo aquel que intenta detenerlo. Alcides logra asesinar al león, pero al regresar a Tebas no obtiene el recibimiento que esperaba debido a que el rey tiene visitantes de Orcómeno, a quienes el rey de Tebas está obligado a entregarles cien bueyes al año. Alcides se filtra a la reunión y le corta las orejas y narices a los emisarios, les dice que se lo lleven a su rey y amenaza con hacerle lo mismo si pone un pie en Tebas. Cuando se van, Alcides le dice al rey de Tebas que se preparen para la guerra.
Alcides encabeza las tropas con Anfitrión e Ificles a sus lados, Anfitrión ha tenido un sueño en el que se ve morir en esa guerra. Desde el Olimpo Hera observa la imagen satisfecha debido a que sabe que esa victoria es la que convertirá a Alcides en su esclavo y lo hará perder su nombre actual para adquirir uno nuevo para que todos sepan quien es su dueña: Hércules (Heracles).
Lo poco que sabía sobre Hércules viene de la película animada de Disney que vi hace muchos años y de la que ya no recuerdo mucho, y de la Ilíada, en donde se menciona a Hércules en algunas ocasiones.
Me ha gustado conocer más sobre lo que vivieron Alcmena y Anfitrión antes del nacimiento de sus hijos, ya que después esto tendrá un papel clave en la vida de Hércules. También me ha gustado que se explica la manera en que Zeus lo engendró y la manera en que consiguió que la noche durara el triple.
Por otro lado, se puede apreciar la manera en que Hera ha manipulado las cosas para hacerle todo más complicado a Hércules, pero a su vez Atenea por orden de Zeus lo ha ayudado desde su nacimiento cuando lo lleva a que tome del pecho de Hera para que adquiera una fuerza superior a la de un mortal. Gracias a la leche que Hércules bebe del pecho de Hera es que obtiene su última semilla hacia la inmortalidad.
Creo que era evidente que Hércules fuera alguien soberbio y engreído durante su adolescencia debido a que era superior a cualquier mortal, lo cual en ocasiones daba pie a que no se controlara y lastimara a los demás. Creo que Anfitrión hizo bien en enviarlo al campo, en donde Hércules encontraría a un maestro que finalmente le pareciera alguien digno de quien aprender.
Me emociona continuar conociendo más sobre la vida de Hércules y los retos que tuvo que enfrentar en su vida a causa de la ira de Hera.
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