Este volumen recupera a un autor, Jacinto Grau (1877-1958), y una obra, El señor de Pigmalión (1921), casi olvidados, pese a su importancia en el teatro español de vanguardia. Preterido por sus compatriotas, Grau gozó de un cierto reconocimiento en la Europa de los años 20, avalado por personalidades como Charles Dullin y Karel Čapek. Sus últimos años, tras la Guerra Civil, transcurrieron en Argentina, donde continuó su labor.
Odio los moñecos porque me dan un miedo terrible pero me persiguen en la literatura!!! De todas maneras, me ha encantado. Es una reinterpretación del mito de Prometeo pero con un nuevo tipo de vida (los autómatas "perfectos") así que obviamente he disfrutado muchísimo todo, desde el principio hasta el final. Los moñecos no me gustan, pero las historias de moñecos sí. Son cosas distintas.
"PIGMALIÓN.—¡Sois un prodigio, y no sois nada! URDEMALAS.—Como tú. Tanto orgullo y eres un efímero, y acabarás también en nada, como todos los hombres. PIGMALIÓN.—¿Qué sabes tú, monigote, qué hay después de la vida? URDEMALAS.—Y tú, ¿lo sabes acaso?"
hagan esta adaptación y denle el papel de pompolina a Esther Expósito, el no saber actuar le puede venir tan bien para hacer el papel. No sé, parece una muñeca de verdad. El final es previsible pero el texto es fácil de leer. No sé. Chuleta.
Me ha encantado. El texto es increíble, la idea en ese momento histórico aún mejor, las escenas en los momentos en los que se colocan, el escenario... Me encantaría verla representada.
الأجمل في هذه المسرحية المأخوذة عن أسطورة يونانية مميزة، إنها تخاطب العقل، وتحث النفس على السؤال في حاله وماله! ماذا يكون وما هو قائم بصنعه؟ مهما ضجت دهاليز العقول بالحكمة والذكاء، هل هو بخالق لما يشبهه؟
هل ما تصنعه يصبح ملكك، تستعبده وتسطو عليه بحجة أنك خالقه؟
وهل يقع الإنسان في حب ما صنعه بيديه؟
والرائع أيضا أن هذا النص قادر على التطبيق بسهولة على خشبة المسرح دون عناء.
خاثنتوا جراو هو كاتب مسرحي بارع، صارم في كتابته المسرحية.
A pesar de que leo muy poco teatro y me suele costar este género, esta obra me ha encantado. Me encanta el tratamiento que le da Grau al lenguaje, como usa un lenguaje cómico en toda la obra e incluso ridículo, el tratamiento a cada muñeco, los rasgos característicos que le da a cada uno que hace que se definan hasta como si fueran seres humanos y por último resaltar el tópico literario que destaca en la obra. Una obra de 10, ojalá verla representada y volverla a vivirla otra vez.