Todo parece estar de cabeza desde que la mamá de J. J. decidió marcharse de casa rumbo a Chiapas…
Papá trabaja todo el tiempo, su hermana Diana es una pesada y su hermanito Pancho no entiende nada. Para colmo, los han echado del departamento en el que vivían por falta de pago. Sin embargo, lo único en lo que J. J. puede pensar es en volver con mamá. Mejor dicho, ir hacia ella para convencerla de que regrese. Para lograrlo deberá conseguir dinero. Es entonces cuando casualmente se entera del programa de concursos Sábado Fantástico y de sus grandes premios… El protagonista no podía imaginar que su plan lo llevaría a hacerse amigo de un chico de la calle, a conocer a la niña más bonita del mundo y a vivir días llenos de emocionantes y divertidas aventuras.
Mónica Brozon nació en la Ciudad de México en un año en el que el país fue sede del mundial de futbol. Eso no significó absolutamente nada y hasta el día de hoy, el futbol le da idéntico salvo cuando juega el equipo de México en un mundial o algún otro torneo más o menos famoso. Por supuesto ella no lo recuerda, pero dicen que cuando tenía dos años hablaba igual que como habla hoy. Esa imagen podría parece un poco siniestra, pero parece que a los adultos les hacía mucha gracia. Y, también, desde muy pequeña empezó a escribir. La prueba de ello son El inventor del queso y El nene feo, dos cuentitos que escribió cuando tenía unos seis años y que se pueden ver en su sitio web.
También escribió en la secundaria unos poemas horribles que seguramente se debieron a un colapso sentimental y que mejor decidió tirar a la basura, porque le pareció un poco vergonzoso, una vez superado el descalabro, comprobar qué tan cursi podía ponerse. En esta etapa complementó su enmielada actividad literaria con el comercio de chamoys y bilés hasta que las autoridades de la escuela le clausuraron el negocio.
La vida siguió transcurriendo y para Mónica llegó el momento determinante de elegir qué hacer. Ella quería estudiar cine, pero entonces la situación del cine en México era aún más triste que ahora y sus familiares le vaticinaron un futuro de miseria, lo cual la hizo desistir y estudió la carrera de Comunicación. No obstante, cuando terminó se enfrentó al mismo asunto del futuro de miseria.
Se cruzó en su vida el anuncio del diplomado de la Escuela de Escritores de la SOGEM (Sociedad General de Escritores de México) y decidió que ese podía ser un buen camino. Estudió allí 1996 y 1997, dos de los años más felices de su vida. Allí conoció a quienes hoy son sus grandes amigos, además de talentosos colegas.
En 1996 publicó su primer libro, Casi medio año, que fue también su primer premio El barco de vapor, el cual ganaría de nueva cuenta en el 2001 con el libro Las princesas siempre andan bien peinadas. En 1997 ganó el premio A la orilla del viento del Fondo de Cultura Económica con el libro Odisea por el espacio inexistente. En 2007 ganó el Premio Nacional de Cuento Infantil Juan de la Cabada con la novela Memorias de un amigo casi verdadero y el 2008, el premio Gran Angular de Ediciones SM con la novela 36 kilos.
Hoy tiene publicados más de veinticinco libros, y planea seguir escribiendo mientras las neuronas le den licencia para ello.
Esta entretenido, y esa lucha de J.J por encontrar a su mamá a pesar de tener 11 años y no tener ni idea de como llegar a Chiapas, me pareció súper bonita. Además, sale con cada cosa, que solo es típica en los niños y me pareció que gracias a eso la historia se sentía un poco más real.
Pues es entretenido y se lee rápido. La inocencia del protagonista me causa ternura, pero definitivamente no es mi tipo de libro. Creo que le sobran páginas y varias escenas, no me gusta el relleno.
Había leído y escuchado buenos comentarios de la trilogía de Las aventuras de J.J. Sánchez de M.B. Brozon, eso y que ya había leído otro librito de ella había hecho que mis expectativas al iniciar la lectura de este primer libro de la trilogía fueran altas, ahora, después de haberlo terminado, puedo decir que no me decepcionó, al contrario, puedo realmente recomendarlo.
Se trata de un libro ágil de leer, bastante divertido que logró arrancarme algunas risas e incluso carcajadas por algunos momentos.
Está narrado en primera persona y en tiempo presente por José Juan Sánchez, un niño que busca la manera de ir a buscar a su mamá, quien partió a Chiapas dejándolo a él y a sus hermanos al cuidado de su papá.
Durante la historia y mientras busca con afán encontrar la manera de poder viajar a Chiapas para encontrar a su mamá, reforzará la amistad que tiene con sus dos mejores amigos y hará uno nuevo, incluso vive el inicio de su pequeña y muy particular historia de amor con una niña a la que llama La Bombonita.
Es un libro muy bueno donde encontraremos momentos cómicos, otros tristes, algunas peleas, una historia de amor, y muestras de amistad.
Me temo que voy discrepar de todas las opiniones, no me gustó mucho que digamos la historia. Tampoco me pareció infumable como cierto libro de magas, solo que simplemente no logré congeniar con el protagonista y no entendí el objetivo de la historia.
El libro cuenta las aventuras y vivencias de JJ Sánchez. El nuevo ambiente al que tendrá que adaptarse, los inquilinos y la compañía excéntrica de la Bisa y finalmente la melancolía que lo embarga por la ausencia de su madre. No hay grandes entresijos, es un retrato de la vida cotidiana de México, problemas familiares y temores a los que los niños deben enfrentar.
Así que ha sido una lectura para pasar el rato, en la que a pesar de la inocencia y sencillez del protagonista me resultó desesperante. JJ Sánchez divaga mucho, cada personaje o situación que presenta viene acompañado de un microrelato y cuando termina de contar aquella aventurilla, ya te alejó de lo que intentaba decir al principio.
Cuando este libro llegó a mis manos le hize un poco el fuchi por la portada, no sé ustedes pero como que no termina de encantarme, pero sabía que la autora era promesa de calidad (hablaremos de eso más adelante) y que me gustaría, pero no sabía que me gustaría tanto. En primer lugar la historia es súper tierna y el protagonista es tan inocente y con una voz tan divertida que es imposible que no se te meta al corazón y acabes adorándolo. Además ayuda mucho el hecho de que la historia es acerca de su punto de vista, la narración es en primera persona, por lo que la voz de J.J. Es muy fresca, al final de todo estamos hablando de un personaje de 11 años, y tiene cada “reflexión” que aún en los momentos serios tiene al lector muerto de risa; sin embargo, J.J. No es el único personaje digno de mención, tenemos a la famosa Bisa, una abuelita entrañable que es enojona, tiene muy mal genio, le gusta apostar y adora a J.J, está también los amigos del protagonista, un par que te tienen riendo, pero mi favorito es El Mé. Este chico, que en realidad se llama Miguel, es un niño que ve en la calle, que sobrevive al día a día haciendo trabajitos (como lavar parabrisas o hacer espectáculos callejeros) y que acompaña a J.J. En su aventura en Sábado Fantástico, ¿por qué me gustó tanto el personaje? Porque es raro que los autores juveniles nos muestren personajes así de reales sin que hagan un drama de ello. El Mé podría hablar de su difícil vida, de como vive al día a día o de como es feliz con unos simples tacos de frijoles aún sin saber escribir o leer, pero en cambio se nos presenta a un joven positivo, divertido, que vive en esa triste realidad pero que no se la pasa sufriendo por ello sino que lo acepta y le saca el mayor provecho posible, eso me encanto y quiero leer más del personaje así que cruzó los dedos por conocer más de el en los próximos libros (la historia de J.J. Sánchez es una trilogía :P). La historia de J.J. Sánchez es una historia con un toque muy mexicano, divertido y tierno que nos hace recordar los tiempos en que fuimos niños y veíamos el mundo con más inocencia, cuando veíamos los problemas como un obstáculo en el camino y encontrábamos valor para sortearlos, a veces de las formas más locas o incoveniente posibles, es una historia de familia, de crecimiento, de ir aprendiendo a luchar por lo que creemos, del primer amor, de amistad, pero sobre todo es una historia que nos transporta en el tiempo a aquellas épocas en que todo era más fácil y honesto.
Desde la perspectiva de este chico, se nos cuenta la historia del esfuerzo que este niño hace para llegar a su madre y, en el proceso, un poco de su crecimiento personal.
Debo decir que no congenié mucho con J. J. En primer lugar porque los niños y yo no nos llevamos muy bien, jejeje. Sí, he leído libros y novelas infantiles que me han encantado, pero la mayoría de ellos son de fantasía y los personajes suelen vivir desgracias tan grandes que los obligan a pensar y actuar de una manera más madura a pesar de su edad; tanto que no los veo con la edad que supuestamente tienen, si no unos pocos años mayores.
Y los más infantiles que he leído son cuentos para pequeños que no me duran nada y traen una lección para el pequeñín.
Así que, cuando me encontré con J. J, a pesar de que, sí es una desgracia que su madre se haya ido sin más, su mentalidad sigue siendo la de un pequeño. Incluso me atrevería a decir que es más inocente de lo que su edad supone.
Sí, aquello le brindaba realismo al personaje, pero llegaba un punto en el que me desesperaba que fuera una situación constante en la novela.
Aunque debo decir que hubo cierta emoción en saber si J. J. lograría llegar a su madre o no, pero no fue lo suficientemente para mí.
Algo que puedo destacar de la novela es su lenguaje… quizás un poco pasado ya pero muy coloquial. Con esto quiero decir que le brinda muchos puntos a la ambientación, así como la forma de vivir de J. J. y su familia. Se nota que estamos tratando con un personaje y una familia mexicana.
Conclusión Desgraciadamente no disfruté esta historia, pero no porque sea mala, simplemente que yo no congenio con la forma de pensar de J. J. Así que seguir sus líneas de pensamiento me cansaba más que otra cosa; pero quizás a los niños más pequeños pueda gustarles y divertirlos.
Hasta ahora los libros que he leído de la autora me han gustado mucho y este no fue la excepción. La historia nos habla de J. J y su aventuras/tragedias que le pasan a él, su familia y amigos. Sin duda un libro divertido con un poco de todo dejándonos con ganas de saber más de lo que pueda pasarle a J. J, así como pasando un buen rato con la forma de narrar del personaje.
En conclusión, me gustó mucho el libro, lo recomiendo si quieren pasar un buen rato con algo ligero que les hará sacar una sonrisa.
Al fin terminé este pequeño, que me estuve chiquiteando para tener algo ameno que leer mientras me aburría en consultorios y demás, ¡y me encantó! Lo único que no me gustó fue el final, que es demasiado abrupto. No sé si originalmente en vez de ser una trilogía era una sola novela, porque sí se siente el cortón medio gacho :/ En fin, próximamente la reseña completa en el blog ;)
Una historia divertida, linda y conmovedora que disfruté de principio a fin. No sabía que me está perdiendo de personajes tan divertidos con esta historia, una mezcla perfecta de aventura, amistad, familia y amor. Háganse un favor y lean/escuchen este libro. Estoy ansioso por continuar con la trilogía y saber cómo termina todo esto.
Es una maravilla que hayan reeditado esta trilogía, el diseño de portada atrapa mucho más para caer en la vida de J.J. y el estilo tan casual y divertido de la historia es el que te convence de que los libros son mejores que casi todo cuando eres niño.
En realidad es un 3.8. En un principio lo sentí muy similar a _Casi medio año_ y me dio la impresión que no me iba a ofrecer nada nuevo, pero te va encantando El personaje y sus peripecias. Creo que Mónica tiene la virtud de construir personajes creíbles. Seguramente seguiré con la serie.
Lo escuché en audiolibro y la narración está genial. El libro está muy padre, habla como un niño de 11 años, lo que o hace muy simpático. Lo único que no me gustó fue el final, muy cortado, hasta sentí que se quedaron algunas cosas en el aire...
Mis hijos y yo hemos disfrutado mucho este libro. Los hace reirse a carcajadas y lo he tenido que leer 2 veces para que juntos podamos leer el segundo libro.
Somos fans de como escribe esta autora y su trilogía de J.J.
Un libro muy interesante que te saca muchas risas y una que otra lágrima. Te hace ser un niño de 10 años otra vez y apreciar la vida de esa manera tan sencilla que solo los niños pueden.
Nos parecio un libro muy divertido yo le hubiera puesto 5 estrellas pero el otro juez dijo que no le había gustado el final. Una historia con muchos matices para los pequeños.