Una habitación de un hospital militar cerca de Santander; dos hombres que no se conocen y que están obligados a compartir las horas terribles de una cuenta atrás que quizá termine con la muerte de uno de ellos al amanecer. Un secreto envuelto en remordimientos y un nombre que resuena en las paredes de la habitació Federico. Queda tan solo la custodia de unos documentos y manuscritos como último gesto de amor. Inspirada en la vida de Rafael Rodríguez Rapún —estudiante de Ingeniero de Minas, secretario de la Barraca y compañero de Federico García Lorca en los últimos años de sus vidas—, La piedra oscura es una vibrante pieza sobre la memoria como espacio de justicia y también sobre la necesidad de redención. Un texto en el que se aúnan tensión dramática y pulso poético para levantar interrogantes sobre la naturalización de nuestro pasado más reciente y el destino de los olvidados en las cunetas de la Historia.
Una habitación de un hospital militar cerca de Santander; dos hombres que no se conocen y que están obligados a compartir las horas terribles de una cuenta atrás que quizá termine con la muerte de uno de ellos al amanecer. Un secreto envuelto en remordimientos y un nombre que resuena en las paredes de la habitación: Federico...
La acabo de terminar y me faltan palabras, el corazón oprimido, el nudo en la garganta, lágrimas en los ojos (muchas de rabia, muchas de dolor y algunas por lo bonito que es el texto en sí) y unas palabras que retumban "No voy a desaparecer del todo verdad? No voy a desaparecer del todo? Que importante es la memoria, la memoria de todos y recordar lo que pasó y saber de dónde venimos para poder seguir adelante, para cicatrizar heridas que en el olvido no curan nunca. Se me va hacer interminable la espera hasta enero para verla.
En el metro leí cuando Rafael pide recuperar todos esos objetos de Federico y, de pronto, me vino el recuerdo de las imágenes que hace poco fueron encontradas de él, de la Barraca.
Estoy en las Ramblas con lágrimas en los ojos, y me arde la escápula, y el muslo.
Imágenes, dibujos, poemas y recuerdos, encontrados y vivos.
Esto se publicó en 2013 y el hallazgo, en 2026.
Todo lo que queda por descubrir, la caja negra del corazón del poeta.
Este libro me lo mandaron para clase y tras haber dedicado un par de horas a hablar de él en una asignatura de la universidad, decidí ir a la biblioteca a por él y leérmelo esa misma noche. Unos minutos después de empezarlo, ya lo he acabado. No esperaba que un libro para clase me hiciera llorar de la forma en que este libro lo ha hecho. Sin duda, uno de los mejores libros que he leído en bastante tiempo.
Maravilloso. Aunque haya momentos en que necesitas que calle el texto para que pase la opresión que te hace sentir. Hoy, por fin, la veré representada!
La historia del último amor de Federico. Aunque no fue una conversación real, llena de palabras la expiración del que fue amado. Del que en el silencio de la guerra vivió, y arrepentido, seguro que fue perdonado. Me gustó pensar que una flor floreció donde se encontrara el maestro ese nuevo 18 de agosto.
Una historia que te levanta la piel y te llega a los centros. Que reaviva las llagas mal curadas de un país lleno de historias enterradas bajo el cieno de la desmemoria y sus fosas. De vidas segadas por el odio y la ignorancia. Del olvido y la memoria. De una justicia muerta y marchita, que todavía no hemos recuperado. Alberto Conejero nos transporta a esa celda, a esas dos víctimas y, con ellas, a todas y todos los demás. Con un lenguaje que evoca en cierto modo al del poeta, pero fluido y adaptado a nuestro tiempo.
"Cuando haya terminado. Si lo lográis, si ganáis esta guerra que habéis querido, ¿qué vais a hacer luego? ¿Cómo vais a vivir con toda esta sangre bajo los zapatos? ¿Cómo os vais a abrazar a vuestras mujeres por la noche? ¿Cómo vais a mirar a vuestros hijos por las noches y les vais a decir «yo maté a mil hombres»?"
Erizada y con la emoción en el pecho durante toda la lectura.
Una obra necesaria en el panorama teatral actual. La gran pluma de Alberto Conejero recorre las últimas horas de Rafael Rodríguez Rapún en Una habitación militar acompañado por un militar desconocido que poco a poco aprenderá a comprender. La trama es impresionante y el último novio de Lorca nos revela un gran secreto. Cuando terminé la obra, no pude más que escribir sobre ésta, me parece que el dramaturgo ha hecho un gran trabajo de recopilación y de escritura. Como bien sabemos, muchas obras tratan la temática de la memoria pero ésta nos hace entender qué nunca hay que olvidar que la memoria es imprescindible y que la literatura puede contribuir a su supervivencia.
Aconsejo esta obra a todos los que quieran leer una obra de teatro actual que permite entender un contexto que nunca se tiene que olvidar y saber lo que pasó.
Se me ha quedado corto, me hubiese gustado que profundizase un poco más y, quizá, para quienes no conozcan mucho de Lorca se quede un poco pobre. Sin embargo ha sido una lectura maravillosa, como un bocado delicioso que deja un buen sabor de boca y que logra emocionarte en todos los aspectos a pesar de ser tan breve. Hacía mucho tiempo que no leía teatro y ha sido bonito reencontrarme con el género de esta manera.
Buenísima obra, súper importante para gente de mi edad, con valores que hay que recordarnos. Además, tengo el placer de conocer al escritor dentro de unos días. Recomendada para lectura de clase, es cortita, y muy comestible. Se saca mucho partido de esta.
Cualquier cosa que diga Lorca y que se lleve al teatro cobra un valor altísimo. Si a esto le sumamos el trabajazo y la pluma de Alberto Conejero el resultado es una obra sobre la memoria histórica, las heridas sin cerrar y el amor eterno.
"Tuve tanto miedo, Sebastián, tanto miedo. Pero te encontré. Ahora alguien sabe quién fui." ~ "Y cuando entierren a Federico, cuando lo saquen de ese agujero y descanse en un cementerio, cuando por fin ocurra eso, esta tierra tendrá futuro."
Como en cada una de sus obras, Alberto nos lleva de la mano por caminos difíciles de transitar. La culpa, la pena, el recuerdo del amor, la proximidad de nuestra muerte o el deseo de q esa muerte no sea en vano.
Descubrir a Rafael y a Sebastián, para a través de ellos acercarme un poco más a Federico, y con todo ello tb a Alberto, q en cada obra nos entrega un poco de él, ha sido todo un regalo.
Ha sido precioso poder pensar en nuestro presente siniestro y los posibles futuros (porq yo soy de los q dicen “mañana, mañana”), conociendo y escuchando las historias de nuestros ancestros maricas, reconociéndoles q su existencia hacen posible la nuestra.
Una mirada a Lorca llena de amor y poesía. Aparte del estilo impecable, remarco la humanidad desde la que se aborda la relación entre un preso y su carcelero, Rafael y Sebastián. Una obra llena de emoción, tensión y esperanza.
Doy gracias a mi club de lectura por descubrirme a Alberto Conejero y su obra. Está tan bien escrita, es tan bonita y tan dura a la vez. Una historia que te pone los pelos de punta y te hace llorar. Que queréis que os diga, me ha encantado y su final...🥰
Una obra preciosa sobre la humanidad detrás de distintos ideales, acciones, circunstancias. Sobre cuánto puede unir y despertar el arte en lugares insólitos. Muy dura, solo leyéndola lloré un poco, tengo ganas de verla en escena.
Tan emocionante… La sensibilidad de Conejero te embriaga en una historia que obliga, como siempre a reflexionar sobre lo bueno y lo malo del ser humano