"Mi madre no quiere que sea músico, dice que esas son profesiones del hambre, dice mi madre" (56)
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"Si lo lográis, si ganáis esta guerra que habéis querido, ¿qué vais a hacer luego? ¿Cómo os vais a abrazar a vuestras mujeres por la noche? ¿Cómo vais a mirar a vuestros hijos a la cara y les vais a decir 'yo maté a mil hombres?"
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"Mentira. ¿Por qué querría alguien matar a Federico? ¿Qué ha hecho él? ¿Qué os hizo él? No pude despedirme. Yo pensaba que como siempre nos acabaríamos encontrando y yo/
VOZ: a través de mi vida, si vivo, espero, queridos actores, que os encontréis conmigo y yo con vosotros. Siempre me hallaréis con el mismo amor encendido al teatro. Sintiendo llegar la nueva vida que se cierne sobre el mundo."
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"Pero sigue durmiendo, vida mía.
Oye mi sangre rota en los violines."
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La memoria histórica no es algo que se recupera, sino que se teje en el aire, a veces ficción, espejismo, teatro. Conejero la ha recogido, cada pedazo, del suelo pisado de la poesía, y ha creado una obra que nos araña con pena y alarma. Esta obra ha puesto voz a los pensamientos de Rafael Rodríguez Rapún, esos que nadie escuchó y que nos recomen por dentro. El amor oculto de dos hombres, la sombra de Federico, el sin sentido bélico. Conejero ha desterrado para aguantar sobre sus manos la semilla de una tragedia olvidada, un joven Rafael que nunca pudo despedirse, que nunca admitió que lo amaba, por el cual Federico decidió quedarse en España y, sin saberlo, abrazar una muerte demasiado temprana. Federico se coló en nuestras mentes como una voz eterna y cadáver perdido, mientras que el cuerpo de Rafael se desintegra, en un cementerio de pueblo, su voz nunca escuchada. Hasta que Conejero escribió esta obra, una de las más esenciales para entender la herida profunda que provocó la guerra en una sociedad española que prefiere olvidar a levantar el polvo de nuestras historias.
"No voy a desaparecer del todo, ¿verdad? Nadie puede desaparecer del todo, ¿verdad?" Y Rafael Rodriguez Rapún murió en un hospital de Santander, herido de guerra, exactamente un año después del asesinato de su viejo amigo.