En El Detective que tenía mariposas en el estómago, Alfredo Álamo construye un relato en el que un antiguo escritor de literatura juvenil que cree estar muerto y una enana de gustos particulares muy parecida a Amy Winehouse, emprenden juntos una búsqueda desesperada y valiente que llevará a los protagonistas a enfrentarse con furries, amantes de la automutilación y a un librero psicópata. Además, una joven editora tratará de recuperar el último manuscrito que sería capaz de salvar su carrera, aunque tenga que matar para conseguirlo. Una novela que atrapa, llena de locura y acción, que emocionará por su estilo surrealista y que sorprenderá al lector por la espiral decadente de una trama única. Contiene extractos de los libros superventas Todas las pequeñas cosas que caben en tu mano y Vete a la mierda: El libro para la gente que no es feliz ni falta que le hace.
«Es hermoso. Nadie lo publicará jamás.» Santiago Eximeno
"Alfredo Álamo (Valencia, 1975) escribe bordeando territorios fronterizos, entre sombras y engranajes, siempre en terreno de sueños que a veces se convierten en pesadillas.
Ha publicado cuentos en revistas y prestigiosas antologías dedicadas al terror y la ciencia ficción como Aquelarre (Salto de Página), Paura o Artifex, además de novelas como Kobold o Maginot. En 2014 publicó su primera novela para jóvenes adultos, Tormenta , cuya continuación, Plaga, apareció en 2018
En el campo del microrrelato ha publicado dos antologías, Lunarias (Viaje a Bizancio, 2005) y Bestiario infame de la ciudad adormecida (Amargord, 2015). En 2010 publicó el poemario de poesía breve El necrófago galante en el sello 23 escalones.
El detective que tenía mariposas en el estómago (Orciny Press, 2018) fue su primera incursión en el género Bizarro al que siguió Morder el bordillo (2020).
Dentro del campo del terror social y la fantasía oscura ha publicado la antología "La vieja sangre" (2022), la novela "After Punk" (2023) y "La estrella cae. La tierra llora" (2026). En 2025 apareció su primer título de ciencia ficción, "El sueño de Escila". Su última novela se enmarca dentro del terror histórico: Cámara Oscura (El transbordador, 2025).
Ha sido ganador de 9 Premios Ignotus, tanto por relato y poesía como gracias al webcómic La legión del espacio, publicado en colaboración con el dibujante Fede Carroza. En 2019 ganó el prestigioso premio de relato Domingo Santos."
-Horror casi surrealista por momentos, pero muy entrañable desde el punto de vista global de la obra.-
Género. Novela.
Lo que nos cuenta. El libro El detective que tenía mariposas en el estómago (publicación original: 2018), con ilustraciones de Manuela Guzmán, nos presenta a Ángel Sospir, un detective que normalmente es un muerto en vida y que, cuando trabaja, se convierte en un border collie (o eso cree él…). Ángel autoeditó tiempo atrás un libro llamado Todas las pequeñas cosas que caben en tu mano, de relativo éxito, que lo animó a escribir después La historia más triste del mundo, una novela contratada con un editor. La aparición de la expeditiva viuda de ese editor y de una clienta acondroplásica pondrán al detective en el camino de una investigación poco común.
¿Quiere saber más de este libro, sin spoilers? Visite:
Antes de descubrir la muerte inevitable (Comentario, 2020)
Escaso mérito hay en ignorar la muerte y ser feliz, escaso mérito en existir en la plena ingenuidad de nuestra mortalidad inevitable. No hay heroísmo en esa negación. No hay belleza en la deliberada ignorancia. Otra cosa es la inocencia de quienes se saben podredumbre en proceso y deciden existir como alguno de los rostros de la luz, pero esa inocencia es escasa, y la mayoría de nosotros lidiamos con la certeza del fin sin saber muy bien cómo o de qué manera.
En este libro el personaje principal descubre que va a morir, y su máscara de alegría, que había alcanzado para escribir antes una novela rosa, se hace trizas. Lo que queda es el temor, y en medio del temor la decisión de volverse un detective privado, de delirar con un perro que habita dentro de él y que toma el control de las investigaciones (un perro, claro, porque el perro no tiene que lidiar con la presencia de la muerte, porque es inocente a nuestro miedo). Y ahí, en la debacle del escritor, en la torpeza del detective, aparecen entonces las historias, el cuento de John Green convertido en novela gore de asesinatos en serie, la enana parafílica que disfruta dominando a pacientes sobrevivientes de la polio, las cloacas de la ciudad donde un amputador clandestino concede el deseo de quienes sienten que les sobran las piernas. Ahí están las mariposas, y los gusanos que fueron previamente, y las metamorfosis como formas de la muerte.
Metatextual, ácido, crítico ante las formas del éxito editorial contemporáneo, esta novela se burla, y tiene banda sonora, y vale la pena leerla oyéndola y delirar un rato, e irse, lentamente, a esos terrenos donde lo bestial nos enfrenta con nuestro egoísmo, nuestra desesperación, nuestra barbárica necesidad de consuelo y de cariño.
Vaya puta flipada de libro. 2 sentadas me ha durado. Una bizarrada en la que un investigador privado con cierto problema de Trastorno de Identidad Disociativo (su segunda personalidad es la de un perro) ha de investigar la desaparición de una persona que quiere que le amputen las piernas en una extraña red oculta donde hay muchos más flipados como él y doctores con pocos escrúpulos.
Pero en medio de todo esto tenemos una editora zumbada que maneja la porra extensible como nadie, y no deja títere con cabeza; un libro impublicable (escrito por el investigador) que ella quiere colocar a toda costa; y una Amy Winehouse en miniatura que es fetichista de los amputados y que contrata al detective para buscar a ese amigo desaparecido.
Ésta obra, cómo bien lo define la colección de vestigio Nigredo, es bizarro puro y duro. Una novela con gente que tiene fetiches de mutilaciones, una parodia a novelas de superación personal (bastante divertida que me hizo soltar una que otra carcajada sin importar quién dormía en el avión y un poquito, sólo un poquito burla a John Green), un humor pícaro y detrás, dos historias bien contadas con un final perfectamente conectado... y sólo para estómagos fuertes.
Las ilustraciones de Manuela Guzmán, no se quedan atrás. Son increíbles.
Un llibre de bizarro molt estrany i molt fabulós. Em va agradar molt aquest llibre. A vegades sembla com una mena de novel·la experimental amb una història a dins una altra història. És molt xulo. Pots llegir la contracoberta per una mena de descripció sobre que va el llibre, però hi ha un antic escriptor ara en detectiu qui sembla té alguna mena de psicosi i pensa que canvia en un collie anomenat Sam per fer investigacions i quan no és el collie vell és un mort caminant (o potser realment transforma en un collie que seria superguai). Una editora amb un habilitat molt fort per fer ús d'una porra extensible vol alguna cosa per l'avanç que el seu home mort va pagar per la història més trista en el món perquè ella té molts deutes heretats del seu home mort. El llibre no és terminat, però la dona pegar unes hòsties al mort caminant i el va deixar i anar amb el llibre per veure si pot salvar alguna cosa d'aquesta pila de merda no terminat.
Una nana amb semblances d'Amy Winehouse va aparèixer qui té un fetitxe particular i vol l'ajuda del detectiu collie/morta caminant per encontre el seu amic abans que el seu amic amputaré les seves cames. Després hi ha molta sang, alguns morts, coses estranyes i molt caràcters bestials i interessants. Per mi, el llibre tracta sobre temes com la depressió, els dificultats de superar algunes perdudes i potser una mena de subversiva reflexió sobre com el capitalisme descarta algunes gents no normatiu i al mateix temps intenta treure-ho profit d'ells. Potser soc equivocat, però és un llibre molt interessant que m'ho va passar bé molt llegint.
Una historia muy divertida y original. En momentos era demasiado bizarra o las situaciones eran demasiado ridículas para creerlas, pero creo que justamente eso es lo que me sacó unas carcajadas.
Me gustó que las historias concluyeran todas juntas aunque al principio parecía que nada tenían que ver, sin embargo lo sentí un poco sin sentido para mi gusto y nunca pude entender del todo al protagonista.
Es la primera novela del género bizarro que leo y definitivamente quiero seguir incursionando en él.
¡Bueno, bueno, bueno, vaya con lo de ponerme al día con las lecturas atrasadas! ¡Vaya con el Alfredo Álamo! (Del que sólo había leído un relato de cuando estaba suscrito en el Inner circle de Orciny Press, la editorial que nos ofrece esta novela).
Detectives con facultades de perro, enanos, personas que sienten la imperiosa necesidad de mutilarse, cirujanos sin escrúpulos, editoras en busca del manuscrito que ha de salvar su proyecto editorial... y una ciudad de Valencia que palpita en cada página. Usa para pesentarlo una narrativa endiabladamente ágil, diálogos creíbles, situaciones que, aunque inverosímiles, son de una coherencia interna impresionante, y tendrás una lectura muy recomendable.
Imagina a un exescritor de novelas para jóvenes adultos viviendo en una Valencia tomada a la fuerza por los guionistas y el cameramán de Acción Mutante a ritmo de rock urbano (aunque el autor nos propone una lista en la que musicalmente hay un poco de todo y que puedes escuchar mientras lees gracias a un código QR), un jóven desaparecido, una historia que me ha recordado mucho la primera lectura que hice de El golem de Mayerlinck (curiosa asociación en mi mente) y que constantemente me llevaba hacia el cuento "En la colonia peitenciaria" de Kafka, más por el tono que por la temáica de esos libros, no vayáis a pensar.
Humor cafre, sordidez, intriga, sexo sucio, autoayuda de la que puedes conontrar en El sutil arte de que (casi todo) te importe una mierda y en el cómic Esta mierda me supera, un John Green en horas bajas... todo esto hacen de la novela un cóctel explosivo que te hace no parar de leer hasta que pasas la ultima página, y aunque no te soprenda el final del libro, sí que aplaudes por dentro porque Alfredo Álamo tiene, por suerte, su pequeño corazoncito.
A pesar de todo, no puedo ponerle más estrellas. No sé el método que usa el autor para escribir, pero al leer tienes la sensación que es un AK47 aporreando el ordenador hasta que aparece la palabra fin (tras una documentación previa muy exaustiva, eso sí), y eso se nota en la repetición de adverbios, locuciones y exresiones cada dos o tres líneas en los párrafos que debe haber escrito mas rápido, además, el corrector y el editor se lo deben haber pasado de fábula al leer esta primera edición que tengo del libro porque hay algunas erratas tipográficas (no sólo un par, algunas más, por eso me he fijado y lo comento), y es rarísimo porque la profesionalidad que muestra esta editorial es sublime, de lo mejor en el panorama nacional. Como siempre, la portada excelente, invita enseguida a la lectura.
En resúmen: ¿quieres una lectura jodidamente entretenida, ágil y sorprendente, original y no tienes miedo a nada? Este es tu libro, como durante unos días ha sido el mío. Reomendable.
El bizarro es el bien, Alfredo Álamo es bien, así que este libro es el (re)bien. No deja de sorprenderme la capacidad que tiene el género Bizarro para mezclar cosas muy locas y producir historias con fondo. Esta novela y la Casa de las Arenas Movedizas son de las que más se ajustan a ese concepto de todas las que he leído.
La historia del protagonista es muy, muy loca. La de la protagonista secundaria (contada en los interludios) es aún más loca. La historia que escribe el protagonista y lee la protagonista secundaria es un desvarío que va en barrena. Y la opera dramática (¿drama de opereta?) que acompaña al antagonista de ellos dos y todos los demás personajes de la novela es un esperpento kitch que da regalo leerlo.
Una trama detectivesca multifacética alrededor del tema de las mutilaciones, voluntarias o no. Un poco veloz a ratos, sobre todo en la conclusión. La idea, muy bien, pero me falta... no sé, chicha. Evolución de personajes. Apariciones no tan episódicas de los secundarios. Una emotividad más real. Más espacio para desarrollar recovecos de la trama, que cuando empieza a moverse se hace precipitada. Buen experimento, pero se me queda en borrador de una novela con más cuerpo.
Aunque a mitad del libro me dió ganas de vomitar mientras lo leía y de tirarlo a un cubo de basura creo, viéndolo con perspectiva, que eso es lo que hace de este un buen libro.
Wyrd, WEEEEEEIRD! El bizarro es un hijo bastardo, equívoco y mal visto de Shakespeare, pero la gente no está preparada para aceptarlo. Ojalá algún día el prestigio que se merece y al que está destinado por su propio nombre. Y esta novela es una magnífica representante del género, si hasta maripositas tiene; insectos y weird, siempre de la patita.
Hubiera estado guapísimo que encontraran este libro en la mesita de noche de Daniel Sancho, en toda la jarana esta por partes de Tailandia. Que si un miembro por allí, otro por allá. Estoy segura que se habría hecho famosa en plan asesinato de John Lennon por Mark Chapman, y que al final la culpa la tiene Salinger por escribir El guardián entre el centeno. La responsabilidad siempre es del autor, que incita a la violencia. Y del capitalismo también, que las viste a todas como putas. Ea. Tacatá.
En fin, que Álamo me moló muchísimo en El mal escritor (algún día una reseña con todo el odio a las editoriales Planetarias y sus niños mimados), y yo quería venir a echarme unas risas absurdas escritas con buena mano (ortopédica o no, con todos los dedos o con faltas, aquí aceptamos las deficiencias humanas) y joder hippie, el gore ido de madre me ha dejado el cuerpo descuajeringao. Y mejoré. Con esa ternura de los amoríos adolescentes, ejem, ¡Cof, cof, glup, argggggg! ternura como concepto. CÁNCER. TAXIDERMIAAA. SACA EL LÁTIGOOOO. Unas cuantas risas locas sin ser feliz, la primerita vez en mi vida que ¿un libro de autoayuda? me arregla el día a carcajada limpia ¿No entiendes nada? Yo tampoco, por tanto es toda la MARAVILLA que le puedes pedir al absurdo.
Qué envidia me dais, gente que conocéis Valencia, no me meto en La Vieja sangre y el resto de historias Alameras (porque VIVA VALENCIA, y la paella como homenaje no es suficiente), porque sé que me voy a perder un montón de referencias locales, tenéis a un pedazo de escritor que monta unas historias de PUTO FLIPARLO.
Solo os digo una cosa más: Therians no, FURSONAS. Que hay que hablar bien, coño ya.
Bizarro. Tiene todo el sentido que empiecen, transcurran y terminen hablando en este término. Es un escrito incómodo, extraño e impredecible. Un texto de buen ritmo y que hace sentir, que mueve sensibilidades y remueve el estómago, pero que logra atrapar y generar curiosidad por el qué pasa después. Tiene muy buenos elementos en el abordaje de la psicología y las motivaciones de los personajes, permitiendo ampliar el entendimiento más allá de lo escrito; conjeturar en el detrás de escena. Invita a pensar y a construir desde el porqué.
Espinosa se ha comprado toda la obra de Bucay para intentar recuperarse después de leer este libro. Autoayuda bizarra para mentes bizarras y para aquellos que prefieren libros se superación personal con menos azúcar y menos flores de colores...
Un nuevo caso para el sabueso, una oportunidad de cobrar para el detective, un posible publicación para el escritor y una oportunidad de vivir para el muerto…y todos son las misma persona.
Bizarro, loco y curioso. Una de mis primeras incursiones en el género, me ha dejado la cabeza al revés, ha sido divertido.
Alfredo Álamo nos presenta una narración de tasajos de carne cosidos entre sí, compuesta por retales del más variado pelaje que se entrelazan y que, al mismo tiempo, parecen discurrir ajenos unos a otros. Tenemos una trama de misterios médicos que se cruza con la del detective y sus mariposas y el por qué de esos coleópteros. Tenemos amores de hormona loca que no sabemos por momento si son reales o forman parte de esa historia dentro de la historia, tenemos libreros con aficiones nada culturales y, sobre todo, una panoplia de apetencias de lo más extrañas que nos harán autoafirmarnos y pensar pues, oye, no estoy tan mal como creía. Crítica completa: https://libros-prohibidos.com/alfredo...
El bizarro tendeix a ser un gènere transgressor, i Alfredo Álamo s'ho pren al peu de la lletra per bastir un relat metaliterari amb diferents capes i personatges que ens endinsen en una investigació poc convencional.
De totes les històries que explica l'autor només m'ha captivat una, i això m'ha deixat més aviat fred. M'agrada com escriu Alfredo Álamo, però no tant el que explica. M'ha fascinat aquesta València oculta que m'ha fet recordar Neil Gaiman, així com algun dels personatges que la recorren assíduament, mentre que els visitants esporàdics no m'han acabat de fer el pes. El que m'ha fet fora de la lectura de manera rotunda és l'exercici de metaliteratura del manuscrit que hi apareix; no hi he sabut connectar en cap moment.
Tot això ha fet de la lectura d'El detective que tenía mariposas en el estómago un viatge massa irregular, amb alts i baixos on es combinaven pàgines que em seduïen amb altres que volia passar ràpidament i oblidar. Malgrat tot, he trobat en l'autor una espurna interessant que em durà a buscar alguna altra obra seva. Veurem si la pròxima vegada tinc més sort.
Malisimo : la historia se intercala con otra historia muy mal escrita, supuestament con fines humoristicos(???) pero el resulatdo final es muy pesado. Personajes absurdos, extravagantes sin un porqué ...