¡Bueno, bueno, bueno, vaya con lo de ponerme al día con las lecturas atrasadas! ¡Vaya con el Alfredo Álamo! (Del que sólo había leído un relato de cuando estaba suscrito en el Inner circle de Orciny Press, la editorial que nos ofrece esta novela).
Detectives con facultades de perro, enanos, personas que sienten la imperiosa necesidad de mutilarse, cirujanos sin escrúpulos, editoras en busca del manuscrito que ha de salvar su proyecto editorial... y una ciudad de Valencia que palpita en cada página. Usa para pesentarlo una narrativa endiabladamente ágil, diálogos creíbles, situaciones que, aunque inverosímiles, son de una coherencia interna impresionante, y tendrás una lectura muy recomendable.
Imagina a un exescritor de novelas para jóvenes adultos viviendo en una Valencia tomada a la fuerza por los guionistas y el cameramán de Acción Mutante a ritmo de rock urbano (aunque el autor nos propone una lista en la que musicalmente hay un poco de todo y que puedes escuchar mientras lees gracias a un código QR), un jóven desaparecido, una historia que me ha recordado mucho la primera lectura que hice de El golem de Mayerlinck (curiosa asociación en mi mente) y que constantemente me llevaba hacia el cuento "En la colonia peitenciaria" de Kafka, más por el tono que por la temáica de esos libros, no vayáis a pensar.
Humor cafre, sordidez, intriga, sexo sucio, autoayuda de la que puedes conontrar en El sutil arte de que (casi todo) te importe una mierda y en el cómic Esta mierda me supera, un John Green en horas bajas... todo esto hacen de la novela un cóctel explosivo que te hace no parar de leer hasta que pasas la ultima página, y aunque no te soprenda el final del libro, sí que aplaudes por dentro porque Alfredo Álamo tiene, por suerte, su pequeño corazoncito.
A pesar de todo, no puedo ponerle más estrellas. No sé el método que usa el autor para escribir, pero al leer tienes la sensación que es un AK47 aporreando el ordenador hasta que aparece la palabra fin (tras una documentación previa muy exaustiva, eso sí), y eso se nota en la repetición de adverbios, locuciones y exresiones cada dos o tres líneas en los párrafos que debe haber escrito mas rápido, además, el corrector y el editor se lo deben haber pasado de fábula al leer esta primera edición que tengo del libro porque hay algunas erratas tipográficas (no sólo un par, algunas más, por eso me he fijado y lo comento), y es rarísimo porque la profesionalidad que muestra esta editorial es sublime, de lo mejor en el panorama nacional. Como siempre, la portada excelente, invita enseguida a la lectura.
En resúmen: ¿quieres una lectura jodidamente entretenida, ágil y sorprendente, original y no tienes miedo a nada? Este es tu libro, como durante unos días ha sido el mío. Reomendable.