Una vida en presente es una novela polémica y controversial. Con una prosa ágil y desde una perspectiva cáustica pero al mismo tiempo sensual, Paula Puebla presenta las vicisitudes, contradicciones y los dilemas de la percepción femenina y feminista actual. En la vida de María, la experiencia del mundo contemporáneo se curte en la complejidad del deseo, la sexualidad, la disolución de los esquemas de realización familiar, la exigencia de la vida laboral, la mezquindad de las experiencias afectivas, las adicciones, los mandatos sociales de la maternidad y la fidelidad con relación a la imagen caricaturesca de una masculinidad en crisis.
Siento que me hubiese gustado más si no fuese por esa aparición constante de descripciones que no aportan nada. Hay un momento en el que dice "me puse mí corpiño de encaje semi armado que completaba el conjunto color avellana Calvin Klein y un vestido tejido en punto trigo con lana merino gris cobalto" cosa que no aporta absolutamente nada (y que además no termino de entender con lo cual resta), pero sigue con "me calcé unos mocasines acharolados negros de suela de goma que no usaba nunca: caminar sin escuchar el cantar de mis pasos me hacía sentir perdida en mí propia historia", al menos ahí le veo el sentido a que cuente qué está usando, pero lo primero que cité se vuelve tedioso porque pasa incontables veces y no tiene siquiera una justificación, porque hacia el final cuenta que cuando hace la valija hay parte de su ropa que deja en la calle, por lo que no es que la ropa es algo que le interese y por eso es tan atenta a cada segundo. Siento que eso le hizo perder muchísima fuerza (y lo veo no solo por mí experiencia sino por otros comentarios acá en la app), lo cual es una lástima. Es más, esa dedicación a explicar cada una de las prendas de ropa me lleva a Wattpad o a las historias de t/n s/n que se contaban en Facebook, cosa que no tiene nada que ver con el tema del libro. También me pareció un poco molesto (y me hizo preguntarme dónde habrá estado el o la editor/a) la aparición de la palabra "pastaflora" en lugar de "pastafrola", y la frase " (...) Si la forma de querer era universal como el negro que resulta de la unión de todos los colores", cuando el negro no es universal, sino que hay distintos tonos. Pero eso ya es por quisquillosa.
(esta reseña está llena de spoilers, están avisados)
¿Sabés lo que significa "gofrado"? Viene del verbo "gofrar". Figura en la página 176 de mi edición: "En el destino no hay nada de hipotético: está gofrado en el espejo del pasado y nos pisa los talones como un animal que nunca se da por vencido".
Este es el principal problema que tiene esta novela; está escrita en primera persona y la voz de la protagonista no suena creíble. La protagonista que narra esta historia es una escort de altísimo nivel (de las que reciben departamentos como regalo) y en ningún lado dice que haya estudiado diseño o lo ejerza; apenas menciona que pintaba cuadros y tiene un pasado de estudiante de derecho. Pero no a aparece nada de la jerga del derecho y sí hay mucho de la de un diseñador, que es la profesión de la autora de la novela mas no del personaje narrador. Acá todo el tiempo se está haciendo el chiste de describir de manera más o menos ridícula la ropa que usa la narradora o los otros personajes y ciertos objetos que ve; por ejemplo "un vestido de seda marroquí color obispo ahumado".
Me pasó lo mismo que con otra novela de esta editorial: noté la ausencia de un editor. Alguien que marque un poco las inconsistencias o marcas de estilo al autor.
Por ejemplo, uno de los clientes de la escort es un político; o mejor dicho, el estereotipo de un político. Doble apellido de alcurnia, obviamente infiel, y recontraobviamente corrupto. En la escena más ridícula de toda la novela, le encomienda a su escort (a la que a veces le habla en francés) que concrete un chanchullo que consiste en recibir un sobre con un documento falsificado. La acción trasncurre a la medianoche y la escort no solo va al lugar donde se hace la falsificación sino que presencia el trabajo, digamos, artesanal del imprentero; un imprentero solitario que ve porno. Si fueron todos chistes, no me reí con ninguno.
El final es poderoso, sospecho que de los inolvidables, pero igual de inverosímil que el resto de la historia.
En fin, que la novela no me gustó nada pero debe ser un problema mío porque me llegó recomendada por Miqueridaesposa y un amigo y sé que a muchos por acá les pareció buena.
Ah, gofrar significa "estampar en seco", lo tuve que buscar en el diccionario.
Me atrajo la historia pero la verdad que si se empieza a recortar las descripciones excesivas que deja sería mucho más corto. A quien le interesa que el ordenador portátil es ensamblado en el Sudeste asiático? Que aporta a la trama estas descripciones? Es lo que me complicó terminarlo. No conecte con el personaje que se creer superior a todo el mundo y desprecia a todo aquel que elige una vida distinta. Ni hablar que el final no tiene pies ni cabeza. Que sentido tiene abandonar a las personas que más quiere en el mundo? Tan mal de la cabeza estaba?
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No me terminó de gustar. Me enganchó, es cierto, también me gustó el modo de retratar a una trabajadora sexual, sin prejuicios, como una mujer independiente. Peeeeero... me pareció superficial la voz con la que está contada -la de la protagonista-, tampoco logré nunca encontrar un hilo narrativo que seguir, si bien es cierto que a la larga el final tiene que ver con todo. Lo recomendaría si interesa la temática, porque insisto, en ese sentido me gustó.
No me pareció un libro muy bien escrito, las constantes descripciones de la ropa y de los productos que usa la protagonista llegaron hasta a molestarme. La historia entretiene y se lee rápido, pero no siento que la novela aporte mucho más que eso. No lo recomendaría.
Es el peor libro que leí en mi vida. Es tan malo que mil veces pensé en tirarlo, pero me lo guardo como recordatorio de todo lo que hay que evitar hacer cuando se escribe. Supongo que el exceso de adjetivos descriptivos para TODOS y CADA UNO de los objetos mencionados buscaba generar un efecto, pero sea cual fuere no lo logró: solo genera tedio y fastidio, como ya dijeron acá. La historia es básica y cae en muchos lugares comunes, pero podría salvarse si al menos acompañásemos el camino de una protagonista interesante y bien delineada: no la tiene, lamentablemente. Este no es el libro "políticamente incorrecto" que cree que es: es solo un libro mal escrito.
No se ve muy seguido una escritora que sea tan intencional con las palabras: no hay términos porque sí, no hay vocablo de relleno. La historia es concisa y directa como su personaje. Las descripciones de texturas y colores son precisas y contrastan con el abúlico mundo de los fármacos. Esta es una de esas novelas que te deja pensando, que no se terminan de entender cuando se pasa la última hoja y que te siguen sorprendiendo cada vez que te volvés a acordar de ella.