Dispuesto a recuperar a la mujer que ama, un ventrílocuo va en busca del barbero que se la ha robado. Al encontrarse con él en un solitario callejón, le atraviesa el corazón con una sombrilla de Java. En este libro, lejos de relatar ese turbulento episodio, el narrado rememora su biografía hasta ese momento así como su fuga, la cual adorna con un halo culto, hermoso y literario.
Enrique Vila-Matas is a Spanish author. He has written several award-winning books that mix genres and have been translated into more than thirty languages. He is a founding Knight of the Order of Finnegans, a group which meets in Dublin every year to honour James Joyce. He lives in Barcelona.
A PERMANENT HOME (Una casa para siempre) is a sizzling Enrique Vila-Matas short story that's included in Vampire in Love and other stories, translated into eminently readable English by Margaret Jull Costa. Spoiler Alert: In order to do a measure of literary justice here, I'm obliged to cover this phenomenal tale from beginning to end, a tale packing so much into a mere seven pages.
The unnamed narrator reveals that he never knew much about his mother since she was killed in their house in Barcelona just two days after his birth. Then, when the narrator, a gentleman I'll refer to as Luis, reaches the age of twenty, his father summons him to his deathbed to reveal something of critical importance: he himself, his father, arranged the death of his mother.
Luis always imagined a hired killer but, once he recovers from the initial shock, begins to believe his father's confession, a man “devoting himself with implacable regularity and monstrous perseverance to the solitary ritual of creating his own language through the writing of a book of memories or an inventory of nostalgias, which I always assumed would, when he died, become part of my tender, albeit terrifying, inheritance.” I've included this extended quote to underscores Enrique Vila-Matas's focus on language, writing, and memoir, subjects running as a common thread throughout his fiction.
Luis's father married his mother because, by his calculation, she was perfect: extraordinarily naive and docile, a poor orphan who would especially appreciate the security, comfort, and wealth he could offer her. Quite different from his two previous wives: hell-raisers who would fly into fits of rage at the slighted provocation and sometimes even physically attack him, as was the case with his first wife who bit off half his ear.
Upon receiving his father's imploring letter, his mother turned up in Barcelona where she knocked on the door of his mansion. When his mother entered the house, his father tells Luis he was overcome with the most intensely erotic impulse he had ever felt. And when she told him she was an expert at dancing the tirana, a long-forgotten medieval Spanish dance, he ordered her to dance, which she did until collapsing, exhausted, in his arms. Whereupon he affectionately ordered her to marry him at once. And that night when they slept together, his father said he experienced undreamed of bliss. And it was that very night when he was conceived. Sidebar: a telling detail of his father's view of men and women - he didn't ask his mother to marry him; rather, he ordered her to do so.
What transpires next in this Enrique Vila-Matas tale is quite remarkable. Luis's dying father requests a glass of vodka. After an initial hesitation, Luis goes down to the kitchen and fills two glasses. Luis can see his Aunt Consuelo entirely absorbed by her desire for a particularly painting hanging in the living room, a painting of angles climbing a ladder. And then the shocker: Luis says his Aunt's absorption is similar to his father's. “And he, at that moment, was entirely absorbed in feeding the illusion of his story.” Ah, so we could very well be listening to a dying man's fabrication. This fact is reinforced when his father explains what happened on their honeymoon, confusing Paris and London with Istanbul and Cairo.
His father goes on to note his wife's odd obsession: she collected bread rolls. Visiting Istanbul bakeries became a kind of strange sport. When he protested and asked why bread rolls, she replied as if humoring a madman, “The troops have to eat something.” The strangeness continues. At night, his wife began talking in her sleep, barking out implacable commands: “Fall in!” “Right turn!” “Break ranks!” Reveille, he father tells him, “became a real torment, because every day, minutes before your mother woke, her snoring appeared to be imitating the unmistakable sound of a bugle at dawn.” Luis is taken aback, wondering if, while on the verge of dying, his father's sense of humor along with his flair for storytelling is magnificently on display here.
A Permanent House contains much colorful detail, including how his mother began to take on the role of army general constantly shooting out orders to his poor father. I've only touched on several highlights in my compressed retelling. You'll have to read for yourself. I'll end with quoting the concluding paragraph that curiously mirrors the words at the end of Enrique Vila-Matas' novel, Mac's Problem:
“My father, who had once believed in many, many things only to end up distrusting all of them, was leaving me with a unique definitive faith: that of believing in a fiction that one knows to be fiction, aware that this is all that exists, and that the exquisite truth consists in knowing that it is a fiction and that, nevertheless, one should believe in it.”
Entretenida si bien deslavazada novela breve que reúne, de manera prematura, muchos de los temas que marcarían gran parte de la gran obra de Vila-Matas: el olvido, el fracaso, el doble o el otro, la vida como ficción y la ficción como modo de vida. Como siempre, el estilo es impecable.
Esta novela no es sino una interesante muestra de lo mucho que prometía el autor por entonces, allá por finales de los ochenta. Sus grandes novelas (pienso en Bartleby y compañía, El mal de Montano, Doctor Pasavento y Dublinesca, entre otras) empezarían a llegar una década y pico después.
p. 131: "Yo les entretengo con sostenida invención. Dispongo de un amplio abanico de voces y altero cuando quiero los registros tonales, de bajo a tenor(...)Y siempre sucede que, al terminar un cuento, ellos me piden otro porque quieren que siga hablando como la lluvia, es decir, haciendo rimas que desconocen".
Metaliterarura. ¿En qué estilo fue escrito cada capítulo? ¿Qué voz de la literatura se imitaba? Un ventrílocuo (Otro guiño, otro hilo conductor). Es fascinante que no se autojustifica, ni autoexplica en el prologo inexistente, ni en la contraportada: simplemente se perdería su efecto. Tener la fe de creer en una ficción que se sabe ficción, saber que no se puede ir más alla, ser consciente de la ficción y aún así creer en ella.
"Un día, alguien pronuncia nuestro nombre por última vez. Cae después el silencio, llega el olvido, y es para siempre."
La prosa cautivante de este autor, me ha dejado sin armas para defenderme cuando me preguntan si es de mis autores favoritos. Es de la escuela de Zafón. De los que utilizan lo literario como argumento, y al mismo tiempo crean su propio mundo, como si estuvieran contando su vida al lector. Lo destaco cada vez que comienzo una reseña porque hay que tener mucho coraje para hacerlo.
El libro comienza describiendo al enemigo, y el enemigo no es el asesino de su esposa. Es su propia voz. Un ventrilucuo sin variedad de voces es un ventrilucuo muerto. La historia cambia cuando se despierta y ha perdido su propia voz, pero es capaz de imitar muchas. En ese trayecto a veces onírico y otras veces doloroso para encontrarse a si mismo, todo confluye en la importancia de contar un buen cuento. La novela se reparte en varios relatos que a su vez forman parte de la vida del ventrilocuo y su muñeco. En como a lo largo de su vida han sido uno solo.
Si empezaron por este libro, no duden en seguir por Mac y su contratiempo. En mi caso fue al revés, pero ha sido una experiencia igual de delirante.
Este es el libro de memorias de un ventrílocuo, pero son unas memorias incompletas, son fragmentos de su vida que no mantienen ni un simple orden. El libro empieza bien, con unos niños obsesionados con un viejo loco que se cree emperador de Abisinia, y donde la curiosidad de una de las niñas acabará en violación, asesinato y suicidio. Uno de los niños es nuestro protagonista. Pero lo que empieza de manera prometedora, se convierte en un despropósito tras otro, en una historia sin pies ni cabeza, con pasajes del todo surrealistas y absurdos, género que no me gusta nada.
Aun así, el libro no me ha parecido mal del todo, está bien escrito y los primeros capítulos me han gustado bastante.
Este es el único de mis libros de Vila Matas que ofrecí para la venta. Mala señal. Nadie preguntó ni el precio. Peor señal. Creo que es un punto intermedio entre grandes obras del catalán (Bartleby y compañía, El mal de Montano) y otras bastante olvidables (La asesina ilustrada, Historia de la literatura portátil). El escritor como ventrílocuo, es una idea interesante, pero prefiero las otras: el escritor como espía, como enfermo de literatosis o como editor. Este... ¿Nadie me lo quiere comprar?
Una obra corta que se describe como las memorias de un ventrílocuo, sin embargo tiene características de novela y de libro de cuentos por la forma en que está dividido y relatado. Vila Matas vuelve a utilizar esa prosa hipnótica que lo distingue que no es nada rebuscada y que lo hace un maestro de la narrativa, montando personajes que parecen normales pero que de repente se transforman en algo totalmente inesperado. Me gustó, se lleva las 5.
Es fácil sumergirse en este libro, al leer las aventuras del ventrílocuo da la impresión de que, en algún momento, podrían ser aventuras propias en alguna vida pasada. Es por eso que, cuando terminé de leerlo, me quedé convencida de que yo pude haber sido ese ventrílocuo tal cual lo relata Vila-Matas.
"Mi padre, que en otros tiempos había creído en tantas y tantas cosas para acabar desconfiando de todas ellas, me dejaba una única y definitiva fe: la de creer en una ficción que se sabe como ficción, saber que no existe nada más y que la exquisita verdad consiste en ser consciente de que se trata de una ficción y, sabiéndolo, creer en ella"
"Marguerite [Duras], con un cigarrillo pendiente de la comisura de los labios, parecía muy entretenida con la rebelión de los chipirones"
Llego a este libro por Rodrigo Fresán ya que lo califica como uno de sus “imprescindibles”. Al autor lo tenía de nombre pero lo que no sabía era que su prosa es tan particular e inteligente. En esta novela/relatos nos conduce por un camino por que el que va dejando migas de su personaje principal en cada relato y los va uniendo con maestría para un final excelente . Tal como dice el titulo creo que en este libro encontré una casa para siempre. Y voy a leerme todo de Enrique Vila-Matas.
Cada historia con su casa para siempre, todas con un lugar al que volver.
No es una lectura especialmente estimulante. La calidad o el interés que provocan los distintos cuentos (creo que está bien llamarlos así) es muy irregular, aunque difícilmente se le puede tachar a ninguno de mala narración. El conjunto final, sin embargo, queda algo deshilachado y torpedeante.
‘mi padre, que en otros tiempos había creído en tantas y tantas cosas para acabar desconfiando de todas ellas, me dejaba una única y definitiva fe: la de creer en una ficción que se sabe como ficción, saber que no existe nada más y que la exquisita verdad consiste en ser consciente de que se trata de una ficción y, sabiéndolo, creer en ella’
O casă pentru totdeauna a ajuns în biblioteca mea ca o reacție la faptul că nu am citit până acum o carte scrisă de Enrique Vila-Matas. În primele pagini am descoperit o prefață scrisă de Mianda Cioba și ca de fiecare dată am amânat citirea acesteia la finalizarea romanului. După ce am pus cartea înapoi în bibliotecă a rămas curiozitatea și dorința de a descoperi cât mai mult din munca acestor doi scriitori.
Libro de doce relatos, muy bien hilvanados y, por lo general, breves y leves, alrededor de nuestra capacidad para ficcionar, de imaginar la vida misma. Puede que por pura necesidad.