Esta novela trata del enorme dolor que la humanidad puede infligir a las máquinas. ¿Podría hacerles creer que son humanas e implantarles una memoria cargada de tormentos? Narciso Falopio quiere sentir fe. La realidad se le deshace con frecuencia. Cuando era muy chico perdió a su madre, la desaparecieron. A su padre lo acribilló la policía de la dictadura. Lo criaron "familiares lejanos" de los que sabemos poco, nada. Y quiere escribir un "poema tecnológico para encontrar la fe". Cuando cumple cuarenta años, su mujer,la entrañablemente punk a su modo: Nervina, lo deja. Y justo ahí se levanta el telón de lo que conocemos como "realidad".
J.P.Zooey es un escritor que cree que en la historia de la literatura prima la ley de la evolución de las especies: los libros que se adaptarán al próximo cambio climático son los que hoy tienen las fallas en su lenguaje "genético", pero que en el futuro esas fallas serán la norma de una exitosa adaptación.
J.P.Zooey va a buscar los ejemplares derrotados de los concursos literarios para leer la literatura del futuro. Encuentra la novela de Narciso Falopio en un contenedor de residuos reciclables. ¡Florecieron los neones! , tan oscura y luminosa a la vez como un arco iris negro, podría haber sido escrita por una máquina enloquecida por un infrasonoro dolor.
J.P.Zooey hizo una introducción a este libro hallado en un contenedor. O posiblemente Narciso Falopio sea un autor y personajes inventados por él, y la derrotada, su propia novela.
J. P. Zooey nació en 1973. Vive en Buenos Aires. Su pseudónimo y obras fueron recibidos como una pequeña sorpresa entre la crítica argentina. Estudió Periodismo en la UBA.
Este libro tiene todos, TODOS los lugares comunes de la literatura contemporánea argentina. Desaparecidos? Check. Protagonista que se masturba? Check. Escenas desagradables que puede que sean metáfora de algo? Check. Momentos Bukowski? Check. Además, al final de la novela, hay una explicación de lo que leíste, como si el lector fuese un minusválido mental. La tapa está re buena, eso sí.
Unos años atrás leí Te quiero de Zooey y recuerdo que me había gustado a pesar de que luego me terminaría aburriendo de la alt lit y Tao Lin y Sam Pink y todos esos escritores tristemente posmodernos. Hace poco me crucé esta novela y creí que Zooey ya había dejado esa onda pero me vine a encontrar con que no. ¡Florecieron los neones! es una novela de alt lit en la que explora lo lúdico de la metaliteratura, la ciencia ficción, la verdad, la mentira y la historia. Aunque pensé que me iba a aburrir, por suerte me llevé una linda sorpresa. Si bien tiene algunos momentos demasiado «al-litosos» (ese sinsentido tonto y del dejarse estar, alejadísimo del nihilismo), encontré cosas que me gustaron un montón. Así que Zooey, te sigo poniendo fichitas, como a Katchadjian y Schierloh.
"Florecieron los neones “es un libro que me llegó gracias a la colaboración de Babelio (Masa Crítica Argentina). Cuando me postule al libro, me pareció una temática muy interesante y también ideal para probar un género diferente. Además, la edición es muy linda. Si tuviera que decir si el libro me gusto o no, realmente tendría que decir que no. Es un libro que está compuesto de una manera extraña, por lo menos a mí no me resulto cómodo ni llevadero. Las primeras 37 páginas, por una especie de prologo pero que se va a analizar lo que es el contenido de la historia. Esto para muchos lectores puede ser un gran spoiler, ya que cuenta hasta con fragmentos literales de la novela. A mí, me pareció sumamente confuso que arranque con un análisis o hablando de cosas que no tenía ni idea a que se refería. En la página 41, es cuando se comienza a desarrollar la historia. Conocemos a Narciso Falopio, quien es el protagonista y también tiene la peculiaridad de ser un ciborg, que tuvo y tiene una vida muy difícil y que en su cumpleaños es abandonado por su novia, Nervina, quien también es un ciborg pero que prefiere que la realidad sea tal cual la perciben y que prefiere no cuestionarse muchas cosas A lo largo de la historia se puede seguir al protagonista en su vida diaria y en su intento de escribir un poema tecnológico para encontrar su fe. Todo el tiempo tiene episodios en su día a día que son cuestionable, toda la realidad, todo su entorno son cuestionables. El personaje principal, vive literalmente en crisis, una crisis que se relaciona con la narrativa, con su fe, con su identidad, con la sexualidad, incluso con la humanidad en general. Por eso, creo que es una novela interesante pero que no se la puede leer a la ligera, suele ser un poco confusa y personalmente, me costó conectarme con los personajes, a veces me perdía en el hilo de la historia. Creo que tiene como positivo que es una muy buena idea la que se trata de desarrollar, es corta (hay que leerla con atención y sin esperar que se asemeje a nada que hayas leído antes) ideal para los lectores que les gusta tener opciones más rápidas de leer, la estética es muy buena (el tamaño de la letra es muy claro y tiene bonitos diseños). Como negativo, en mi opinión, me parece que es la composición de esa especie de prologo/análisis, que resulta confuso y que spoilea el contenido de la historia, además de excesivamente largo. Ciertas escenas o diálogos de la historia también son un poco raros o confusos y el cierre del libro que parece como una aclaración, no me gusto pero sí me gustó la idea de que J. P. Zooey sea de alguna forma parte de la historia.
Al principio no entendía porque había dos introducciones, la primera de la editorial (más que justificada) y la segunda es de una persona que encontró esta novela en la basura y comedia analiza desde una perpectova sociológica, antropología, comunicacional y psicológica (y todas las ciencias sociales que se puede estudiar en la República argentina) y después comienza la historia. Todo cobra sentido con el final donde el protagonista se comunica con la persona (que es el autor del libro) acusándolo de querer publica su historia bajo su nombre.
Eso le sumó una estrellas más, casi le iba a poner dos estrellas pero con el final se ganó la tercera.
Es una historia donde la cuidad de Buenos Aires es fría, falta de luz y personas que anda sin rumbo pro falta de propósito o fe. Esa fe busca Narciso Falopio, nuestro protagonista.
En el medio se separa (relación tóxica-intensa) con su pareja pero siempre ambos vuelve, él y ellas. Es un vínculo magnético pero que hace conteo circuito. Pero ambos se como lenta, el con ideas fuera de lo común y ella traerlo a tierra. Ambos son ciberg pero Falopio no lo sabe hasta el final.
A su vez, en el medio se corta la luz y él comienza tener visiones que te hace dudar si las visiones son el mundo real o el mundo donde transcurre la historia es la falsa.
Vuelvo al tema de busca la fe. Estamos en la época donde se está volviendo a la fe religiosa, lo sé porque conozco demasiada persona que en el último tiempo se acercado a eso. Siempre necesitamos alguna fuente que dé sentido a nuestra vida. La de Falopio es en otra la fe, pero ¿cómo será esa fe para el? Para mí es la luz, su novia y la posibilidad de ser padre.
Las descripciones son metafóricas pero usan elementos pocos comunes que te crean una imagen visual a veces surrealista y otras iluminosas. La que me llevo más es la de del foco de luz que es un niño con los brazos abiertos.
Ahora, es una historia ambiciosa. Quiere toda varias aristas al mismo tiempo pero satura al lector. Quiere ser una analogía a la dictadura pero siento que no le hace ni justicia. Los personajes, tenes que acepta su divagel o sus acciones sin justificar pero en esa injustificable se mueve la historia en escenario que se repite pero cambia algo.
Capaz lo que necesitaba, era más evidencia que Falopio es ciber, fragmentación por capítulos para respirar y procesar y reorganizar la historia porque funciona por la introducción y el final pero en el medio estás en un mar que se mueve de un lado a otro
Rompecabezas como verbo, o laberinto quizá. Zooey dice haber encontrado este manuscrito (florecieron los neones) desechado de un concurso literario. Narra la historia de Falopio, un ciborg en búsqueda de la fe. Desamor y existencialismo. Irreverencia y confusión. Sin duda un texto experimental donde la poesía tecnológica tiñe cada metáfora, cada visión de un futuro que nos acecha. La historia tiene una linea muy concreta; pero el contenido y la forma de expresión, la pervierte y la exhibe en el campo de lo abstracto. Personalmente me pareció muy interesante la difusa linea que oscila entre la claridad y la demencia, producto de una consciencia mixta, hombre-maquina. Un lenguaje mas cerca del sueño, que de la luz diurna. Si se busca sacudir los cimientos, es un lindo juego.