Las noches son así, de Isabel Zapata, es un libro de poesía en el que la autora escribe la luz de las imágenes que vio amorosamente en tonos azules y de algunas fotografías que no tomó o que tomó con los ojos sólo para poder escribirlas después.
“Así como los muertos se extienden sobre el mundo,
Leo a Isabel desde que abrió su propio Gourmet Garage, durante la legendaria era en la que muchos usábamos internet para escribir blogs personales. Es algo que siempre he disfrutado mucho porque admiro cómo traduce lo que ve y lo que vive en viñetas y poemas (este libro es un buen ejemplo), agradezco cómo comparte lo que lee y cómo suma a las conversaciones de nuestra generación.
Confieso que algunas versiones de estos textos me gustan más en la primera forma que los leí. Pero también me gusta que hayan pasado por esta transformación, porque es como leer algo nuevo de Isabel, algo que siempre me emociona.
*Disclaimer: la breve reseña está enfocada a la versión epub, es decir, de texto plano; la versión web requeriría otro tipo de aproximación debido a su naturaleza hipertextual, el acercamiento que tuve a la misma fue sumamente superficial.
Me resultan interesantes los saltos de temporalidad si le observamos como una estructura narrativa, los poemas de Isabel Zapata parecieran existir al mismo tiempo en un diversas cronologías, colapsando al pasado con el presente, emulando como funciona nuestra memoria en sí misma.
También encuentro mucha fuerza y sinceridad en los apartados finales en los que aborda a la muerte con su crudeza anticlimática.
Espero en algún momento abordar la versión hipertextual del poemario, para explorar que yuxtaposiciones, paradojas o ruidos se generan en su integración con elementos visuales.
"Mi madre todavía es mi madre, pero está a punto de dejar de serlo” dice Isabel Zapata para después admitir "Mi padre se ha convertido en su propia sombra" Este pequeño enorme libro me resuena ya n no solo como lectora, sino como hija, como huérfana, como mujer que busca -también- refugio en las palabras y sus imágenes, en las fotos que existen y en las que no. En el recuerdo y la especulación.
Cada uno de estos poemas, cada uno de sus versos, es el resultado de un ejercicio de transformar lo enorme de la desolación y el asombro en arte-miniatura. En la brevedad, en el aludir, en el cubrirse con el espacio vacío, cual si fuera esa la última sábana, la voz poética abre y se abre: re ve la.
Me lo leí en un día, pero se queda conmigo por mucho, mucho tiempo.
Me encantó la versión digital "viva" del libro donde Isabel acentúa con la ayuda de imágenes y movimientos su escritura a modo de diario íntimo, muy bello!!