A Sadie Thompson la ingresa su madre en un internado de monjas a los tres años y allí la deja hasta los once, vacaciones incluidas. Un día se presenta con un marido nuevo y la niña convive con ellos un curso. A los dieciocho, en plena época de exámenes, su padrastro la requiere porque la madre está hospitalizada y alguien tiene que cuidar a los perros. La madre muere, dejándole un apartamento y unos considerables ahorros que tenía en secreto, así como una talla de caoba de una Madonna. Concluido el funeral, Sadie le roba un Mercedes a su padrastro y recoge en él a un joven autoestopista que lo primero que le dice es que no debería recoger autoestopistas; pero a ella le cae tan simpático que le regala el Mercedes. Así empieza, a los diecinueve años, la nueva vida de Sadie… y no tardará en descubrir que la solidaridad femenina es callada y marginal, y que los hombres, nada callados y siempre centrales, no son sus amigos. Un extraño lema que le repite la gente que le miente y hace daño −«Lo hice porque te quiero»− la obsesiona. Con la misma moneda (1981), última de las tres novelas que escribió Verity Bargate, es definitivamente rara, irreverentemente fantasiosa: toca límites y los cruza. Como No, mamá, no, plantea una rebelión que solo puede llevarse a cabo con una violencia inesperada.
Verity Eileen Bargate (1940–1981) was an English novelist and theatre director. In 1969, she co-founded the cutting-edge Soho Theatre Company, later known as the Soho Theatre. She also wrote three novels, including Tit for Tat.
Her first husband was Soho Theatre co-founder Fred Proud. Her second husband, till her death, was the playwright and screenwriter Barrie Keeffe. She died of cancer at the age of 41.
After her death, the Verity Bargate Award was set up in her memory to encourage and reward new writing in the theatre.
Decía Muriel Spark que uno de los objetivos que perseguía con sus historias era “aterrorizar deleitando”. Al leer Con la misma moneda me he acordado en varias ocasiones de su novela El asiento del conductor. Ambas se leen con una similar sensación de urgencia, entre la diversión y el espanto, las dos narran una carrera autodestructiva, un viaje delirante en el que puede ocurrir cualquier cosa.
No conocí de verdad a mi madre hasta los once años. Acababa de volver de unas vacaciones que habían empezado un día en que me dijo adiós con la mano, ocho años antes. Y ahora, con su tercer marido al lado, tenía ganas de impresionar. Especialmente en público, ya que por fin podía permitirse ir bien vestida. Así pues, casi cuatro semanas después de que su barco procedente de Australia llegara a puerto, vinieron los dos a recogerme a mi internado de monjas. Como la confundí con otra madre y la disgusté, en un primer momento no quiso darme el koala de peluche que me traía de regalo.
Eva pronto le deja claro a la pequeña Sadie, narradora y protagonista de la novela, que ser mujer es algo engorroso, complicado y repugnante. Ya te darás cuenta.
Durante las vacaciones de verano, empezaron a dolerme los pechos y me asusté. Mi cuerpo parecía estar convirtiéndose en el de otra persona y me sentía incómoda, como si fuera una intrusa. El vello púbico planteaba también sus propias incógnitas. Siempre creí que su aparición anunciaba la inminente llegada de un pene.
Unos años después Eva fallece, y Sadie tendrá que empezar a vivir por su cuenta y descubrir el mundo real, las relaciones, el sexo y el deseo, la amistad, y hacer frente a las traiciones y golpes de quienes tanto la quieren: No olvides nunca que lo hice por tu bien.
Casi cuarenta años después de su publicación, los temas que trata están todavía de actualidad, y pese a su aparente ligereza y al tono de humor (que, como dice la contraportada, puede que traspase los límites de algunos en más de una ocasión, y que a mí me ha parecido lo mejor del relato), es una novela violenta, que puede llegar incluso a a resultar en cierto sentido desagradable.
Cos tres primeiros capítulos tiña os ollos coma pratos pola sequedade coa que estaba narrando e o punto de vista dunha adolescente (pouco frecuente nas miñas lecturas). Logo fun perdendo o interese e atopándome cada vez máis incómodo, non tanto pola incomodidade premeditada que quere despertar o libro polo que conta, senón por uns diálogos demasiado solemnes e faltos de naturalidade, uns personaxes para min incomprensibles e situacións forzadas, como de novela rosa intelectual.
Me ha parecido un NOVELÓN (muy breve sí, pero contundente a más no poder). Tiene protagonistas femeninos independientes y poderosos que se plantean, en la Inglaterra de principios de los ochenta, su lugar en el mundo y crean lazos de sororidad preciosos. Este libro habla sobre ser mujer, esposa, madre e hija, sobre la maternidad, el aborto, las mentiras paternalistas de los hombres, la doble moral imperante según el sexo de quien comete la falta, sobre la venganza y sobre el amor en múltiples formas. El estilo de Bargate es muy ágil y punzante, se nota muchísimo su carrera como guionista porque la construcción de personajes y los diálogos son realmente brillantes. Me ha encantado, en serio, menuda forma más genial de comenzar el año lector.
Verity Bargate tiene un estilo de escritura que, como dije hace un año, recuerda a Lucia Berlin pero además, da escalofríos. Lo cuenta todo muy bien, tan bien que tienes miedo, vas leyendo y estás alerta porque sus palabras cortan, las situaciones acojonan y contienes el aliento para que todo salga bien, para el mundo sea bonito y nadie salga muy dañado pero sabes que vas directo a la tragedia.
Con la misma moneda es la historia de Sadie Thompson, una joven inglesa que pasa toda su infancia y juventud interna en colegios para comenzar una nueva vida cuando su madre muere y ella hereda un piso, dinero y una vida. Descubre quién era su madre e intenta saber quién es ella, construirse una vida. Sadie no sabe quién es y no sabe qué quiere hacer con su vida, quiere ser querida, sentirse amada y, a la vez, no se atreve a querer a nadie. Es como un cachorrillo maltratado, que no confía en nadie. Verity consigue que el lector conecte con ella desde el principio, primero con compasión, luego con afecto, con esperanza, alegrándose por su nueva vida y luego, poco a poco con terror y asco. Verity Bargate construye casi una historia de miedo, cargada de ese miedo cotidiano que es el más terrible porque está en lo que nos rodea, en los demás, en nosotros mismos. Con la misma moneda fue la tercera y última novela de Verity Bargate que murió de cáncer, con cuarenta años, en 1981.
«Lo hice porque te quiero»: eso es lo que dijeron tanto Eva como Tim después de hacerme sufrir. Pero yo les perdone, pensé que el amor era una excusa razonable y sincera. Entonces ¿Por qué no funcionó cuando fui yo quien pronunció la frase? 💜 💜 💜 Si «No, mamá, no» de Verity Barbate me pareció un libro pertubador, «Con la misma moneda» no se queda atrás. Verity es una escritora extrema que no se anda con medias tintas, diferente, y que resuelve la violencia apenas visible pero tóxica en las relaciones «con la misma moneda». Sadie es una joven que ha pasado su vida de internado en internado con una madre ausente absorbida por su pareja. Tras la muerte de ésta, Sadie comenzará un camino de aprendizaje en el que descubrirá que la sororidad es silenciosa y apenas visible mientras que los hombres, nada acostumbrados a callarse, hacen que el mundo gire en torno suyo. Un relato narrado en un estilo directo y agudo que se lee de un tirón y que deja ese sabor agridulce y doloroso tan propio de Verity. #másVerityBargateporfavor #VerityBargate #ConLaMismaMoneda #historiasdemujeres #LeoAutoras
Novelita dura, de un humor triste y negro, con un par de giros bruscos que te ponen el corazón a la boca.
Yo creo que la ficción es —o conviene que sea— una simulación con la que pensar determinado aspecto de la realidad. En este caso, ese aspecto de la realidad es la educación sexual, o la falta de educación sexual, la violencia obstétrica, las redes de apoyo feministas intergeneracionales y otra buena porción de cosas.
Como en No, mamá, no, la novela se pasea por el borde del despeñadero de la locura. No pasa del borde, porque a fin de cuentas ambas novelas tratan de mujeres que hacen lo que les da la gana sin hacer realmente daño (físico) a nadie. ¿Qué tiene esto de loco?
(Parece que es más fácil leer a Verity Bargate en español que en inglés. ¡Bravo por la editorial Alba! ¿Veremos también la traducción de Children Crossing?)
-Mi querida Sadie. Siempre supe que Dios es un bromista. Tiene que serlo, de lo contrario habría inventado una forma más digna de follar. Sin embargo, nunca había pensado que pudiera ser también un sádico.
Encontré este libro por casualidad y me atrapó desde el primer momento.
La sinopsis de la contraportada (y de esta misma página) se limita a resumir asépticamente el primer tercio del libro. Es una elección extraña, pero una vez leída la novela en su totalidad puedo entender la razón para hacerlo. Y es que es difícil hablar de esta historia sin destriparla, pues es de esas que pueden cobrar un sentido distinto al finalizar.
Por resumir, podría decirse que "Tit for tat" (título original cuyo doble sentido es importante, tal y como ya avisa la traducción al inicio) es la historia de una persona alzándose ante las dificultades y descubriendo en el proceso lo terriblemente dañada que está. El estilo es rápido, directo y conciso (y no por ello pobre, al contrario), lo que hace que vayas pasando páginas a toda velocidad.
Podemos decir que es un libro feminista, porque trata una gran cantidad de temas relacionados con el machismo, la prostitución, el aborto, la virginidad... incluso la menstruación y los cánceres femeninos. Hay un gran énfasis en la opresión que sufren las mujeres por parte de hombres. Pero al mismo tiempo hay una honestidad y un fatalismo que normalmente no se ven en este tipo de historias (que a menudo pretenden ser aleccionadoras). A esto se suman un par de giros (uno a mitad de la novela y otro al final) que me dejaron completamente asombrado.
Es, además, de los pocos libros cuya lectura me han hecho ir corriendo a buscar otro del mismo autor (lo cual en este caso no es una elección difícil; tristemente Verity Bargate escribió solo 3 novelas).
En este punto solo puedo decir que es altamente recomendable si te interesan estos temas, o simplemente quieres un libro corto que a pesar de todo te sorprenda y te haga pensar. Pero aviso: puede ser muy perturbador también, sobre todo al final.
Sadie no conocio lo que era una vida familiar. Su madre la mantuvo en internados hasta que fue mayor de edad. No sabia nada de su padre pero si conocia al nuevo esposo de su madre y no era su persona favorita. Pues intuye que su madre no era feliz. Asi pasan sus dias hasta el momento que se ve sola en el mundo, alejada de lo que mas queria y empezando a vivir una vida que no conocía pues en el internado no lo enseñaron . Comete grandes errores pero lo que no sabía es que la vida te cobra y te devuelve en la misma medida. Personajes fantásticos formados en la mente de una escritora que no conocia y me sorprendió y que le da a la historia una fuerza llevando al lector por caminos de sorpresas y desconcierto. Pero asi es como el humano siempre navega entre causa y efecto creyendo que hace lo correcto pero el error se esconde y cuando el humano se da cuenta ya nada puede hacer. Solo aceptar el destino de sus actos. Una novela donde el amor es un ingrediente mal usado porque no se conocia y es imposible interpretarlo. Es una historia confusa y da rabia con una protagonista dulce pero que la falta de experiencia la hace vulnerable y solo se deja llevar por sus impulsos y por falsas vidas que se abren ante ella enseñando mal las cosas. Una escritora que aunque no es muy conocida dejo grandes legados para el mundo.
Me atrapó desde el principio el peculiar humor de las primeras páginas que anuncia que no estamos ante una autora cualquiera. Después la lucidez, la sabiduría y el cariño en los personajes femeninos. Luego algunos golpes de efecto. Y finalmente la bizarra última parte de la novela con una Sadie enloquecida y su automutilación delegada (eufemismo para evitar hacer spoiler) que interpreto como una alegoría pensada para que nos formulemos la pregunta que justifica la obra: si la falta de amor, la crueldad y el engaño no son tanto o más terribles o dolorosos que el cáncer que está viviendo la autora en el momento de escribir la novela (no la protagonista). Esa parte del libro, para mí -repito- obviamente alegórica, puede escandalizar o desagradar. Pero sería lamentable obviar que los hechos que ha vivido y consentido Sadie previamente en su relación de pareja son más escandalosos y desagradables en tanto que son perfectamente verosímiles y realistas.
Fue inevitable consultar la wikipedia: Verity Bargate falleció con sólo cuarenta y un años tras padecer cáncer, igual que dos de los personajes de la novela, y su carrera literaria coincide con los años en los que estuvo enferma. Creo que este libro no se puede desligar de las vivencias de la autora. No solo de la enfermedad, sino de las carencias afectivas y desengaños vividos vistos en perspectiva cuando sintió tan próxima la muerte. Y sin embargo, pese a la chocante y rotunda hipérbole de los capítulos finales, no hay rencor ni ajuste de cuentas, sólo un testimonio sobre la fragilidad y la necesidad de amor y delicadeza, la misma que tenemos de aire, sustento y cobijo.
Duro pero recomendable.
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Después del impacto que me supuso leer su novela No, mamá, no, tenía muchas ganas de leer Con la misma moneda. Es una novela originalísima de la que yo destacaría su sentido del humor y el análisis, a través de diferentes situaciones, de las relaciones entre hombres y mujeres, con una perspectiva feminista, como ya ocurría en No, mamá, no. El último tercio sorprende bastante y, en mi opinión, dinamita el resto de la novela. A mí me resulta imposible leerlo desde un punto de vista realista, por lo inconcebible que me resulta la situación que plantea, pero entendido como un elemento metafórico o incluso provocador, y conociendo la historia personal de la autora, puede cobrar sentido. El final, sin embargo, hizo que me reconciliara con este último tramo.
Lo he terminado y tengo un auténtico barullo en la cabeza. Presenciamos la carrera hacia la autodestrucción de Sadie; imposible no entenderla a pesar de la complejidad y profundidad de sus razones. Puede ser que Verity se haya convertido en una de mis autoras favoritas, se sale de todo lo común siendo tan visceral y agresiva. La historia es tremenda, hay ocasiones en las que se pasa realmente mal pero supongo que son esas mismas las buenas historias, las que te sacan de allá donde estés para llevarte a otro lugar. Si además buscas feminismo, reflexiones, crudeza y humor... Es una magnífica opción.
I love the author's style, although the Spanish translation leaves plenty of room for improvement. It's a crazy story with an ending that has left me baffled and confused. Things take a turn in a way I could have never predicted and I still haven't been able to take it in. It's not the best book I've ever read but it sure has left a mark on me.
Novela corta, con esa sensación de querer saber qué más va a suceder y unos vuelcos en la historia que te dejan de punta. Al final me quedé con ganas de más.
The usual Bargate: visceral, furious. I thought the prose a bit clunkier than the other two, seemed to lack their stream of emotion. But all the same, beating the same angry Bargate drum.
Worth waiting for. I think her books are an education for anyone who doesn't "get it" about female experience of trauma, about masculine domination and feminine collusion and whole ocean of socio-political dynamics which I don't think I can really sum up here.