Un hombre visita periódicamente un jardín botánico intentando alejarse de las frustraciones de su vida de pareja. Estos paseos en medio de la naturaleza lo llevan a reflexionar sobre su verdadera esencia personal. Cuento de la destacada narradora mexicana Guadalupe Nettel, perteneciente a su libro Pétalos y otras historias incómodas, acompañado por las bellas y sutiles ilustraciones de Alejandra Acosta.
Guadalupe Nettel (born 1973) is a Mexican writer. She was born in Mexico City and obtained a PhD in linguistics from the École des Hautes Études en Sciences Sociales in Paris. She has published in several genres, both fiction and non-fiction.
Nettel is a prolific author and a regular contributor to both Spanish- and French-language magazines, including Letras Libres, Hoja por hoja, L'atelier du roman, and L'inconvénient. In 2006 she was voted one of thirty-nine most important Latin American writers under the age of thirty-nine at the Bogotá Hay Festival.
She has lived in Montreal and Paris, and is now based in Barcelona, where she works as a translator and holds writing seminars and a workshop on Potential Literature (based on the French Oulipo). She is the author of Juegos de artificio [False Games], Les jours fossiles [Fossil Days], Pétalos y otras historias incómodas [Petals and other Awkward Stories], and El huésped [The Host], and the recipient of the Premio Herralde, third place, for El huésped, and the 2008 Premio Antonin Artaud and the 2007 Gilbert Owen Short Story Prize in Mexico for Pétalos.
Guadalupe Nettel’s stories have been described as “marvellous” by the distinguished Colombian author Juan Gabriel Vázquez, and the critic Juan Ignacio Boido has praised Nettel’s creation of “a universe where Roberto Bolaño’s visceral poets rub shoulders with the fragile but unbreakable women of Haruki Murakami.”
Si bien breve y sutil, me hizo absoluto sentido y remeció. Las ilustraciones de Acosta son tan protagónicas como la historia y sus personajes, dándole hondura y belleza a sus mundos interiores. Gracias a mis plantitas y jardín de balcón, sin el aprendizaje de ellas quizás el libro no me habría tocado igual.
"Ni una hojita inocente puede crecer en libertad, sin ser viciosamente suprimida". Me parece que la metáfora presente en Bonsai es maravillosa. Esta obra nos habla de cómo la naturaleza de las personas es reprimida al estar con otra con la que simplemente no comparten los mismo objetivos. Este libro aborda el conflicto que se produce cuando en una pareja dos personas no quieren lo mismo y una se ve obligada a acomodarse a la otra, lo que la lleve a verse reducida o reprimida para complacer a una persona que no es capaz de visibilizar esta forma de violencia. Quizá lo bonito de esta obra es que se sitúa de la perspectiva masculina, de un hombre que es incapaz de ver el mundo desde el punto de vista de las voces históricamente silenciadas y reprimidas (como la femenina), relacionadas directamente con la naturaleza. Es cuando este hombre sale de estas lógicas andrócentricas (que han estado en la base de la explotación de la naturaleza y de la mujer) que puede darse cuenta de la violencia silenciosa que ha estado ejerciendo en contra su esposa.
Profundamente bello. Como un hayku hecho cuento. Las imágenes, los dibujos, dialogan excelente con los episodios de la historia. Guadalupe Nettel, hasta ahora, nunca me ha decepcionado.
Lectura de 20 minutos que te deja pensando una semana.
Me gustó el concepto. El hecho de que observar a otros seres vivos, llevara al protagonista a verse a sí mismo y su relación. La historia en sí no me atrapó tanto.
Me costó reconocer el retorno de la historia, habla sobre las diferencias a nivel amoroso y el cambio que genera dichas diferencias al ser reconocidas.