Esta obra -su subtítulo lo deja claro- es un libelo en el sentido clásico de la plabra: una reflexión apasionada y decididamente parcial sobre un tema. En este caso, la Revolución Francesa, ese acontecimiento tan trascendental como oculto por la doble interpretación: la oficial, que la considera el acta fundacional del mundo moderno, y la revisionista, surgida en el entorno de los fastos del bicentenario, que desliza dudas sobre su necesidad. Nadie como Guillemin, maestro de historiadores, para apuntar un aspecto esencial de la Revolución: con la excepción de algunos personajes, como Robespierre, todos los prohombres revolucionarios construyeron su proyecto al margen, y si era preciso en contra, de las clases populares; el proyecto liberador se detuvo ante las puertas de la pobreza. "¡Los pobres a callar!" es una obra breve, reveladora y necesaria. Breve, forzosamente, por su torrencial expresividad; reveladora, por lo que sugiere del uso de la historia, y necesaria, porque muestra nuevas perspectivas para enfocar los acontecimientos. La lectura más enjundiosa, y no sólo para los especialistas.
Une contre-histoire intéressante de la révolution française de 1789, substituant aux naïvetés des livres d'histoires une analyse des intérêts qui furent défendus par les membres des assemblées de 1789 jusqu'à 1799.
On y découvre d'abord une révolution qui n'oppose pas seulement la noblesse à la bourgeoisie, mais bien souvent la noblesse *et* la bourgeoisie contre la masse populaire : sur le ton d'un enseignant et dans un registre très oral, Guillemin nous présente sa vision de la révolution, se raccrochant souvent au fil rouge de la carrière d'un Robespierre ici réhabilité.
On déplorera la présence très rare de sources et références, faisant de ce bouquin une introduction intéressante à la révolution selon Guillemin, mais certainement pas le point de départ d'une étude plus approfondie.