El premio Nobel de Medicina François Jacob dijo que este libro «analiza minuciosamente el papel de la ideología en las ciencias». En efecto, en él se encuentran la crítica más demoledora que se haya hecho al determinismo biológico y a la sociobiología y la refutación más convincente de las teorías sobre la determinación genética de la inteligencia. En unos tiempos en que la inmigración en nuestras sociedades del bienestar renueva odiosas ideas de que la desigualdad entre las personas es natural e inevitable, por lo que no hay que despilfarrar tiempo y recursos con los menos dotados intelectualmente, la lectura de este libro pionero pone al descubierto cómo las teorías racistas y sexistas se basan en fraudes clamorosos que no resisten el menor análisis científico.
Este libro es un golpe directo a algunas creencias difundidas en la cultura popular sobre que tanto de nuestro comportamiento es determinado por nuestros genes. Los autores hacen una crítica mordaz al papel de la biología y en especial la sociobiologia en la difusión de ideas que pueden, desde su punto de vista perpetuar las inequidades y prejuicios en la sociedad. A lo largo de sus páginas se hacen análisis de la función política de las ideas deterministas biológicas y reduccionistas en los nuevos discursos de la derecha; también examina con pinzas algunas de las afirmaciones sobre las diferencias raciales y de género que según algunos científicos validan la organización actual de la sociedad y las conductas de los grupos sociales, todo ello, determinado por la genética. Finalmente, trata de plantear una idea de las cualidades que no debe y si debe tener la ciencia para analizar los fenómenos relacionados a la conducta humana y su genética. Aunque el libro ya vaya a cumplir cuatro décadas de haberse lanzado, sigue siendo vigente y es una obra obligatoria para generar el pensamiento crítico en los estudiantes de ciencias naturales
Aquí va otro libro de divulgación científica digno de ser leído. Basado en estudios sobre todo de gemelos y familias varias, bien fundamentado. Fácil de entender, te hace reflexionar mucho sobre lo que heredamos y lo que no y te hace entender muy bien lo de que cada humano es único a un nivel muy profundo.
El libro tiene una tarea tremenda, lograr aclarar cómo las recurrentes explicaciones sobre la “naturaleza humana” en la ciencia tienen un carácter ideológico gracias a las bases reduccionistas que utilizan en sus metodologías, logra esta tarea de una manera impecable pero cabe recalcar que no elabora mucho sobre una alternativa a estas.