En agosto de 1923, un mes antes del Gran Terremoto de Kanto, la poetisa Kanoko Okamoto se hospeda en el ryokan Hiranoya (actual Hotel New Kamakura) para veranear con su singular familia. Allí coincide con Ryunosuke Akutagawa. Tras el azaroso encuentro, Kanoko descubrirá el drama que arrastra el famoso escritor y que lo conduciría al suicidio apenas cuatro años más tarde.
Aquel triste recuerdo fue revelado al mundo en esta obra, una autoficción que narra con desgarradora pasión la singular conexión entre una poetisa y un famoso escritor antes de su doliente ocaso.
La grulla doliente es la obra debut de una de las escritoras más singulares de la literatura japonesa y, sin duda, una de las más polémicas. Esta novela explora, de un modo magistral, muchos de los temas que hicieron tambalear la sociedad japonesa de principios del siglo XX como fueron la occidentalización, el suicidio o el feminismo.
«A estas alturas, no creo que sean necesarias las presentaciones para una obra de Kanoko Okamoto. Permítanme tan solo decir que La grulla doliente está escrita desde el cariño y la admiración que la escritora profesa hacia Ryunosuke Akutagawa… De todos modos, olvidémonos un instante de la autora y su personaje, y disfrutemos de esta novela que es, sin duda, una pieza inigualable». Yasunari Kawabata (Premio Nobel de Literatura en 1968)
Kanoko Okamoto (岡本 かの子 Okamoto Kanoko?, 1 March 1889 - 18 February 1939) was the pen-name of a Japanese author, tanka poet, and Buddhist scholar active during the Taishō and early Shōwa periods of Japan.
Kanoko Okamoto fue una poetisa que vivió en la primera mitad del siglo XX; en esta obra narra una vivencia personal cuando en un hotel al lado de su familia, conoce al gran escritor Ryunosuke Akutawa, quién se quitará la vida, algunos años después. Más que la trama en sí, me gustó la hermosa narrativa, un tanto poética de la autora, la ironía con que maneja a los personajes y la forma perfecta en que supo escoger el título, correspondiendo comparativamente con el aspecto del escritor que es el drama central de esta historia.
Chismografía glorificada del establishment literario japonés del primer tercio del siglo XX. Como obra individual, La grulla doliente, primera novela de Kanoko Okamoto, difícilmente se sostiene por méritos propios. En ella se relatan unas vacaciones en las que la protagonista, alter ego de la autora, coincidió en un hotel de Kamakura con un famoso escritor que más tarde se sucidiaría. Y ese escritor no es otro que Ryūnosuke Akutagawa. En la obra desfilan otras figuras del entorno, algunas bajo seudónimos muy obvios y otros no tanto: el futuro Nobel Yasunari Kawabata, entonces un muchacho indiscreto que comparte datos incómodos de sus colegas a los caricaturistas, la sombra del inmenso Jun'ichirō Tanizaki y la presencia de su cuñada-amante y musa, a quien Kanoko califica de mascota de los círculos literarios. En un ánimo por guardar las apariencias, la autora se refiere al futuro suicida como Sonosuke Asagawa. Páginas adelante, cansada de jugar a ser la persona sutil que jamás fue, Okamoto adjudica a Asagawa los cuentos Rashoumon, El biombio del infierno y Kappa, los más conocidos de Akutagawa. Fueron este desparpajo y falta de decoro, inusitados en una mujer que se abría paso por el mundillo de las letras del rígido Japón, lo que enfureció a no pocas vacas sagradas del bundan (el mencionado establishment). Más incómodo fue que el Sonosuke de Okamoto reflejaba con espléndida precisión el carácter autodestructivo del Akutagawa de carne y hueso. Dice el personaje: "En pocas palabras, pensaba que el ser humano es una criatura miserablemente insignificanteque vive en este disparatado mundo dominado por algo tan efímero como la existencia. Tanto en la esfera pública como privada, disfruta pensando sobre cómo es la mutabilidad, el ideal o sobre cuál será la siguiente vanguardia, pero, en realidad, qué es el hombre sino un ser desagraciado que vive bulliciosamente como un gusano en lo más hondo de una cubeta".
¿Qué es para ti el matrimonio ola familia? Para mí, como mínimo, es una institución que perspetúa la mala genética. Y no es un suponer. Yo mismo soy la prolongación de un error genético de mis padres, de mis abuelos..."
"¿Sabes que Dante escribió que le gustaba más el infierno que el Paraíso? ¡El ser humano sueña con el paraíso porque lo que realmetne está deseanto es irse al mismísimo infierno! ¡Y sobre todo ese Dante!".
La anécdota no da para muchas páginas y, a decir verdad, como novela ofrece poco para quien no tenga conocimiento o interés por Akutagawa y la escena literaria japonesa de la primera mitad de siglo. Yo, que desde hace años he estado obsesionado con estos autores y la figura trágica del autor de Vida de un idiota y otras confesiones, encontré terriblemente entretenido el melodrama. Tanto que he pasado por alto las traducciones erráticas de Quaterni, que por otro lado son ya una marca de la editorial. La edición, diría yo, vale más de uno que uno paga: en adición a la novela, se ofrecen un extenso prólogo (quizá demasiado reiterativo, en un afán por coleccionar páginas), fotografías y apéndices con textos de autores de una forma u otra involucrados en el gran chisme de Okamoto.
Ole tu coño, Kanoko. Poco más puedo decir de esta novela en clave. Se agradece mucho el prólogo con todo el contexto y la guía para saber quién es quién. Es cortita, autobiográfica y una oportunidad para conocer el panorama literario de la época desde una perspectiva diferente.
Hacía tiempo que quería volver a acercarme a la literatura japonesa y cuando encontré este relato pensé que era la oportunidad perfecta para hacerlo. Esta edición me ha gustado especialmente porque te hace un recorrido por la biografía de la autora antes de entrar en el relato. Un acierto, en mi opinión, porque se trata de una autora que por cosas del destino (el que entendió, entendió) no ha tenido el reconocimiento que se merece, sobre todo en occidente.
Entrando en el relato, entiendo que a la autora se la compare con otros artistas como Balzac y entiendo bien cómo esta novela es hija de su tiempo. La autora estaba muy influenciada por autores occidentales de la época y se movió y creció en ambientes literarios y creativos. Los temas que se tratan siempre me fascina verlos en la sociedad japonesa. Cómo impacta la occidentalización en una sociedad completamente diferente, los roles de género, el feminismo...
No penséis que no me ha gustado por la puntuación que le he dado. Ha estado bien, sin más. Me gustan estos temas pero en otras novelas y otros autores me han llegado más. Me parece una novela interesante de leer para entender y conocer la narrativa japonesa de la época y desde un prisma diferente al que podemos encontrar en autores masculinos.
Kanaka Okamoto, nos relata en una autoficcion, aspectos de su relación con Ryonosuke Akutagawa, en el año de 1923 , en Kamakura, describiendo al autor como alguien de mucho conocimiento pero a la vez egoísta e inmaduro. Este relato surge después de la muerte del autor y dónde Kanako desentraña la personalidad de un autor tan complejo de literatura japonesa.
Lo que más me gusta es el prólogo de Javier Camacho ya que, el nos presenta a la autora y como tuvo una evolución de ser una poetisa a pasar a ser en su última faceta una novelista que siempre estuvo rodeada desde niña por grandes personajes de ls cultura y la literatura japonesa, además de ser una joven que viene de familia acomodada ( económicamente estable)
En el apéndice se nos relatan puntos importantes del libro, pero también datos históricos del momento en que ocurre el siniestro natural y de la interacción de la autora y de Ryonosuke Akutagawa.
Los anexos y notas no tienen desperdicio, casi compensan la mala redacción del traductor. La larga biografía de Okamoto es necesaria puesto que es una escritora marginada, y porque así se explica el contexto de la obra. También me llama la atención que en la edición se incluyen pequeños textos de contemporáneos de Kanoko que hacen ver lo controversial de la novela. Ella habla de como vivió la cercanía con el autor, pero gente allegada a él, dudan de la veracidad de lo que ella escribió, y entendemos porqué resultó tan polémica su publicación.
El libro me gustó pero la introducción, no. Está llena de juicios de valor que muchas veces son contradictorios y no aportan nada a la lectura posterior. No le hace justicia a la obra, es prejuiciosa, ojalá la hubieran omitido.