Siempre me ocurre lo mismo con las series de romántica: empiezo por el segundo libro sin saber que en realidad es una serie. Antes de este libro debería haber leído el anterior que trata sobre dos personajes diferentes pero cuya historia está estrechamente ligada a esta segunda parte. En fin, así soy yo.
Cristina acaba de empezar con su empresa de catering Dulce y salado en la que echa horas y horas volviéndose una esclava al trabajo. Le gusta su trabajo y más lo haría si no tuviera como socia a Raquel, una socia que le vino como condición de su padre si quería montar la empresa. Una noche de trabajo sus amigas la invitan a una fiesta por la apertura del bufete de abogados de sus amigos y allí se encontrará con Víctor, el hombre del que llevaba escondiéndose meses. Este reencuentro creará chispas entre ellos, de un fuego pasado, y pondrá el mundo de Cristina del revés.
La historia no ha estado mal, engancha mucho y se lee realmente rápido, pero con lo corta que es y la cantidad de cosas que pasan en un período de tiempo tan corto, se me hizo poco creíble y no llegue a conectar con ella. La historia de amor se me hizo muy muy rápida, quizá porque no sabía que había un libro anterior y habiéndolo leído esto no me habría pasado, pero ha sido demasiado rápida para mi gusto. Los personajes no han estado mal, me costó un poco conectar con ellos, pero en general no han estado mal a pesar de que me habría gustado más aparición de la pareja de la cabaña de al lado por ejemplo que me parecieron adorables.
No sé, ha sido una historia muy precipitada para mi, como digo quizá por no haber leído el libro anterior a este porque no sabía que lo tenía, y muchas cosas también se me hicieron poco creíbles sobre todo al final. Eso sí, si buscáis una historia rápida y sencilla de leer esta sería una buena opción, pero empezad por el primer libro.