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238 pages, ebook
Published August 17, 2016
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LO QUE DICE GREEN LIPS:
A la autora de Max y Suhail me la recomendaron un par de veces, las personas suelen comentar lo divertidas que son sus tramas y sí, esta es como una especie de comedia. El libro tiene cosas buenas, cosas malas y cosas… ¿preocupantes? (Aún no sé muy bien cómo referirme a ellas).
La novela tiene una narración exageradamente sencilla. Es una historia que tiene ganas de ser guion de película/serie infantil/adolescente de Disney Channel. Como es un libro y no un guion, deja en claro que le falta muchísimo desarrollo a la narrativa. Lo curioso, es que es precisamente esta narrativa sencilla la que la sostiene y la hunde al mismo tiempo, porque las dos primeras partes de la historia están llenas de una cantidad impresionante de material innecesario que aportan muy poco a la trama, pero como se leen bastante rápido, no fatigan del todo al lector.
Las dos primeras partes (infancia y pubertad) son las más problemáticas de la novela (luego todo mejora bastante). La trama tiene agujeros e incongruencias sutiles que, gracias a la narrativa, rápida se camuflan un poco. La historia hasta ese punto, parece el típico caso de escritor principiante con un borrador mal pensado, en donde idea la historia para, posteriormente, pasar a narrarla bien. No obstante, este libro está publicado en Amazon tal cual, sin mayor mejoría en el borrador (sin contar su pésima maquetación).
Para lo mal desarrollada que están las partes importantes de la infancia de Suhail y de Max, me refiero al abuso sexual y a la muerte de su padre, me lleva a preguntarme si era, en verdad, importante narrar todo de esa manera (lineal y poco sustanciosa, llena de material innecesario), cuando bien podría haber manejado esas partes como flashback (como cuando Max habla de su padre a partir de la tercera parte) o incluso, agregar un poco de misterio. ¿Por qué Suhail no sale con nadie, porque Máx le espanta los novio? Aquí, la triste explicación, dándole el desarrollo y la importancia que ameritan. Porque para ser sincera, las sutiles partes de comedias de estás dos partes no las salvan. Como norma, se debe capturar la atención del lector en las primeras partes, que en mi caso nunca sucedió, ni siquiera con un prólogo tan insinuante como el que maneja la historia que grita drama.
Aun así, creo que lo más problemático de estás dos partes, son ciertos planteamientos, que al estar tan brevemente narrados, me quedaba mirando la página preguntándome si estaba leyendo bien. Son dos partes llenos de diálogos y situaciones llenas de estereotipos retrógrados, pero sobre todo, típicos, que, la verdad, cuesta leer: “Las niñas son más sensibles que los niños, Max”; “Yo soy maestro de escuela, dijo papá, cosa que avergonzaba a mamá Por lo que pronto trataría de cambiar de tema. Ella siempre decía: ¿qué hace una abogada casada con un maestro de escuela?”; “Tengo que reconocer que heredé los rasgos histéricos de mi madre”. Todo esto sumamente regularizado, se narra indicando “esto pasó así” y aunque la narración es en pasado, recapitulando la infancia, nadie parece explicar nada o señalar cosas como que el papá de Max era bastante patriarcal, lo que explicaría, parcialmente, qué impulsa a su hijo a crecer precisamente con cierto machismo (explicación en la historia no hay) que Max excusa, recurrentemente, diciendo es que era muy joven o posteriormente con un era idiota. Lo mismo ocurre con la madre de Suhail la cual es un personaje mal planteado y caracterizado, que posee, precisamente, todos los rasgos que el patriarcado critica en las mujeres. Es una mujer joven, independiente, con estudios superiores asociados, típicamente, a lo masculino, intelectualmente superior, a la que se le negativiza como una madre descuidada y negligente que prefiere explorar su sexualidad o escalar posiciones laborales que atender a su hija. La parte de que es lesbiana, está muy mal planteada en la novela.
En cambio, su contraparte que es la madre de Max, exhibe todas las conductas aprobadas por el patriarcado. Ejerce una profesión típicamente femenina, es una madre abnegada, una buena esposa, es decir, una mujer buena. No hay otros personajes femeninos que se caractericen por un perfil empoderado, como para que se exponga que ser de esta manera no tiene nada de malo, al contrario, Jessica, la novia de Máx que es la única que se aproxima, pues invita a salir al chico que le gusta, sin sentarse a esperar a que él lo haga, termina siendo la típica chica popular cabeza hueca y malvada solo porque sí. Las mujeres de esta novela, Suhail, Miranda, Ling, Laura, son todas iguales, la chica de carácter sosegado, maternal, buena, dulzona. Cumpliendo a rajatabla el cliché de que las niñas buenas en casa, estudiando, cultivándose, esperando al momento en que el chico la mire, porque es para ellos las aventuras. Es Max y sus amigos los que viven momentos de verdadero protagonismo y diversión. Es una novela juvenil actual, pero se sigue apegando a los ideales arcaicos de las viejas novelas de romance. Habría que preguntarle a la autora si esto es lo que pretendía trasmitir, porque incluso, en el epílogo de fotografías que presenta en su cuenta de Instagram, la aventura es para Max que está de gira, mientras Suhail espera con su hijo a que regrese. ¿Acaso Suhail no pudo abrir sus propia editorial? ¿Tener sus propias aventuras?
Creo que lo más preocupante es que es obvio que no es a propósito, es decir, la autora escribió todo esto sin percatarse muy bien de los mensajes que plasmaba en su obra. Su ignorancia no sería tan problemática si escribiera para adultos, pero es que se dirige a un grupo muy joven. Porque el problema no es la trama, es el tratamiento que se le da a esta, porque hay tan poca narrativa al respecto, que no se aclara nada. Como dije antes, la autora se limitó a contar lo que sucedía y ya, sin explicaciones. Además, Max descalifica a la madre de Suhail, porque evidentemente la compara con la suya y es precisamente este, el que enfrenta a la madre de Suhail, revistiéndolo de estas características de adolescente “héroe”.
La novela tiene algunas incongruencias en estas dos partes: por ejemplo, tenemos que creer que su padre que es un maestro de escuela no piensa en que discutir con su esposa a fuera de la escuela cuando iban a recoger a la niña, le podría originar problemas, o que ella que es una abogada no sabía que eso podía tener incidencia en su tenencia y al mismo tiempo se dice que Suhail toma el autobús de regreso a casa, ¿entonces? ¿Iban, discutían y luego ella se iba en el autobús? Entre otras malas caracterizaciones de conductas y patrones, está la madre que es abogada y no está pendiente de su hija, y esto me parece raro, porque ella misma sabe que eso podría juzgarle en contra con la tenencia de su hija, si al menos se hubiese explicado mejor esto, podría parecer posible, pero no.
La historia hace uso de la típica trama del odio al amor. Un sentimiento de odio en la niñez de los protagonistas que no parece tener muchos motivos y una atracción adolescente que aparece para ambos sin que se ahonde demasiado en esto. Simplemente aparece. En realidad en esta historia pasan muchas cosas solo porque sí, sin fundamentar motivaciones, parece que se guían más por lo que la autora cree que estaría bien en su trama.
Pasadas las son primeras partes partes, todo comienza a mejorar. Los dos personajes que narran la historia contándosela a otros, parecen que encienden un interruptor en donde recuerdan comenzar a explicarse más, a contar más. Que es algo que me llama mucho la atención, ellos narran como adultos de 25 años, pero las partes de su infancia la hacen tan pobremente y luego de repente comienzan a darle profundidad a su narración.
La historia toma ritmo, deja de ser tediosa y la información se vuelve más importante. En esta parte solo tengo que decir que se debe cuidar más la congruencia, sobre todo en el desarrollo de la fama de Max, que parece demasiado fantasioso, poco creíble, verse algunos documentales sobre música y el mundo de las disqueras musicales, le daría más precisión a estas partes, cuidándolas más.
El desarrollo de los protagonistas y lo que comparten gana fuerza. El descubrimiento de su sexualidad, de su amor, entren otros. El accidente de Max, sus discusiones con sus amigos. Aunque hay que cuidar el desarrollo narrativo, la mayoría de las cosas son narradas con el mismo ritmo, hay demasiados asuntos importantes tratados con ligereza, sin ahondar demasiado, produciendo que no se le den suficiente protagonismo. A lo largo de estas dos partes mientras leía solo logré conectar en verdad con la historia, cuando Max cuenta el motivo por el que deja ir a la protagonista y cuando Suhail le cuenta a su novio que fue infiel, de resto, todo lo demás se pierde en una densidad de hechos que aunque la trama este bien, la narración es muy pobre, por lo que pierden chispa.
Otra cosa criticable de la novela es que prácticamente no hay ambientación de nada, ni descripción de los personajes. Además, no hay diversidad, solo está Lyng que es asiática, de resto no sabemos cómo son los demás, todo es blanco. Recordé esas viejas series de los noventas en donde se incluía un solo personaje de otra etnia y de resto todo el mundo era blanco. Que parece ser el caso de Ontiva. En realidad, esta novela tiene la propiedad de evocar otras novelas, series, ejemplo Suhail con sus padres, me recordó en un principio a Angelica de Rugrats, luego un poco a Eleonor de Eleonor y Park.
El tratamiento de lo homosexual es un poco raro en esta novela por momentos. No por las cosas que dice Max, si no por ejemplo, Eric se declara gay y le entrega una peluca y una corona a sus amigos en escarmiento, diciéndole que eso los enseñara a no meterse con la gente gay. ¿Cuál es el castigo? ¿Feminizarlos? ¿Es un castigo feminizar a un hombre? Pues en la sociedad patriarcal en el que se desprecia lo femenino es así y lo siento, pero yo leí esa escena pensando, mmm ¿misoginia interna? Igual, de nuevo, la autora no parece hacerlo por mal, simplemente ha normalizado este tipo de conductas. Las pelucas y las coronas, no son inherentes a lo “gay” y reitero, el tratamiento que se le da a la libertad sexual de Jacqueline no me pareció.
Me reí en estas dos últimas partes. Me gustó ver como esa actitud machista asquerosa de Max se iba y crecía como ser humano poco a poco, aunque me habría gustado que se explorara eso, no que se dijeran que pasaron los años y dejo de ser tan imbécil solo porque sí y porque quedó lisiado. El manejo de la trama de Suhail y su novio, sus miedos, sus dudas, me parece que está bastante bien. El encuentro con Max, sus errores, sus culpas, entre otros. El final me pareció muy apropiado, un poco fantasioso de nuevo en términos de la fama de Max, pero bonito todo, aunque recalco darle mayor desarrollo a Suhail y sus aspiraciones.
LO QUE DICE BLUE LIPS:
Aunque esta historia tiene mucha tela que cortar, me voy a centrar en los personajes. Y no tengo muchos halagos, tanto Suhail como Max están muy mal estructurados. Desde el comienzo, la autora nos muestra a un Max niño que ya presenta cualidades machistas, y no hay explicación, no se nos aclara el motivo de su desagrado obsesivo por las niñas, si es que ha sufrido algún tipo de trauma ni nada por el estilo. Suhail no se queda atrás, su voz narrativa infantil es… ¿cómo decirlo? Sin sabor. De hecho, lo único impactante es lo que sufre durante su etapa de niña, y ni eso se nos cuenta de manera eficaz, su vida continua luego como si nada. Fatal error ahí.
Hay muchas incongruencias en los padres de Suhail y los de Max, muchas, al punto de querer aventar la lectura y decirle a la autora que investigue mejor. La cosa mejora a partir de la segunda etapa, pero solo un poco, hay más retroinspección de los personajes, pero todo sigue teniendo el mismo estilo Disney Channel desde el inicio, como si en realidad nunca hubiesen madurado (y sabemos que cuando se madura, tanto pensamientos como acciones van evolucionando, cosa que no está bien desarrollada).
Sí hay sus momentos bonitos, pero en general, los personajes me parecen casi plagiados de algún canal para adolescentes. Es más, es confuso, hay cambios en los tiempos verbales, no me quedó claro si durante la primera y segunda etapa los personajes contaban un recuerdo o eran ellos narrando en sí (y el autor nunca debería dar explicaciones, si lo hace mucho, da a entender que en realidad lo que ha escrito no es claro ni tiene congruencia), incluso se rompe la cuarta pared de la nada, ¡de la nada, sin razón! Eso es horrible cuando no se sabe hacer, y la autora tuvo un enorme error con eso. En fin, no es una lectura que haya disfrutado, pero sí se la daría a una niña o recién adolescente.
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