Las enemigas es un libro de nueve relatos de vena psicológica y fantástica que exploran tres temas fundamentales: los vínculos con la raíz materna, la muerte y la gemelidad.
En varios de los relatos la imbricación de la madre y la muerte da pie a un tratamiento trágico; se trata, pues, de la presencia de una madre devoradora del alma del hijo, una manifestación de los impulsos enemigos que existen en toda experiencia de maternidad y que la sociedad busca esconder. En otros casos se explora la ausencia de la figura materna y sus secuelas psicológicas en individuos confrontados interiormente por esta carencia. Cada cuento tiene una muerte como centro gravitatorio más que como punto final; en torno de esa muerte —la propia, la de la madre, la de la hija, la del hermano, la del enemigo— los personajes se ven lanzados a un proceso de transformación psicológica, base de la trama de cada relato.
Las enemigas tiene como estructura secreta la leyenda azteca del Mictlán expresada en el Códice Ríos: las nueve casas que el alma debe recorrer para alcanzar el descanso eterno coinciden con los nueve meses de la gestación humana, y cada relato es susceptible de ser leído como una representación ficcional de cada uno de estos difíciles pasajes del alma humana, en el contexto de la vida en México a principios del siglo XXI.
El último libro de cuentos que leí fue Acciddntes de María Luisa Puga, a finales del año pasado. Tomar este libro 9 meses después se sintió muy parecido a la lectura de Puga: una maravilla.
Estoy seguro de que no es una lectura para todxs lxs lectorxs (solo hace falta ver aquí en Goodreads), pero este libro está hecho para mi forma de lectura: buscando detalles mínimos, el manejo de las imágenes poéticas, el desarrollo subterraneo de lo que no se nombra.
Me encantaron los motivos que recorren todos los cuentos: el desierto, la embriaguez, una muerte central, las flores.
Empecé el libro con esperanzas de ampliar el corpus de mi tesis, pero no fue el caso. En su lugar me encontré con algunos cuentos que me gustaron y otros que no tanto, aunque, en general, están bien.
A ser sincera, no pude ver la analogía entre las historias y el camino al Mictlán, ni pude enamorarme del todo de la autora, incluso en un par de cuentos, dudé de la relacion entre mujeres que se estuviera presentando porque no la veía; sin embargo, puedo decir que fue una buena lectura. Hay cuentos que volvería a leer, como "El eclipse", y otros que no me quedan ganas de repetir.
Hubo dos de las historias en especial que me rompe el corazón con la realidad de México y muchísimos países en cuestión de desaparición de mujeres.
Creo que la idea que se vea las relaciones entre mujeres de diferentes perspectivas podemos caer en cuenta en la manera en que generalmente se nos enseña a vernos entre nosotras, como enemigas y no como aliadas
Ningún cuento es fácil lectura. Aparecen párrafos sordos, desconectados entre sí. Y al final, no vuelven a relacionarse. Desde mi opinión, es un desatino que historias tan amargas tenga esa inconsistencia y se vuelva un libro que no lea en cualquier lado. Se abusa de las metáforas y de las imágenes más rebuscadas. ¿recomendable? a lo mejor, con el tiempo y una relectura.
Me parece que la autora tiene temas interesantes y actuales que toca en sus relatos pero por momentos hay algunos cuentos que no terminan de cerrar. Me costó un poco de trabajo terminarlos pero creo que valen la pena.
Puedo notar en la estructura del libro los viajes por el Mictlán. Sin embargo siento que debe pulirse un poco más, algunos cuentos llegan a ser confusos. Las historias son fuertes, reales y verosímiles.